{"id":2671,"date":"2023-07-10T19:05:27","date_gmt":"2023-07-11T00:05:27","guid":{"rendered":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=2671"},"modified":"2025-03-09T18:06:40","modified_gmt":"2025-03-09T23:06:40","slug":"san-benito-abad-uno-de-los-patronos-de-europa-11-de-julio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=2671","title":{"rendered":"San Benito, Abad, uno de los Patronos de Europa (11 de julio)"},"content":{"rendered":"<div class=\"elementor-element elementor-element-656b868 elementor-widget elementor-widget-theme-post-title elementor-page-title elementor-widget-heading\" data-id=\"656b868\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-title.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">\n<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\"><\/h1>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-bc7a73d elementor-widget elementor-widget-theme-post-content\" data-id=\"bc7a73d\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-content.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">\n<p><b><i>Legionario, 20 de marzo de 1938, N. 288, p\u00e1g.\u00a07<\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/monasterosanbenedettosubiaco.it\/monastero\/\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9350 size-full\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sao-Bento-com-Sao-Mauro-e-Sao-Placido-Mosteiro-de-Subiaco.jpg\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" srcset=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sao-Bento-com-Sao-Mauro-e-Sao-Placido-Mosteiro-de-Subiaco.jpg 800w, https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sao-Bento-com-Sao-Mauro-e-Sao-Placido-Mosteiro-de-Subiaco-300x203.jpg 300w, https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Sao-Bento-com-Sao-Mauro-e-Sao-Placido-Mosteiro-de-Subiaco-768x520.jpg 768w\" width=\"800\" height=\"542\" \/><\/a><\/p>\n<p><b><i>San Benito, Abad (480-547).\u00a0Arriba, pintura en el Monasterio de Subiaco, represent\u00e1ndolo junto a S\u00e3o Mauro y S\u00e3o Pl\u00e1cido, sus disc\u00edpulos.\u00a0Haga clic en la imagen de arriba para acceder al sitio web de ese mismo Monasterio, con numerosas fotos y notas explicativas, en italiano e ingl\u00e9s<\/i><\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>San Benito, el Patriarca de los Monjes de Occidente, desde ni\u00f1o correspondi\u00f3 a la gracia divina, buscando en todos los actos de su vida perfeccionarse y servir exclusivamente a Dios.<\/p>\n<p>Sin embargo, hijo de ilustres padres, buscaron darle una educaci\u00f3n que lo hiciese capaz de conquistar las glorias del mundo, y para eso lo enviaron a Roma a estudiar en sus grandes colegios.<\/p>\n<p>S\u00e3o Bento no se ajust\u00f3 a su situaci\u00f3n, vi\u00e9ndose obligado a vivir en un ambiente corrupto como era Roma en ese momento, y decidi\u00f3 romper por completo con el mundo, huyendo al desierto.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, se supone com\u00fanmente que estos lugares salvajes a los que huyeron los santos ermita\u00f1os estaban completamente desprovistos de tentaciones y, por lo tanto, su huida al desierto fue cobarde.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la fuerza de voluntad excepcional que se requiere de los ermita\u00f1os para mantenerse alejados de todo contacto con el mundo durante muchos a\u00f1os, San Benito, con la revelaci\u00f3n de las tentaciones que sufri\u00f3, se compromete a contradecir por completo esta afirmaci\u00f3n gratuita.<\/p>\n<p>Tan grande fue la tentaci\u00f3n que sufri\u00f3 en el monte Subiaco al que se retir\u00f3, que a veces tuvo que arrojarse sobre espinas para vencerla, y por estos medios extraordinarios logr\u00f3 la victoria completa del esp\u00edritu sobre la carne.<\/p>\n<p>Nuestro Se\u00f1or dese\u00f3, sin embargo, que la gloria de su hijo resplandeciera en todo el mundo, y que gran n\u00famero de almas pudieran ser ganadas por \u00e9l para su causa.<\/p>\n<p>Por lo tanto, revel\u00f3 su existencia a un santo sacerdote, y pronto, el n\u00famero de personas que quer\u00edan vivir bajo su direcci\u00f3n fue tan grande que fue necesario erigir 12 monasterios que dieron inicio as\u00ed a la famosa Orden Benedictina.<\/p>\n<p>Dotado de esp\u00edritu prof\u00e9tico y del poder de obrar milagros, San Benito realiz\u00f3 en su tiempo un incalculable apostolado, predicando m\u00e1s con el ejemplo de una vida austera e intachable.\u00a0Sus reliquias a\u00fan se conservan hoy, en gran parte, en el monasterio de Monte Casino (Italia).<\/p>\n<p><strong>Los pretextos inventados por el mundo para ocultar sus pecados y disminuir la gloria de los Santos de la Iglesia son casi incomprensibles.<\/strong><\/p>\n<p>Si la Iglesia presenta a un Santo que vivi\u00f3 en el mundo, venciendo las tentaciones que el mundo le presentaba, porque \u00e9l le dio esa gracia y lo hab\u00eda llamado a hacerlo, entonces el mundo descubre imperfecciones, porque -dicen- no tener el coraje de enfrentar la vida retra\u00edda.<\/p>\n<p>Si la Iglesia nos muestra un Santo que pas\u00f3 toda su vida en el desierto o en la reclusi\u00f3n de un convento, el mundo lo acusa de ser incapaz de vivir en el siglo y por lo tanto de ser d\u00e9bil.<\/p>\n<p>Ambos, sin embargo, son h\u00e9roes, ya que ambos deben superarse mutuamente y las dificultades que tienen que superar son igualmente enormes dentro o fuera del mundo.\u00a0El mundo quiere disculparse.<\/p>\n<p><strong>De ah\u00ed la necesidad del cat\u00f3lico de no escuchar al mundo, porque el mundo siempre encuentra algo que decir, y s\u00f3lo deja de criticarlo cuando, de acuerdo con sus errores, no cumple con su deber.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Legionario, 20 de marzo de 1938, N. 288, p\u00e1g.\u00a07 &nbsp; San Benito, Abad (480-547).\u00a0Arriba, pintura en el Monasterio de Subiaco, represent\u00e1ndolo junto a S\u00e3o 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