{"id":2718,"date":"2023-07-31T22:54:03","date_gmt":"2023-08-01T03:54:03","guid":{"rendered":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=2718"},"modified":"2025-03-09T17:46:37","modified_gmt":"2025-03-09T22:46:37","slug":"san-alfonso-maria-de-ligorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=2718","title":{"rendered":"San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\" style=\"text-align: center;\"><em><strong>San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio: &#8220;Si no recitara todos los d\u00edas el Rosario entero, temer\u00eda por la salvaci\u00f3n de mi alma&#8221;<\/strong><\/em><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b><i>Santo del d\u00eda, 2 de agosto de 1964<\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9919 size-full\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/SantoAlfonsoMariaLiguori_BasilicaSaoPedro_Vaticano.jpg\" sizes=\"(max-width: 471px) 100vw, 471px\" srcset=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/SantoAlfonsoMariaLiguori_BasilicaSaoPedro_Vaticano.jpg 471w, https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/SantoAlfonsoMariaLiguori_BasilicaSaoPedro_Vaticano-300x297.jpg 300w\" width=\"471\" height=\"466\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><b><i>Estatua de San Alfonso en la Bas\u00edlica de San Pedro (Roma)<\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sant&#8217;Alfonso Maria de&#8217; Liguori (1696-1787) naci\u00f3 en N\u00e1poles en 1696. De familia noble, su padre era capit\u00e1n de una prisi\u00f3n real napolitana.\u00a0Es un estudiante brillante que progresa mucho en todo tipo de estudios.\u00a0Sabe pintar con destreza ya los trece a\u00f1os ya es un maestro del clavic\u00e9mbalo.\u00a0Su primer libro es una colecci\u00f3n de poemas.\u00a0A los diecis\u00e9is a\u00f1os se licenci\u00f3 en derecho en la Universidad de Bolonia.\u00a0Es tan peque\u00f1o que desaparece con su bata de m\u00e9dico y todos los espectadores se r\u00eden.<\/p>\n<p>Luego comenz\u00f3 una carrera como abogado y, a los diecinueve a\u00f1os, manej\u00f3 solo su primer caso.\u00a0Es extraordinariamente habilidoso y eficaz, ya sus 26 a\u00f1os es considerado una de las estrellas de la corte napolitana.\u00a0Fue elegido en 1723 por el duque de Gravina para representarlo en un caso contra el Gran Duque de Toscana relacionado con una propiedad valorada en dos millones de marcos.\u00a0Frente al tribunal Alfonso pronuncia un brillante discurso y se sienta en su asiento seguro de la victoria.\u00a0Pero el abogado contrario responde con un tono g\u00e9lido: \u201cPerdi\u00f3 el aliento.\u00a0Pas\u00f3 por alto un documento que destruye todo su caso&#8221;.\u00a0Y presenta un documento que Alfonso conoce y ha le\u00eddo muchas veces, interpret\u00e1ndolo seg\u00fan las leyes de N\u00e1poles.\u00a0Pero su oponente argumenta que debe interpretarse de acuerdo con las leyes de Toscana.\u00a0Tiene raz\u00f3n: y la derrota postra al joven Alfonso.\u00a0<strong>\u201cMundo, ahora te conozco.\u00a0Tribunales, no me volver\u00e9is a ver\u201d<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>Con el orgullo profundamente herido por este duro golpe a su carrera, se encerr\u00f3 en su casa durante tres d\u00edas y se neg\u00f3 a comer.\u00a0Entonces\u00a0\u00a0<strong>comienza a ver que la humillaci\u00f3n le fue enviada por Dios para apartarlo de su carrera y \u00e9xitos, lo que lo llev\u00f3 a descuidar la oraci\u00f3n y las pr\u00e1cticas piadosas que hab\u00edan sido parte integral de su juventud<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n Alfonso siente una llamada divina.\u00a0Se quita la t\u00fanica de abogado y se dedica a los ejercicios de piedad ya las obras de caridad.\u00a0El 28 de agosto de 1723, al salir de un hospital, se encuentra rodeado por una luz misteriosa.\u00a0Siente temblar la tierra bajo sus pies y\u00a0\u00a0<strong>una voz interior le dice:\u00a0<\/strong>\u00a0<strong>&#8220;\u00bfPor qu\u00e9 dudas en dejar el mundo y entregarte todo a M\u00ed?&#8221;.\u00a0<\/strong>\u00a0<strong>El episodio se repite dos veces.<\/strong><\/p>\n<p>Alfonso sale del hospital y entra en una iglesia dedicada a la redenci\u00f3n de presos.\u00a0<strong>Coloca su espada al pie de la estatua de Nuestra Se\u00f1ora de la Misericordia y hace voto solemne de convertirse en sacerdote<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>Supera la fuerte oposici\u00f3n de su padre, renuncia a sus derechos como hijo primog\u00e9nito y comienza a estudiar teolog\u00eda en casa.\u00a0Fue ordenado sacerdote el 21 de octubre de 1726, a la edad de treinta a\u00f1os.\u00a0Durante seis a\u00f1os desarroll\u00f3 un intenso apostolado de predicaci\u00f3n y misiones al pueblo, especialmente dirigido a las clases pobres de las zonas rurales.\u00a0Posteriormente, siguiendo el consejo de un obispo, fundar\u00e1 la Congregaci\u00f3n del Sant\u00edsimo Redentor, la Orden de los Redentoristas.\u00a0Durante los veinticinco a\u00f1os siguientes viaj\u00f3 por todas las provincias del Reino de las Dos Sicilias en continuas misiones, consiguiendo grandes \u00e9xitos.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-7821 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/vignette_leao.png\" width=\"40\" height=\"33\" \/><\/p>\n<p>En la segunda parte de su vida, cuando el cansancio y las enfermedades le imped\u00edan continuar con su labor misionera, concentr\u00f3 sus esfuerzos en la escritura, que vio como un medio para continuar su actividad pastoral.\u00a0Sus escritos se basan en la experiencia adquirida en la confesi\u00f3n de miles de almas y se ofrecen a su Congregaci\u00f3n como gu\u00eda pr\u00e1ctica para el sacramento de la Penitencia.\u00a0As\u00ed comenz\u00f3 su labor en el campo de la teolog\u00eda moral.<\/p>\n<p>En 1747\u00a0\u00a0<strong>el rey de las Dos Sicilias Carlos (m\u00e1s tarde Carlos III de Espa\u00f1a<\/strong>\u00a0, 1716-1788) le propuso convertirse en arzobispo de Palermo.\u00a0Pero Alfonso se niega.\u00a0En 1762\u00a0\u00a0<strong>una orden formal del Papa le exigi\u00f3 aceptar el episcopado de Sant&#8217;Agata dei Goti, una peque\u00f1a di\u00f3cesis cerca de N\u00e1poles<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>Reforma la di\u00f3cesis que hab\u00eda ca\u00eddo en un estado deplorable, e incluso escapa a m\u00e1s de un atentado<\/strong>.\u00a0Pero al final es el deterioro de su salud lo que le impide continuar.\u00a0Un terrible ataque de gota lo deja semiparalizado hasta el final de sus d\u00edas.\u00a0Su cabeza se inclina tan bruscamente que la presi\u00f3n de la piel le provoca heridas en el pecho.\u00a0S\u00f3lo puede celebrar Misa sentado en una silla.\u00a0Pero, a pesar de estas enfermedades, la Santa Sede no le permiti\u00f3 salir de la di\u00f3cesis hasta 1775, a la edad de 79 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Se retira a un monasterio de su orden en preparaci\u00f3n para la muerte, que cree inminente.\u00a0En realidad tendr\u00e1 que esperar otros once a\u00f1os.\u00a0Ciego y sordo, pero todav\u00eda l\u00facido, vivi\u00f3 en silla de ruedas durante los \u00faltimos a\u00f1os.\u00a0Est\u00e1 tan enfermo que recibe la Extremaunci\u00f3n nueve veces.\u00a0Est\u00e1 atormentado f\u00edsica y moralmente, porque lo angustian las preocupaciones sobre el futuro de su Orden y tambi\u00e9n -en su madura vejez- los ataques del Diablo contra su castidad.\u00a0Muri\u00f3 en paz en la Casa Madre de los Redentoristas en Pagani (Salerno) el 1 de agosto de 1797, a la edad de noventa a\u00f1os.<\/p>\n<p>Esta vida larga y laboriosa ofrece varios puntos de meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Primero:<\/strong>\u00a0\u00a0si observamos el estado actual de la teolog\u00eda moral, notamos c\u00f3mo los progresistas aborrecen a San Alfonso de Liguori porque fue muy preciso al establecer los requisitos morales.\u00a0Dado que\u00a0\u00a0<strong>el progresismo es inherentemente laxo, hace lo que puede para boicotear a San Alfonso.\u00a0Es motivo para que lo veneremos con especial celo<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p><strong>Segundo:<\/strong>\u00a0\u00a0es interesante notar el aparente contraste entre las carreras de Alfonso y su padre.\u00a0Este \u00faltimo era el capit\u00e1n de una galera real napolitana, un hombre acostumbrado a mandar tanto a los marineros como a los condenados a remo, encadenados a la nave.\u00a0Estos hombres, criminales cuya pena consist\u00eda en tener que remar en las galeras, buscaban a menudo la oportunidad adecuada para rebelarse, entregar la tripulaci\u00f3n del barco a los enemigos de turno y escapar.\u00a0Comandar una prisi\u00f3n requer\u00eda una autoridad de hierro.\u00a0Esta fue obra del padre de Sant&#8217;Alfonso.<\/p>\n<p>Aparentemente el hijo era muy diferente.\u00a0Tocaba el clavic\u00e9mbalo, pintaba y escrib\u00eda poes\u00eda, lo que\u00a0\u00a0<strong>puede hacerlo parecer fr\u00e1gil y delicado.\u00a0Pero<\/strong>\u00a0\u00a0en realidad\u00a0\u00a0<strong>en las \u00faltimas etapas de su vida tendr\u00e1 que soportar cargas mucho m\u00e1s pesadas que las de su padre<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>En tercer lugar\u00a0\u00a0\u00a0, la causa que tan profundamente decepciona al joven abogado Alfonso y acaba provocando su conversi\u00f3n es una intrincada disputa entre dos sistemas diferentes de derecho feudal\u00a0<strong>.\u00a0<\/strong>Las leyes del Antiguo R\u00e9gimen difer\u00edan de un estado a otro.\u00a0Pero estos problemas a\u00fan existen hoy en d\u00eda cuando un proceso involucra a varios pa\u00edses, y a\u00fan hoy en d\u00eda generalmente prevalece la ley del lugar donde se encuentra la propiedad.\u00a0El caso de Alfonso involucr\u00f3 las leyes del Reino de N\u00e1poles y las de Toscana.\u00a0El oponente del futuro santo, pensando que perder\u00eda bajo las leyes de N\u00e1poles, pidi\u00f3 que se aplicaran las de Toscana.\u00a0Este argumento ech\u00f3 por tierra el brillante caso que hab\u00eda preparado Alfonso.\u00a0con este episodio\u00a0<strong>Alfonso vio la fragilidad de las cosas humanas.\u00a0Era joven y ten\u00eda una visi\u00f3n idealista de la justicia y los tribunales<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p><strong>Cuarto:<\/strong>\u00a0\u00a0Alfonso era un joven noble y brillante.\u00a0Sus \u00e9xitos lo hab\u00edan apegado a las cosas mundanas y embotado su piedad.\u00a0<strong>A menudo, una carrera brillante lleva a una persona a perder el amor por las cosas de Dios<\/strong>\u00a0.\u00a0Dios ve esta debilidad espiritual y decide atacar la carrera de esa persona para convertirla.\u00a0Esto es lo que le pasa a Alfonso.\u00a0Entiende que muchos de sus amigos lo halagan por su estatus noble y su talento legal.\u00a0Pero\u00a0\u00a0<strong>elige renunciar a todas las cosas mundanas<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>\u00a1Cu\u00e1ntas veces necesitamos tales advertencias de Dios para dedicarnos y perseverar en la causa contrarrevolucionaria!\u00a0<\/strong>\u00a0<strong>\u00a1Y felices aquellos que no necesitan estos castigos de Dios!<\/strong><\/p>\n<p><strong>Quinto punto:<\/strong>\u00a0\u00a0es hermoso ver c\u00f3mo\u00a0\u00a0<strong>lo primero que hace Alfonso despu\u00e9s de haber decidido ofrecer su vida a Dios es entrar en una iglesia y colocar su espada a los pies de la Virgen<\/strong>\u00a0.\u00a0Es un noble, y cuando un noble deja su espada, este gesto simboliza su renuncia al mundo porque un noble nunca se parar\u00eda ante el mundo sin su espada.<\/p>\n<p><strong>Sexto:\u00a0<\/strong>\u00a0<strong>Tambi\u00e9n renuncia a su primogenitura<\/strong>\u00a0.\u00a0El discurso hist\u00f3rico y jur\u00eddico es complejo, pero en realidad era acertada la costumbre de las familias antes de la Revoluci\u00f3n Francesa de dejar la mayor parte de su fortuna y cualquier t\u00edtulo nobiliario al hijo mayor.\u00a0Era la \u00fanica manera de evitar que el enorme esfuerzo de tantas generaciones se perdiera en la divisi\u00f3n de la propiedad entre numerosos hermanos y hermanas, y permitir que cada familia continuara su camino a trav\u00e9s de la historia.\u00a0Esta era la misi\u00f3n del primog\u00e9nito, pero tambi\u00e9n ten\u00eda la responsabilidad de ayudar a sus hermanos y hermanas ya sus hijos.\u00a0Era otro factor que manten\u00eda unida a la familia en torno al hijo mayor y daba estabilidad a la instituci\u00f3n familiar.\u00a0No hay necesidad de decir eso\u00a0<strong>la Revoluci\u00f3n Francesa, tan pronto como pudo, aboli\u00f3 alegremente el derecho de nacimiento<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p><strong>S\u00e9ptimo punto:<\/strong>\u00a0\u00a0no es casualidad que\u00a0\u00a0<strong>san Alfonso opte por consagrar m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os de su vida a la predicaci\u00f3n a las personas m\u00e1s humildes<\/strong>\u00a0.\u00a0En el siglo XVIII el clero se vio afectado por una gran falta de celo y laxitud moral.\u00a0La Iglesia ten\u00eda muchas propiedades y bienes, y los sacerdotes pod\u00edan tener mucho haciendo poco.\u00a0Muchos sacerdotes prefirieron quedarse en la ciudad y participar en la vida social.\u00a0La poblaci\u00f3n de las zonas rurales y monta\u00f1osas fue a menudo abandonada por el clero.\u00a0En el sur de Italia, el campo a menudo estaba infestado de bandas que presagiaban la mafia.\u00a0Muchos eran groseros e ignorantes, la vida era dif\u00edcil y desagradable.\u00a0Y el clero trat\u00f3 de escapar.\u00a0<strong>La gente en casi todas partes mantuvo buenas costumbres y buena voluntad, pero fue la ignorancia de las cosas de la religi\u00f3n lo que provoc\u00f3 graves riesgos de p\u00e9rdida de almas<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p><strong>San Alfonso, llamado por Dios a abandonar todas las cosas brillantes del mundo que le rodea, se comporta de manera opuesta a ese clero.\u00a0<\/strong>Va a buscar a los m\u00e1s humildes y pobres ,\u00a0\u00a0<strong>a los campesinos m\u00e1s modestos<\/strong>\u00a0, a las personas menos instruidas del Reino de las Dos Sicilias\u00a0\u00a0<strong>para predicarles y cuidarlos .\u00a0<\/strong><strong>Esto nos muestra c\u00f3mo Dios a menudo llama a una persona a hacer lo contrario de lo que se ha aficionado a hacer<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p><strong>Octavo punto:<\/strong>\u00a0\u00a0la Orden de los Redentoristas fundada por el santo naci\u00f3 de la preocupaci\u00f3n de que este pueblo sencillo fuera nuevamente abandonado despu\u00e9s de su muerte.\u00a0Y aunque Alfonso hab\u00eda convertido uno, dos o varios pueblos, muchos otros a\u00fan esperaban la misi\u00f3n.\u00a0Fue necesario fundar una orden de sacerdotes para continuar su obra.\u00a0Una orden orientada a predicar continuamente la Palabra de Dios a la gente sencilla.<\/p>\n<p><strong>La vida del sacerdote redentorista es muy hermosa.\u00a0La regla lo convierte en un predicador itinerante<\/strong>\u00a0, de quien no se espera que permanezca en una localidad por m\u00e1s de dos meses.\u00a0Luego, de vez en cuando, se retira a una casa de congregaci\u00f3n y permanece all\u00ed diez o quince d\u00edas en silencio, practicando austeridades y penitencias.\u00a0Esto contrarresta su pr\u00e9dica exitosa.\u00a0Despu\u00e9s de este retiro es enviado a otro lugar y contin\u00faa su trabajo.\u00a0Es\u00a0\u00a0<strong>un sacerdote siempre itinerante, que no puede desarrollar un apego a las cosas del mundo, sino que debe concentrarse en la predicaci\u00f3n continua de la Palabra de Dios<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p><strong>Punto noveno:<\/strong>\u00a0\u00a0San Alfonso\u00a0\u00a0<strong>fue llamado a ser un intelectual, un gran moralista, un Doctor de la Iglesia.\u00a0En estos primeros veinticinco a\u00f1os de su obra no supo todas estas cosas.\u00a0<\/strong>\u00a0S\u00f3lo le preocupaba hacer el bien a la\u00a0\u00a0<strong>gente<\/strong>\u00a0.\u00a0\u00a0Sin embargo,\u00a0\u00a0<strong>ser\u00e1\u00a0<\/strong><strong>este contacto el que le dar\u00e1 su inigualable conocimiento de los problemas concretos y cotidianos de las personas<\/strong>\u00a0.\u00a0Esta inestimable experiencia\u00a0\u00a0<strong>le proporcionar\u00e1 los elementos para examinar objetivamente los problemas de la moral cat\u00f3lica<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>Incluso sus primeros estudios de derecho lo hab\u00edan preparado para convertirse en un gran moralista porque, como todos deben saber, el derecho requiere la moralidad como su explicaci\u00f3n m\u00e1s profunda.\u00a0Debemos se\u00f1alar que\u00a0\u00a0<strong>el primer prop\u00f3sito de San Alfonso no fue escribir tratados, sino brindar orientaci\u00f3n pr\u00e1ctica a los sacerdotes de su congregaci\u00f3n para resolver los problemas morales de la gente com\u00fan<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>As\u00ed, su vida tiene varias etapas que preparan al futuro moralista.\u00a0<strong>Es maravilloso ver en la vida de tantos santos c\u00f3mo la Divina Providencia esculpe con mano maestra sus almas para prepararlos al cumplimiento de su misi\u00f3n<\/strong>\u00a0.\u00a0Muchas veces el propio santo no se da cuenta y s\u00f3lo en el Cielo comprender\u00e1 por qu\u00e9 su vida transcurri\u00f3 de cierta manera.\u00a0Este es el caso de Sant&#8217;Alfonso.<\/p>\n<p><strong>D\u00e9cimo punto:<\/strong>\u00a0\u00a0consideremos el\u00a0\u00a0<strong>tremendo sufrimiento de San Alfonso en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida<\/strong>\u00a0.\u00a0Los\u00a0\u00a0<strong>efectos de la gota<\/strong>\u00a0\u00a0le obligaron a vivir agachado, con el cuello tan doblado sobre el pecho que le provocaba una dolorosa herida.\u00a0Sigue\u00a0\u00a0<strong>once a\u00f1os en silla de ruedas con todos los inconvenientes que esto presenta<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>Fue un gran santo, un obispo, un Doctor de la Iglesia, un gran moralista, el fundador de una orden religiosa.\u00a0<strong>Con una vida tan plena, a pesar de todo, todav\u00eda est\u00e1 plagado de tentaciones al final de su vida<\/strong>\u00a0.\u00a0No sucumbe a ellos, pero Dios le pide que los combata hasta el final.\u00a0<strong>S\u00f3lo en el momento de la muerte volvi\u00f3 la paz a su alma<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p>Les ofrezco una an\u00e9cdota final de su vida para su edificaci\u00f3n.\u00a0En a\u00f1os posteriores, cuando estaba confinado a una silla de ruedas, un hermano lo sacaba al claustro para que tomara un poco de aire fresco.\u00a0Un d\u00eda le pregunta a su hermano: &#8220;No me acuerdo, \u00bfhemos terminado el rezo de las tres partes del Rosario?&#8221;.<\/p>\n<p>Su hermano responde: &#8220;Yo tampoco lo recuerdo, pero ciertamente hemos llegado al menos hasta este misterio&#8221;.<\/p>\n<p>Entonces San Alfonso comienza a recitar los misterios que no est\u00e1 seguro de haber dicho ya.<\/p>\n<p><b>El hermano protesta: &#8220;Pero Padre, usted est\u00e1 dispensado del rezo completo por razones de edad y de salud&#8221;.<\/b><\/p>\n<p>San Alfonso responde:\u00a0\u00a0<strong>&#8220;Si no recitara todos los d\u00edas el Rosario entero, temer\u00eda por la salvaci\u00f3n de mi alma&#8221;<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p><strong>Es una nota de oro para terminar tu meditaci\u00f3n sobre una vida de oro<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>Pedimos a San Alfonso de Ligorio que nos proteja a todos, y que proteja a esa gente sencilla<\/strong>\u00a0\u00a0que hoy como en su tiempo permanece ignorante y abandonada por los malos sacerdotes, obispos y prelados progresistas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-9920 aligncenter\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/SantoAlfonsoMariaLiguori_reliquia_Pagani-300x225.jpg\" sizes=\"(max-width: 496px) 100vw, 496px\" srcset=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/SantoAlfonsoMariaLiguori_reliquia_Pagani-300x225.jpg 300w, https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/SantoAlfonsoMariaLiguori_reliquia_Pagani.jpg 550w\" width=\"496\" height=\"372\" \/><\/p>\n<p><strong><em>Urna con las reliquias de San Alfonso, en Pagani (cerca de N\u00e1poles)<\/em><\/strong><\/p>\n<p>(*) Traducci\u00f3n de\u00a0\u00a0<a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/note.php?note_id=243357790342&amp;ref=mf\">Massimo Introvigne<\/a>\u00a0.<\/p>\n<p>__________________________________________________<\/p>\n<p>Sant&#8217;Alfonso Maria de Liguori, &#8221;\u00a0<strong><em><a href=\"https:\/\/www.intratext.com\/ixt\/itasa0000\/__P2RL.HTM\">Pr\u00e1ctica del confesor &#8211; Ejercer bien su ministerio<\/a><\/em><\/strong>\u00a0&#8220;, Casa Mariana, Frigento 1987, p\u00e1g.\u00a0139-141:<\/p>\n<ol start=\"79\">\n<li><strong>En cuanto al<\/strong>\u00a0estado\u00a0\u00a0<strong>que debe elegir un joven para s\u00ed<\/strong>\u00a0, el confesor no debe determinarlo por \u00e9l, sino que s\u00f3lo debe regularse por los signos de su vocaci\u00f3n para aconsejarle sobre aquel estado al que puede estimar prudentemente que Dios le llama. (4).<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Para aquellos que quieren hacerse religiosos<\/strong>\u00a0, que el confesor vea primero a qu\u00e9 religi\u00f3n quiere entrar el joven: porque,\u00a0\u00a0<strong>si<\/strong>\u00a0\u00a0alguna vez\u00a0 se\u00a0<strong>suelta<\/strong>\u00a0la religi\u00f3n , en general, ser\u00e1 mejor que permanezca en el mundo;\u00a0ya que, yendo all\u00ed, har\u00e1 como los dem\u00e1s y dejar\u00e1 el poco bien que antes hizo, como a muchos les ha pasado.\u00a0Por eso el confesor debe ser muy escrupuloso, sobre todo si lo hace por insinuaci\u00f3n de los parientes, para aconsejarles que entren en tales comunidades.<\/p>\n<p><strong>Si<\/strong>\u00a0\u00a0, pues,\u00a0\u00a0<strong>la religi\u00f3n es observante<\/strong>\u00a0, pruebe bien el confesor la vocaci\u00f3n de su penitente, viendo para ello alg\u00fan impedimento de salud, falta de talento, pobreza de parientes;\u00a0y examinar con precisi\u00f3n el fin, s\u00ed, c\u00f3mo aferrarse m\u00e1s a Dios o corregir la vida pasada y escapar de los peligros del mundo.\u00a0Que\u00a0\u00a0<strong>si el fin primordial fuera mundano<\/strong>\u00a0, estar m\u00e1s c\u00f3modo o librarse de parientes en malas condiciones o complacer a los padres que lo importunan, no lo permita;\u00a0porque en ese caso esa no es una verdadera vocaci\u00f3n, y sin vocaci\u00f3n fracasar\u00e1.\u00a0<strong>Si<\/strong>\u00a0\u00a0entonces\u00a0\u00a0<strong>el fin es bueno y no hay impedimento<\/strong>, el confesor debe y no puede (ni otros, como dice Santo Tom\u00e1s), sin falta grave, impedir que llame: aunque ser\u00e1 prudente a veces diferir la ejecuci\u00f3n, para probar mejor si es detenido;\u00a0especialmente cuando sab\u00eda que el joven es voluble, o incluso si la resoluci\u00f3n se hab\u00eda hecho en tiempo de misi\u00f3n o ejercicios espirituales, mientras que en tales ocasiones se toman ciertas resoluciones que, pasado ese primer fervor, fracasan.<\/p>\n<ol start=\"80\">\n<li><strong>Si alg\u00fan joven quiere ser sacerdote secular<\/strong>\u00a0, no es f\u00e1cil que el confesor se lo conceda sin una larga y probada experiencia cient\u00edfica o al menos capacidad suficiente y un justo fin.\u00a0Los sacerdotes seculares ciertamente tienen la misma obligaci\u00f3n, incluso mayor, que los religiosos, y adem\u00e1s quedan en los mismos peligros que en el mundo;\u00a0por tanto, para que todo buen sacerdote triunfe en el siglo (en que son raros, por no decir muy raros), ha de haber antecedido antes una vida muy reglada, alejada de juegos, ociosidad, malas compa\u00f1\u00edas y entregada a la oraci\u00f3n y asistir a los sacramentos (ma\u00a0<em>quis est hic, et laudabimus eum<\/em>?);\u00a0de lo contrario, se pondr\u00e1 en un estado casi seguro de condenaci\u00f3n, especialmente si lo hace para secundar el prop\u00f3sito de los parientes, que es ayudar a la casa.\u00a0Ya se ha dicho m\u00e1s arriba en el n.\u00a035 el grave pecado cometido por aquellos padres que obligan a sus hijos a ser sacerdotes o religiosos contra su voluntad.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>A las se\u00f1oras que quieran consagrar su virginidad a Jesucristo<\/strong>\u00a0, no les dej\u00e9is hacer voto perpetuo de castidad, a no ser que ve\u00e1is que algunas est\u00e1n bien enraizadas en las virtudes y en la vida espiritual y especialmente en la oraci\u00f3n.\u00a0Al principio solo puede permitir que lo haga por un corto tiempo, como de una solemnidad a otra.<\/p>\n<p>En fin\u00a0\u00a0<strong>, para aquellos j\u00f3venes\u00a0<\/strong><strong>que quieren o tienen que casarse<\/strong>\u00a0\u00a0(digo que\u00a0\u00a0<em>deben<\/em>\u00a0, como se prueba en el Libro 6, 75, hablando de los que son incontinentes y no quieren usar otros medios apropiados para contenerse), c\u00f3mo pecar\u00edan los padres que sin justa causa les impidi\u00f3 un matrimonio honesto (6, 489, v.\u00a0\u00a0<em>Conveniunt<\/em>\u00a0), por lo que, por el contrario, los hijos pecar\u00edan (y por lo tanto el confesor debe prevenirnos) si quisieran casarse con deshonra de la familia, o si , aunque el matrimonio no fue indecoroso, quisieron hacerlo para disgusto y esc\u00e1ndalo de los parientes, sin que sus hijos tuvieran raz\u00f3n justa para excusarlos.\u00a0V\u00e9ase c\u00f3mo se afirma esto en el Libro (6, 849).<\/p>\n<p>(4)\u00a0\u00a0<strong>San Alfonso<\/strong>\u00a0\u00a0cre\u00eda que la importancia, en este caso, de buscar la voluntad de Dios, que nunca es indiferente, es especialmente grande.\u00a0En la\u00a0\u00a0<strong><em>Selva<\/em><\/strong>\u00a0, Parte I, c.\u00a010, n\u00fams.\u00a013-14, el Santo\u00a0\u00a0<strong>presenta esta doctrina:<\/strong>\u00a0\u201cDios&#8230; seg\u00fan el orden de su providencia, asigna a cada uno el estado de vida y, seg\u00fan el estado al que lo llama, prepara luego las gracias y las ayudas adecuadas&#8230; Si uno yerra en su vocaci\u00f3n, toda su la vida ir\u00e1 errada;\u00a0porque en ese estado, al que Dios no lo ha llamado, quedar\u00e1 privado de las ayudas apropiadas para una buena vida&#8230; Todo el mundo&#8230; estar\u00e1 bien capacitado para cumplir aquel oficio para el cual Dios lo elige, as\u00ed que al contrario ser\u00e1 inepto para el oficio para el cual Dios no lo elige&#8221;.\u00a0Luego dice: &#8220;Nadie, pues, por erudito, prudente y santo que sea, puede entrar por s\u00ed mismo en el santuario, si antes no es llamado y presentado por Dios&#8221; (Ibidem, n. 1.) (AM).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Alfonso Mar\u00eda de Ligorio: &#8220;Si no recitara todos los d\u00edas el Rosario entero, temer\u00eda por la salvaci\u00f3n de mi alma&#8221; &nbsp; &nbsp; Santo del d\u00eda, 2 de agosto de 1964 &nbsp; Estatua de San Alfonso en la Bas\u00edlica de San Pedro (Roma) &nbsp; Sant&#8217;Alfonso Maria de&#8217; Liguori (1696-1787) naci\u00f3 en N\u00e1poles en 1696. De<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2719,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[230],"tags":[],"class_list":["post-2718","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santos-del-dia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2718","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2718"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2718\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3030,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2718\/revisions\/3030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2718"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2718"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2718"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}