{"id":2520,"date":"2023-04-03T17:56:30","date_gmt":"2023-04-03T22:56:30","guid":{"rendered":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=2520"},"modified":"2023-04-03T17:56:30","modified_gmt":"2023-04-03T22:56:30","slug":"pater-non-mea-voluntas-sed-tua-fiat","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=2520","title":{"rendered":"Pater, non mea voluntas, sed tua fiat"},"content":{"rendered":"<div class=\"elementor-element elementor-element-656b868 elementor-widget elementor-widget-theme-post-title elementor-page-title elementor-widget-heading\" data-id=\"656b868\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-title.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">\n<h1 class=\"elementor-heading-title elementor-size-default\"><span>Pater, non mea voluntas, sed tua fiat<\/span><\/h1>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-bc7a73d elementor-widget elementor-widget-theme-post-content\" data-id=\"bc7a73d\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-content.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">\n<p><i><b><span>Catolicismo, Brasil, abril de 1954<\/span><\/b><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-7391 size-full\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Agonia_no_Horto_3__CAT_040.jpg\" sizes=\"(max-width: 707px) 100vw, 707px\" srcset=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Agonia_no_Horto_3__CAT_040.jpg 707w, https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/Agonia_no_Horto_3__CAT_040-300x226.jpg 300w\" width=\"707\" height=\"532\" \/><\/p>\n<h6><strong><em><span>&#8220;Dicho esto, Jes\u00fas fue con sus disc\u00edpulos m\u00e1s all\u00e1 del arroyo Cedr\u00f3n, donde hab\u00eda un jard\u00edn, en el que entr\u00f3 con sus disc\u00edpulos&#8221; (Jn 18, 1)<\/span><\/em><\/strong><\/h6>\n<p><span>Jes\u00fas abandona Jerusal\u00e9n.\u00a0No se trataba de una partida como las otras, a las que pronto seguir\u00eda un regreso, sino de una separaci\u00f3n real y profunda.<\/span><\/p>\n<p><span>El Mes\u00edas am\u00f3 la Ciudad Santa, sus muros cubiertos de gloria, el Templo del Dios viviente que se levantaba en ella, el pueblo escogido que all\u00ed habitaba;\u00a0por eso le hab\u00eda predicado el Evangelio con particular afecto y hab\u00eda combatido sus vicios con un vigor particularmente ardiente.\u00a0Pero hab\u00eda sido rechazado: por eso abandon\u00f3 la ciudad maldita.<\/span><\/p>\n<p><span>Era de noche, Jerusal\u00e9n resplandec\u00eda con todas sus luces.\u00a0Hab\u00eda calor y saciedad en sus casas y bullicio en las calles.\u00a0Una gran alegr\u00eda reinaba en la ciudad feliz y pac\u00edfica.\u00a0De Jes\u00fas, con toda Su belleza, gracia, sabidur\u00eda, bondad, le importaba poco.\u00a0Al salir de la ciudad, nadie lo escuch\u00f3, nadie lo not\u00f3, excepto quiz\u00e1s alguien que lo mira con indiferencia.\u00a0Los jud\u00edos no sent\u00edan necesidad de Jes\u00fas;\u00a0para guiar sus almas prefirieron a An\u00e1s, Caif\u00e1s y otros semejantes;\u00a0Herodes les bast\u00f3 para ocultar sus intereses nacionales.\u00a0Toleraron a Pilato con resignado mal genio.\u00a0Bajo la gu\u00eda de tales pastores espirituales y temporales, pod\u00edan comer, beber y divertirse como quisieran, y luego tranquilizar sus conciencias con la oraci\u00f3n y el sacrificio en el Templo.<\/span><\/p>\n<p><span>Jes\u00fas hab\u00eda venido a perturbar esta paz.\u00a0Hab\u00eda hablado de muerte, de juicio, del Cielo y del infierno, sin comprender que aquel siglo no soportar\u00eda esta pr\u00e9dica, y que el primer deber de un rabino habr\u00eda consistido en adaptarse a las necesidades de la \u00e9poca.\u00a0Conocedor de los Textos Sagrados, h\u00e1bil dial\u00e9ctico, excepcional en impresionar a las multitudes y en atraer a la gente con sus conversaciones \u00edntimamente persuasivas, parec\u00eda empe\u00f1ado en mostrar la irremediable incompatibilidad entre la religi\u00f3n, por un lado, y lo revoltoso, despreocupado y sin frenos. en el otro.\u00a0Hab\u00eda roto las dos b\u00f3vedas del arco, y tarde o temprano causar\u00eda ruinas;\u00a0pero eso no le preocup\u00f3.\u00a0Al acentuar los efectos peligrosos de Sus palabras, hizo milagros.\u00a0Apoy\u00e1ndose en el prestigio que le confer\u00edan, turbaba las almas,\u00a0ense\u00f1ando que el camino que lleva al Cielo es angosto, inculcando la necesidad de la pureza de la honestidad, de la rectitud para poder entrar al Cielo.\u00a0\u00bfNo lamentaban los predicadores de la piedad el conflicto del alma y los dramas de conciencia que se ven\u00edan desencadenando?\u00a0\u00bfNo reconocieron los predicadores de la humildad la necesidad de conformarse al ejemplo prudente que les dio el pr\u00edncipe de los sacerdotes?<\/span><\/p>\n<p><span>En un momento, de hecho, parec\u00eda que iba a ganar.\u00a0Entonces el Sanedr\u00edn hab\u00eda acelerado los tiempos.\u00a0Abriendo generosamente sus arcas, envi\u00f3 emisarios a infiltrarse en el pueblo para insinuar prejuicios contra aquel insolente.\u00a0Eran h\u00e1biles, estos emisarios, y sab\u00edan c\u00f3mo tocar el acorde psicol\u00f3gico correcto.\u00a0Por lo tanto, las posibilidades de victoria del rabino eran finitas;\u00a0Jerusal\u00e9n no habr\u00eda sido suya.\u00a0Su muerte estaba decretada, el pueblo la aplaudir\u00eda.\u00a0Esta muerte fue el \u00faltimo corolario insignificante: un peque\u00f1o incidente policial.\u00a0S\u00ed, el caso de Jes\u00fas de Nazaret estaba cerrado.\u00a0El pueblo pod\u00eda volver a abandonarse al placer, a la riqueza, a las ceremonias solemnes del Templo.\u00a0Todo volver\u00eda a la normalidad.\u00a0S\u00ed, una gran preocupaci\u00f3n vino a disolverse en el aire y esa noche,<\/span><\/p>\n<p><span>La predicaci\u00f3n de Jes\u00fas hab\u00eda terminado, y se fue de la ciudad, ya que no hab\u00eda nada m\u00e1s que hacer all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><span>No era compatible con su perfecci\u00f3n el amoldarse a esa tibia y somnolienta tranquilidad en que reposaban aquellos conocimientos que hab\u00eda tratado de despertar.\u00a0Su \u00fanico anhelo era subir: s\u00ed, subir para expresar un completo aislamiento, un absoluto desapego, una incompatibilidad sin fingimientos.<\/span><\/p>\n<p><span>Y subi\u00f3.\u00a0Las luces se quedaron atr\u00e1s;\u00a0Penetr\u00f3 en la oscuridad de la noche.\u00a0La multitud se qued\u00f3 atr\u00e1s.\u00a0Llev\u00f3 solo a un pu\u00f1ado de seguidores con \u00e9l.\u00a0Dej\u00f3 atr\u00e1s todo lo que era poder, riqueza, gloria humana.\u00a0Iba hacia un lugar solitario, desnudo, seguido s\u00f3lo por desconocidos, sin distinci\u00f3n social, sin preparaci\u00f3n cultural, sin nada.\u00a0Abandonados los goces de la vida, Jes\u00fas se dirigi\u00f3 hacia la desolaci\u00f3n de los abandonados, la angustia terrible de los que esperan la muerte.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span>\u201cDijo a sus disc\u00edpulos: qu\u00e9dense aqu\u00ed mientras yo voy a orar\u201d (Mc 14,32)<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span>El sufrimiento de Jes\u00fas fue mayor de lo que podr\u00eda parecer a primera vista.\u00a0Los Ap\u00f3stoles lo siguieron, es cierto, pero con el alma llena de apego a todo lo que abandonaron durante aquella terrible separaci\u00f3n, y llena de temor ante todo lo que la perspectiva del futuro dejaba entrever.\u00a0Sus almas no estaban en condiciones de orar: era el comienzo de la deserci\u00f3n, porque el que no ora se desliza hacia el abismo.\u00a0Orando, &#8220;no pudieron&#8221;;\u00a0volver a Jes\u00fas, no lo quer\u00edan;\u00a0se quedaron all\u00ed, quietos.\u00a0Acordaron que el Maestro, yendo m\u00e1s all\u00e1, deber\u00eda quedarse solo.\u00a0Los Ap\u00f3stoles ciertamente se consideraban h\u00e9roes, simplemente parados all\u00ed.\u00a0Eran tan sensibles a sus sufrimientos que no pensaban en el del Se\u00f1or.\u00a0Por eso se dejan oprimir por el dolor.\u00a0Habi\u00e9ndose detenido all\u00ed, pronto se durmieron,<\/span><\/p>\n<p><span>No orar, pensar poco en la Pasi\u00f3n de Cristo y mucho en los propios sufrimientos, todo esto lleva a detenerse en el camino y dejar que Jes\u00fas siga adelante, luego viene la somnolencia, el sue\u00f1o y la timidez;\u00a0y luego escapar.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a1Terrible lecci\u00f3n para aquellos que iniciaron el largo viaje por el camino de la perfecci\u00f3n!\u00a0Jes\u00fas les hab\u00eda dicho: &#8220;Orad para que no se\u00e1is tentados&#8221; (Lc 2,40).\u00a0Pero no rezaron y sucumbieron.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span>\u00a0\u201cEntonces, despu\u00e9s de llevar consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, comenz\u00f3 a entristecerse y angustiarse\u201d (Mt 26,37)<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span>una elecci\u00f3n\u00a0Algunos estaban menos oscurecidos por el dolor del abandono, del fracaso, de la separaci\u00f3n total del mundo.\u00a0El sufrimiento de Jes\u00fas los aflige m\u00e1s profundamente, ellos merec\u00edan ser llamados aparte y estar presentes al comienzo de los sufrimientos infinitamente preciosos del Redentor.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a1Cu\u00e1ntos reciben la misma llamada!\u00a0La gracia los atrae hacia una mayor piedad, hacia una ortodoxia m\u00e1s profunda, una comprensi\u00f3n m\u00e1s precisa de la terrible situaci\u00f3n de la iglesia en nuestra \u00e9poca.\u00a0Para corresponder a esta gracia, es necesario tener el coraje de participar de la tristeza de Nuestro Se\u00f1or, y para ello es necesario tener un alma generosa, fuerte y seria.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00bfC\u00f3mo rechazas esta gracia?\u00a0Al rechazar los dolores de Nuestro Se\u00f1or viviendo para las trivialidades, idolatrando el deporte, haciendo de la radio y la televisi\u00f3n el centro de la vida, haciendo de los pasatiempos el \u00fanico tema de conversaci\u00f3n, neg\u00e1ndose a meditar sobre los terribles deberes impuestos por nuestra \u00e9poca, la gravedad de los problemas que plantea, para enredarse en las miserias de la vida cotidiana.<\/span><\/p>\n<p><span>No reciben la confianza adorable de los dolores del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, son sapos que viven con el vientre pegado a la tierra, ciertamente no \u00e1guilas que henden los cielos m\u00e1s altos con su poderoso vuelo.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span>\u00abEntonces les confi\u00f3: mi alma est\u00e1 triste hasta la muerte;\u00a0qu\u00e9date aqu\u00ed y vela conmigo&#8221; (Mt 26,38)<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span>&#8220;Mi alma est\u00e1 triste&#8221;, dice el Salvador, y no &#8220;estoy triste&#8221;.\u00a0Significaba que Su tormento era todo espiritual;\u00a0el f\u00edsico a\u00fan no hab\u00eda comenzado.\u00a0En cuanto a la Pasi\u00f3n, se hace mucho hincapi\u00e9 en los dolores corporales, y eso es bueno.\u00a0Pero la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas nos incita a meditar en las penas del alma de Cristo, que es excelente.\u00a0Los sufrimientos del alma, en efecto, son m\u00e1s profundos, m\u00e1s tristes y m\u00e1s nobles que los del cuerpo;\u00a0se oponen m\u00e1s a los defectos del alma que ofenden a Dios.<\/span><\/p>\n<p><span>Pero, \u00bfpor qu\u00e9 sufri\u00f3 el alma de Cristo?\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 nosotros mismos tenemos que sufrir?<\/span><\/p>\n<p><span>Porque vemos violada la voluntad del Padre Eterno, ya Jes\u00fas Nuestro Se\u00f1or rechazado, negado, odiado.\u00a0Pensar en esto, medir su extensi\u00f3n y gravedad, y sufrir dentro de nosotros mismos las penas espirituales de Nuestro Se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p><span>Jesucristo y la Iglesia forman una sola cosa.\u00a0Cada vez que vemos un mensaje inmoral, un juicio err\u00f3neo, una instituci\u00f3n o una ley contraria a la doctrina de la Iglesia, debemos afligirnos.\u00a0De lo contrario, si no tenemos celo ni fuerza para esto, s\u00f3lo nos conviene quedarnos atr\u00e1s y, en la hora del peligro, huir.<\/span><\/p>\n<p><span>\u201cEn tristeza mortal\u201d: es decir en tristeza suprema.\u00a0La tristeza de ver la Ley violada, la Iglesia perseguida, la gloria de Dios negada, debe producir en nosotros una tristeza suprema, y \u200b\u200bno s\u00f3lo una de esas tristezas emotivas y pasajeras propias de las almas fr\u00edvolas e impresionables, comparables a la voluntad de -el fuego de los estanques y de los cementerios: una tristeza miserable superficial, no enraizada en resoluciones serias, celo profundo, renuncia efectiva a todo para vivir s\u00f3lo luchando.\u00a0Un alma en estado de tristeza mortal no se consuela con revistas, vestidos, banquetes, viajes, con tonter\u00edas honestas\u2026 \u00a1o deshonestas!\u00a0Vivir\u00e1 en un dolor mortal por la gloria de Dios ultrajada, encontrando alivio s\u00f3lo y s\u00f3lo en la vida interior y en el apostolado.<\/span><\/p>\n<p><span>\u201cQu\u00e9date aqu\u00ed\u201d, es decir, no te mezcles ni con los p\u00e9rfidos hijos de Jerusal\u00e9n, ni con los tibios que duermen cerca.<\/span><\/p>\n<p><span>\u201cMira conmigo\u201d.\u00a0S\u00ed, comparte mi soledad, mi derrota, mi dolor.\u00a0Haz de esto tu gloria, tu alegr\u00eda, tu riqueza.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span>\u201cEntonces \u00e9l se apart\u00f3 un poco y se postr\u00f3 rostro en tierra\u201d (Mt 26,39)<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span>\u00bfPor qu\u00e9 alejarse un poco, si quer\u00eda que los tres Ap\u00f3stoles se quedaran con \u00e9l?\u00a0Permanecer con Nuestro Se\u00f1or significa estar cerca de \u00c9l en esp\u00edritu, ser solidario con \u00c9l. \u00c9l permanece con quien se adhiere a la Iglesia con todo su coraz\u00f3n, con toda su alma, con todo su intelecto.\u00a0Se queda con Nuestro Se\u00f1or que en el momento de la agon\u00eda piensa en \u00c9l y no en s\u00ed mismo.\u00a0Se queda con Nuestro Se\u00f1or que piensa s\u00f3lo en \u00c9l y no en el mundo, en su propio ego y en sus propios placeres.<\/span><\/p>\n<p><span>Nuestro Se\u00f1or s\u00f3lo se alej\u00f3 &#8220;un poco&#8221;, &#8220;a un tiro de piedra&#8221;, como dice san Lucas (22,41).\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 alejarse?\u00a0\u00bfY por qu\u00e9 s\u00f3lo un poco?<\/span><\/p>\n<p><span>Nuestro Se\u00f1or quiso hacerse ver, para mantener en fidelidad a los tres Ap\u00f3stoles escogidos;\u00a0quer\u00eda consolarlos y consolarse sinti\u00e9ndolos cerca.\u00a0Sin embargo, tuvo que marcharse, habiendo llegado a un momento de especial gravedad.\u00a0Iba a hablar con Dios, y Dios y le iba a hablar.\u00a0As\u00ed como en la liturgia jud\u00eda el Sacerdote entraba solo en el Lugar Sant\u00edsimo, as\u00ed tambi\u00e9n Nuestro Se\u00f1or quiso dar solo este primer paso de su Pasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00bfPoseemos tambi\u00e9n en nuestras almas esta santa soledad en la que s\u00f3lo Dios y nosotros mismos estamos presentes, en la que no penetra ning\u00fan confidente, ning\u00fan amigo, ninguna realidad terrena, en la que s\u00f3lo toleramos la mirada de nuestro Director?<\/span><\/p>\n<p><span>\u00bfO son estas almas nuestras sin reserva ni nobleza, abiertas a todos los vientos, a todas las miradas, a todos los pasajes, como si fuera una vulgar plaza p\u00fablica?<\/span><\/p>\n<p><span>&#8220;Se postr\u00f3 con el rostro en tierra&#8221;.\u00a0Humillaci\u00f3n completa, renuncia total: es la v\u00edctima preparada para el holocausto.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a1Qu\u00e9 ejemplo de preparaci\u00f3n para la oraci\u00f3n!\u00a0Cuando hablamos con Dios, \u00bfpodemos bajar a la tierra primero?\u00a0Es decir: \u00bfnos disponemos en la humildad, dispuestos a obedecer, decididos a renunciar a todo, reconociendo nuestra nada?\u00a0\u00bfO manteniendo reservas, vacilaciones, llagas sobre las que Dios no puede pedirnos un sacrificio?\u00a0Cuando escuchamos a la Iglesia, \u00bfnos postramos en tierra renunciando a todas nuestras opiniones, a todas nuestras voluntades, para obedecer?\u00a0En comuni\u00f3n con los que nos edifican empuj\u00e1ndonos a unirnos en torno a la Iglesia y al Papa, \u00bfnos derribamos aceptando su influencia, o levantamos barreras, levantamos reservas?<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span>\u00abY oraba diciendo: Padre m\u00edo, si es posible d\u00e9jame esta copa;\u00a0Pero no se haga mi voluntad sino la tuya&#8221; (Mt 26,39).<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span>\u00a1Tumbado postrado en el suelo, orando al mismo tiempo!\u00a0\u00a1Con el cuerpo reposando en el suelo, en lo m\u00e1s bajo, pero elev\u00e1ndose con el alma hasta lo m\u00e1s alto de los cielos, hasta el trono de Dios!\u00a0Esta es la invencibilidad del verdadero cat\u00f3lico.\u00a0En el colmo de la aflicci\u00f3n, de la humillaci\u00f3n, del abandono, tiene sin embargo en la mano el arma que vence a todo enemigo.\u00a0\u00a1Cu\u00e1n cierto es esto en las luchas de la vida interior!\u00a0Sin recursos para encontrar la salida o para resistir, rezamos\u2026 \u00a1y terminamos ganando!\u00a0\u00a1Y cu\u00e1n cierto es esto tambi\u00e9n en el apostolado!\u00a0\u00bfEstamos asustados por el \u00edmpetu de la ola paganizadora?\u00a0Inventar\u00edamos inmediatamente compromisos en los que sacrificar primero lo accidental como accidental, luego lo esencial secundario como secundario, y finalmente lo primario\u2026 \u00a1para evitar un mal mayor!\u00a0Si comprendi\u00e9ramos el poder de la oraci\u00f3n, si supi\u00e9ramos postrarnos y orar, conocer\u00edamos mejor la eficacia de nuestras armas sobrenaturales, as\u00ed como el sentido, el valor, la fecundidad de la intransigencia cristiana.\u00a0El Divino Redentor ha sufrido por los pesimistas, por los desanimados que no comprenden la fuerza triunfante de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p><span>\u201cQue me deje esta copa\u201d.\u00a0\u00bfQu\u00e9 c\u00e1liz?\u00a0Era el sufrimiento atroz, opresor, injusto que se acercaba y que Jes\u00fas previ\u00f3.\u00a0En este momento el Divino Maestro sufri\u00f3 por todos los que pecan de optimismo, por los que ante la perspectiva de la lucha, de la angustia, del dolor, practican la pol\u00edtica del avestruz y se enga\u00f1an pensando que todo va muy bien.\u00a0Anticipar el dolor y prepararnos ahora con valent\u00eda es una virtud alta, muy alta: ya se trate de nuestra vida personal o de la causa de la Santa Iglesia.\u00a0En este momento en que est\u00e1 tan apegado, no se\u00e1is tontos diciendo que todo est\u00e1 bien.\u00a0Reconocer la gravedad de la hora, mirar viril y cristianamente las amenazas del futuro con alma resuelta y confiada, dispuesta a actuar en la lucha,<\/span><\/p>\n<p><span>Este fue el ejemplo que nos dio el Divino Maestro.\u00a0Se aisl\u00f3 de todos para medir, cara a cara con Dios, toda la inmensidad del oc\u00e9ano de dolor que estaba a punto de sumergirlo, y tomar posici\u00f3n frente a esta perspectiva.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00bfCual posici\u00f3n?\u00a0\u201cSi es posible, d\u00e9jame esta copa;\u00a0pero h\u00e1gase tu voluntad, no la m\u00eda.\u201d<\/span><\/p>\n<p><span>Aqu\u00ed encontramos dos s\u00faplicas.\u00a0En el primero, el Dios-Hombre pide que se le ahorre el dolor &#8220;si es posible&#8221;.\u00a0En el segundo, lo acepta si no puede evitarse.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a1Santo estado de \u00e1nimo, desprovisto de teatralidad y vanagloria!\u00a0El sufrimiento produce naturalmente miedo en el hombre, y Nuestro Se\u00f1or, que no s\u00f3lo es verdadero Dios sino tambi\u00e9n verdadero Hombre, tem\u00eda el dolor.\u00a0Por lo tanto, suplic\u00f3 que, si es posible, se le perdonara.\u00a0Evitar el dolor es l\u00edcito, sabio, santo.\u00a0Pero no lo evites a cualquier precio s\u00f3lo \u201csi es posible\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span>&#8220;Si es posible&#8221;.\u00a0\u00bfQu\u00e9 significa?\u00a0Ante esa humilde s\u00faplica de un Justo atormentado por la anticipaci\u00f3n del dolor, si la voluntad divina pudo transigir, dejando de lado el sufrimiento, que as\u00ed sea.\u00a0Pero si, por el contrario, evitar ese dolor significaba modificar los planes de la Providencia, en detrimento de la gloria de Dios y el bien de la Iglesia que estaba por fundarse, y de las almas, en este caso era mejor soportar todo.<\/span><\/p>\n<p><span>\u201cSi es posible\u201d\u2026 \u00a1condici\u00f3n sublime que el mundo no reconoce!\u00a0Precisamente por eso el mundo entero est\u00e1 en crisis, en catalepsia, en agon\u00eda.\u00a0Los bienes materiales, la riqueza, la fama, la salud, el atractivo, todo esto es bueno en la medida en que lo subordinemos a la voluntad de Dios, pero si es necesario renunciar a todo porque en virtud de tal o cual circunstancia interna o externa es no es posible poseer estas cosas sin desagradar a Dios, entonces se logra la renuncia total.\u00a0\u00a1Si todos los hombres pensaran o sintieran as\u00ed, el mundo ser\u00eda muy diferente!\u00a0Es por falta de esta condici\u00f3n, en la que est\u00e1 contenido todo orden y todo bien, que la civilizaci\u00f3n agoniza.<\/span><\/p>\n<p><span>\u201cNo se haga mi voluntad sino la tuya\u201d.\u00a0Son palabras sobre las que se fundamenta toda la vida de la Iglesia, de las almas y de los pueblos.\u00a0Palabras santas, dulces, duras y terribles que el hombre de hoy no quiere comprender.\u00a0Perfecta definici\u00f3n de la obediencia, de esa obediencia que el mundo, a partir de Lutero, odia cada vez m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span>\u201cS\u00ed, h\u00e1gase la voluntad de Dios y no la m\u00eda;\u00a0Observar\u00e9 los Mandamientos y no seguir\u00e9 mis caprichos;\u00a0Pensar\u00e9 con el Papa incluso cuando me parezca preferible otra doctrina.\u00a0Obedecer\u00e9 a todos los que ejercen autoridad legal sobre m\u00ed, ya que representan a Dios, y har\u00e9 su voluntad, no la m\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span>Jes\u00fas m\u00edo, \u00bfc\u00f3mo explicas ante esto que a\u00fan se sostenga que T\u00fa fuiste un revolucionario, que viniste a traer la Revoluci\u00f3n al mundo?<\/span><\/p>\n<p><span>Despu\u00e9s de eso, silencio.\u00a0Los Evangelios no nos dicen qu\u00e9 fue respondido, ni qu\u00e9 dijo Jes\u00fas a esta respuesta.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 decir eso?\u00a0\u00bfY con qu\u00e9 palabras?<\/span><\/p>\n<p><span>Probablemente s\u00f3lo una persona en el mundo vio todo, supo todo y ador\u00f3 todo: Santa Mar\u00eda, indudablemente presente en esp\u00edritu a todo esto, y singularmente en todo.<\/span><\/p>\n<p><span>Adem\u00e1s, el tema es demasiado elevado para permitirnos interpretar este silencio que ni siquiera los Evangelios quer\u00edan romper.\u00a0Pedimos a la Mediadora de todas las gracias que nos introduzca en el recogimiento de la vida interior y en los misterios inefables de este momento de silencio.<\/span><\/p>\n<p><strong><em><span>\u201cEntonces se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel del cielo para consolarlo.\u00a0Pero estando angustiado, oraba a\u00fan m\u00e1s intensamente, y su sudor se convirti\u00f3 en gotas de sangre que ca\u00edan a tierra&#8221; (Lc 22, 43-44).<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><span>As\u00ed comenz\u00f3 la Pasi\u00f3n.\u00a0Jes\u00fas previ\u00f3 el dolor y la muerte, y los acept\u00f3.\u00a0La mera anticipaci\u00f3n de lo inevitable lo enfrent\u00f3 a un abrumador mont\u00f3n de tormento.<\/span><\/p>\n<p><span>Pero \u201cun \u00e1ngel lo consol\u00f3\u201d.\u00a0S\u00ed, su humilde s\u00faplica ha sido escuchada.\u00a0Dios le dio fuerza para superar el tormento invencible, soportar el dolor insoportable, aceptar constantemente la justicia inaceptable.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a1Si entendi\u00e9ramos esto!\u00a0Los mandamientos nos parecen demasiado pesados, el torbellino de los apetitos desordenados y de las tentaciones diab\u00f3licas a\u00falla dentro de nosotros.\u00a0\u00a1Si comprendi\u00e9ramos que esta es la hora de Dios, si or\u00e1ramos m\u00e1s intensamente, si acept\u00e1ramos la vista del \u00e1ngel que nos consuela!<\/span><\/p>\n<p><span>S\u00ed, porque el \u00e1ngel siempre viene a nosotros tambi\u00e9n, desde el momento en que comenzamos a orar: ahora es un movimiento interior de la Gracia, ahora es un buen libro, ahora un amigo que nos da un buen ejemplo, un buen consejo.\u00a0\u00a1Pero no rezamos!\u00a0Y el resultado es la ca\u00edda.<\/span><\/p>\n<p><span>Durante la agon\u00eda, el \u00e1ngel vino como fruto de la oraci\u00f3n.\u00a0Habiendo recibido su visita, Nuestro Se\u00f1or sigui\u00f3 orando, s\u00ed, orar con m\u00e1s insistencia es el gran secreto de la victoria.\u00a0El que reza se salva, el que no reza se condena, dec\u00eda Santo Alfonso de Liguori, \u00a1y qu\u00e9 raz\u00f3n ten\u00eda!<\/span><\/p>\n<p><span>Jes\u00fas sud\u00f3 sangre.\u00a0La sangre redentora brot\u00f3 de la opresi\u00f3n del sufrimiento espiritual.\u00a0Podemos decir que fue la sangre de Su Coraz\u00f3n.\u00a0\u00a1Qu\u00e9 magn\u00edfico tema de meditaci\u00f3n para los devotos del Sagrado Coraz\u00f3n!<\/span><\/p>\n<p><span>Sudar sangre es un dolor extremo.\u00a0Es el momento m\u00e1s agudo de la presi\u00f3n que el sufrimiento y la espiritualidad ejercen sobre el cuerpo.\u00a0Se podr\u00eda decir que Nuestro Se\u00f1or estaba soportando tanto sufrimiento como era posible.\u00a0Sin sufrimiento no se podr\u00eda dar ni siquiera el primer paso del V\u00eda Crucis.\u00a0\u00bfC\u00f3mo explicar esta incomparable resistencia?\u00a0Su martirio comenz\u00f3 desde el punto en que el de los dem\u00e1s llega a su cl\u00edmax.<\/span><\/p>\n<p><span>El hecho es que &#8220;un \u00e1ngel del cielo lo consol\u00f3&#8221;, que &#8220;rez\u00f3 a\u00fan m\u00e1s intensamente&#8221;.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a1Oh poder de lo sobrenatural!\u00a0\u00a1Y nos atrevemos a decir que por falta de fuerzas capitulamos en la vida interior o en la lucha del apostolado!<\/span><\/p>\n<p><span>Tres veces pronunci\u00f3 el Se\u00f1or su Fiat;\u00a0y despu\u00e9s de cada una de estas veces se volvi\u00f3 a sus disc\u00edpulos.<\/span><\/p>\n<p><span>La primera vez &#8220;los encontr\u00f3 dormidos&#8221; y les recomend\u00f3 &#8220;velar y orar para no caer en tentaci\u00f3n, porque el esp\u00edritu est\u00e1 pronto pero la carne es d\u00e9bil&#8221; (Mt 26,41).<\/span><\/p>\n<p><span>Pero no prestaron atenci\u00f3n.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9?\u00a0Porque ten\u00edan sue\u00f1o;\u00a0un sue\u00f1o producido por dos excesos opuestos: por un lado la desesperaci\u00f3n por otro la presunci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span>Desesperaci\u00f3n: ante la derrota humana de Jes\u00fas, sus sue\u00f1os de grandeza terrena se hab\u00edan desvanecido.\u00a0\u00bfQu\u00e9 les qued\u00f3?\u00a0Esa oscuridad, esa soledad, ese suelo \u00e1spero y vulgar en el que se encontraban.\u00a0La carrera arruinada: \u00a1desgracia de las desgracias!\u00a0Bajo el peso de tanto dolor, lo \u00fanico que pod\u00eda hacer era dormir.<\/span><\/p>\n<p><span>La presunci\u00f3n: a pesar de ello, se cre\u00edan fuertes.\u00a0Hab\u00edan peleado tanto;\u00a0ciertamente ser\u00eda ofensivo dudar de su fuerza.\u00a0Seguros de su resistencia, desinteresados \u200b\u200bde la perseverancia, mataban el tiempo durmiendo.<\/span><\/p>\n<p><span>Un sue\u00f1o agitado, adem\u00e1s: \u00a1el Se\u00f1or sufri\u00f3, y ellos durmieron!\u00a0\u00bfQu\u00e9 les importaba el Se\u00f1or?\u00a0\u00bfNo le hicieron un favor enorme con s\u00f3lo quedarse con \u00c9l en esa soledad?\u00a0\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pod\u00eda pedir?\u00a0\u00bfQue la gente rezaba fuera del horario establecido?\u00a0No. Deber\u00eda mirar si le apetec\u00eda;\u00a0los Ap\u00f3stoles, por su parte, se fueron a dormir.<\/span><\/p>\n<p><span>Cuanto m\u00e1s duermes, m\u00e1s pesado se vuelve tu sue\u00f1o.\u00a0Tal es el proceso de desarrollar la tibieza espiritual.\u00a0La segunda vez, Jes\u00fas &#8220;los encontr\u00f3 durmiendo porque ten\u00edan los ojos pesados&#8221; (Mt 26,43).\u00a0Sue\u00f1o de la mediocridad, del relajamiento de la laxitud.\u00a0\u00bfSiguieron al Maestro?\u00a0Si y no.\u00a0S\u00ed, porque al final se quedaron all\u00ed con \u00e9l;\u00a0no, porque ya no lo escuchaban.\u00a0Habl\u00f3, pero no le obedecieron.\u00a0\u00c9l sufri\u00f3 y ellos durmieron.\u00a0Era el comienzo de la deserci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00bfC\u00f3mo pueden ocurrir ca\u00eddas tan desastrosas?\u00a0Dormir cuando habla Jes\u00fas significa en mi mirada estar desatento, descontento, tibio, cuando me hablan los ministros de la Santa Iglesia, los que deben guiarme por el camino de la santidad, los que, con su ejemplo, con su ortodoxia y generosidad, encarnan el hambre y la sed de virtud.\u00a0Si caigo en este sue\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 remedio tengo sino despertarme velando y orando para no caer en tentaci\u00f3n?\u00a0Y si no lo hago, \u00bfqu\u00e9 le pasa?\u00a0La ruina de mi vida espiritual, de mi vocaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span>Por tercera vez suenan a reproche las palabras de Nuestro Se\u00f1or: &#8220;Duerme ya y descansa: la hora est\u00e1 cerca. El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores&#8230; Levantaos, v\u00e1monos: el que me entrega es ya se acerca&#8221; (Mt 26,45-46).<\/span><\/p>\n<p><span>El tiempo hab\u00eda pasado.\u00a0Ni siquiera la s\u00faplica afectuosa llena de dolor los hab\u00eda estremecido: &#8220;As\u00ed que no pudisteis velar conmigo ni una hora&#8221; (Mc 16,37).<\/span><\/p>\n<p><span>Poco despu\u00e9s, &#8220;mientras a\u00fan estaba hablando, lleg\u00f3 de repente Judas, uno de los Doce, seguido de una multitud armada con espadas y garrotes&#8221; (Mc 14,43);\u00a0y poco despu\u00e9s sus disc\u00edpulos &#8220;lo abandonaron y todos huyeron&#8221; (Mc 14,50).<\/span><\/p>\n<p><span>Huyeron, s\u00ed porque hab\u00edan sido tibios, hab\u00edan dormido, no hab\u00edan orado.\u00a0Si no quiero huir, Se\u00f1or, debo ser fuerte, no puedo dormir, debo orar.<\/span><\/p>\n<p><span>Conc\u00e9deme, oh Se\u00f1or, esta gracia de la perseverancia en todas las circunstancias, en todos los peligros, en todas las amarguras;\u00a0esta gracia de la fidelidad en todos los abandonos, en todas las situaciones de necesidad, en todas las derrotas;\u00a0esta gracia de la constancia, incluso cuando todos se dejan oprimir por el sue\u00f1o o abrumar por la codicia de los bienes terrenales.\u00a0De lo contrario, Dios m\u00edo, devu\u00e9lveme la vida, porque una cosa no quiero: escapar.<\/span><\/p>\n<p><span>\u00a1Por la intercesi\u00f3n todopoderosa de tu Sant\u00edsima Madre, es esta gracia de la perseverancia la que te pido, Se\u00f1or Jes\u00fas!<\/span><\/p>\n<p><span>[Tomado de\u00a0\u00a0<\/span><em><span>Lepanto<\/span><\/em><span>\u00a0, Roma, a\u00f1o II, n\u00famero 11, febrero 1983]<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pater, non mea voluntas, sed tua fiat Catolicismo, Brasil, abril de 1954 &nbsp; &#8220;Dicho esto, Jes\u00fas fue con sus disc\u00edpulos m\u00e1s all\u00e1 del arroyo Cedr\u00f3n, donde hab\u00eda un jard\u00edn, en el que entr\u00f3 con sus disc\u00edpulos&#8221; (Jn 18, 1) Jes\u00fas abandona Jerusal\u00e9n.\u00a0No se trataba de una partida como las otras, a las que pronto seguir\u00eda<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2521,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21,62],"tags":[],"class_list":["post-2520","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2520"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2520\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2522,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2520\/revisions\/2522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}