{"id":1763,"date":"2022-06-27T21:19:11","date_gmt":"2022-06-28T02:19:11","guid":{"rendered":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1763"},"modified":"2022-06-27T21:19:11","modified_gmt":"2022-06-28T02:19:11","slug":"plinio-correa-de-oliveira-el-apostolado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1763","title":{"rendered":"Plinio Correa de Oliveira        el apostolado"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-weight: 400; text-align: center;\"><strong><em>Discurso pronunciado en la inauguraci\u00f3n de las obras de la Academia Jackson de Figueiredo el 11 de enero de 1931 [por el presidente congregado Dr.\u00a0Plinio Correa de Oliveira]\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><em><strong>Se\u00f1ores Acad\u00e9micos, Se\u00f1ores Candidatos<\/strong><\/em> <img decoding=\"async\" class=\"alignright\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Plinio_LEG_decada30_L.jpg\" \/><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">I &#8211; En mi calidad de Director del Departamento de Estudios de la Congregaci\u00f3n Mariana de Santa Cec\u00edlia, me corresponde presidir los destinos de esta Academia durante el a\u00f1o 1931. Me corresponde, pues, inaugurar la obra de la Academia , dirigi\u00e9ndoos unas palabras sobre la tarea que tenemos por delante y los deberes en virtud de los cuales nos proponemos realizarla, por arduos que sean los sacrificios que nos impone.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">II &#8211; Si yo hablara, se\u00f1ores, en un c\u00edrculo de estudio compuesto por elementos intelectualmente heterog\u00e9neos,\u00a0<strong>si me dirigiera a un auditorio no iluminado por el faro de la Fe<\/strong>\u00a0, me encontrar\u00eda en la contingencia de dirigiros las banales palabras de saludo, las seductoras promesas. y enga\u00f1osas plataformas que no se cumplen, el espejismo de una tarea f\u00e1cil de realizar, la promesa de reducir al m\u00ednimo los esfuerzos y\u00a0<em>maximizar<\/em>\u00a0los frutos.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero esta no es mi situaci\u00f3n, se\u00f1ores, ante un p\u00fablico que sabe lo que es el sacrificio, que entiende lo que es el deber.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>El cristianismo no nos dice que todos nuestros esfuerzos sean in\u00fatiles<\/strong>\u00a0, sino que as\u00ed como una peque\u00f1a llama puede encender un fuego inmenso, una peque\u00f1a dosis del amor de Dios puede encender en el mundo un gran, inmenso ardor de amor para bien.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y, como si estas afirmaciones no fueran suficientes, est\u00e1 el\u00a0<strong>recurso de la gracia y la oraci\u00f3n, \u00a1que incluso nos hacen part\u00edcipes de la omnipotencia divina!\u00a0<\/strong><strong>\u00a1De marginados que \u00e9ramos en el paganismo, el cristianismo nos eleva a pr\u00edncipes y gigantes!\u00a0Qu\u00e9 magn\u00edfica vida, qu\u00e9 estupendo destino.<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Vemos, se\u00f1ores,\u00a0<strong>qu\u00e9 importante, qu\u00e9 representa un mar de felicidad para un hombre ser cristiano.<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Y en qu\u00e9 maravilloso tiempo nos dio a luz la Divina Providencia!\u00a0Por doquier se escuchan toques de tambores y toques de clar\u00edn llamando a los combatientes a la gran lucha que est\u00e1 por librarse.\u00a0Por todas partes ya se est\u00e1n produciendo las primeras escaramuzas entre las dos inmensas (*)\u00a0<strong>huestes del bien<\/strong>\u00a0y del mal.\u00a0Y los buenos,\u00a0<strong>peque\u00f1os, disciplinados y feroces, repetir\u00e1n la victoria de las Term\u00f3pilas, en la que unos pocos griegos ganaron una avalancha persa<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Pero\u00a0<strong>para esto, debemos entender que, lejos de ser como los paganos, no debemos evitar el sacrificio.\u00a0El paganismo es la caza del placer, en el fondo del cual s\u00f3lo hay sacrificio.\u00a0El cristianismo es la caza del sacrificio, en cuyo fondo se encuentra el placer.\u00a0<\/strong>Pero con la admiraci\u00f3n llena de gratitud y unci\u00f3n religiosa de quien contempla un firmamento llameante, inundado de rayos de sol que cortan el azul del espacio, y derraman sobre el mundo oc\u00e9anos de luz y paz.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Al tratar un tema como este, Se\u00f1ores, vemos la impotencia del pincel de nuestras palabras, para reproducir la belleza de lo que percibe nuestra mente.\u00a0Como los antiguos pintores, que pintaban de rodillas, orando, sus V\u00edrgenes tan llenas de angelical unci\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n, s\u00f3lo con el alma y el cuerpo genuflexos, el pensador cat\u00f3lico mira estas grandes bellezas, pidiendo al Se\u00f1or que le d\u00e9 un poco de fuerza a su cuerpo inerte. palabra., algo de vida a la grave frialdad de sus frases, para describir la maravilla de sus obras.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed como lo que distingue\u00a0<strong>la noci\u00f3n de casa de la de pila de ladrillos es que la casa es la pila de ladrillos dispuestos en orden, con vistas al prop\u00f3sito de la vivienda, tambi\u00e9n lo que distingue al mundo cristiano del mundo pagano es que \u00e9ste es, a los ojos de sus seguidores, un estercolero de criaturas, y aqu\u00e9l, el cristiano, es, para sus creyentes, un conjunto de seres admirablemente ordenados, con el fin determinado de la felicidad eterna<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Mientras que en la concepci\u00f3n pagana del mundo somos s\u00f3lo un polvo miserable, perdido en la inmensidad, en la concepci\u00f3n cristiana somos una de las partes de una maquinaria casi perfecta, donde cada pieza tiene su funci\u00f3n, cada elemento su valor.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>La inauguraci\u00f3n de nuestras obras no debe ser<\/strong>\u00a0, pues, Se\u00f1ores, la\u00a0<strong>lasciva Capua<\/strong>\u00a0en que los cartagineses se dispon\u00edan a dar su \u00faltimo golpe a Roma, sino la austera vigilia del caballero medieval, que pas\u00f3 toda la noche en la capilla rezando, pidiendo al Se\u00f1or para que le diera la fuerza necesaria para afrontar los peligros que le traer\u00eda su misi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Elevemos nuestras oraciones al Cielo, para que seamos fuertes frente a los enemigos, y miremos con serenidad el campo en que nos tocar\u00e1 luchar<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">III &#8211;\u00a0<strong>Una de las revelaciones m\u00e1s consoladoras que el cristianismo vino a traer al mundo fue la noci\u00f3n exacta del hombre en el universo, en la naturaleza, en la humanidad<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 es el hombre, naturalmente hablando, en el conjunto de las cosas?\u00a0El globo terrestre es una de las estrellas m\u00e1s peque\u00f1as de la b\u00f3veda celeste.\u00a0En todas partes se la ve inmersa en un conjunto de otras estrellas, de otros sistemas, que constituyen una especie de manto de misterio, desafiando nuestra perspicacia.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s cerca de nosotros est\u00e1 toda la gran escala de criaturas animadas e inanimadas, racionales e irracionales que nos rodean.\u00a0Y despu\u00e9s de que nuestra inteligencia haya fracasado en examinar los insondables abismos que separan a las estrellas, despu\u00e9s de que nuestra imaginaci\u00f3n haya comprobado la imposibilidad de siquiera representar la inmensidad que nos rodea por todas partes, el hombre sentir\u00e1 su deprimente impotencia en el estudio de los peque\u00f1os seres, en el problemas insolubles que nos despierta la vida de una sola c\u00e9lula, su completa incapacidad para descifrar los or\u00edgenes de la vida en los seres hasta los m\u00e1s elementales en su estructura y organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Despu\u00e9s de sentirnos como si fu\u00e9ramos aniquilados frente a lo inmensamente grande, tropezamos con los obst\u00e1culos insuperables de lo inmensamente peque\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Tan misteriosa es la estrella que brilla en el cielo, como el gusano que se arrastra en el polvo.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">IV &#8211; Y si son tan grandes los misterios que se ven en el mundo de los seres inanimados e irracionales, \u00bfqu\u00e9 hay de las tinieblas que envuelven nuestra raz\u00f3n en el estudio de los seres dotados de inteligencia?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">No s\u00f3lo nos son desconocidos los problemas m\u00e1s apremiantes de nuestra existencia animal, sino tambi\u00e9n las cuestiones m\u00e1s dolorosas de nuestra vida intelectual.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">V &#8211; Y, en efecto, Se\u00f1ores,\u00a0<strong>desde sus primeros momentos, ve al hombre levantarse ante \u00e9l el espectro del dolor<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>No hay escritor, por profundo o banal que sea, que no haya descrito, entre el asombro y el miedo, la terrible lucha entre el hombre y el dolor<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>La existencia humana no es m\u00e1s que una lucha entre el hombre y el dolor<\/strong>\u00a0.\u00a0Lucha tr\u00e1gica, lucha terrible, en la que el dolor siempre gana al hombre.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Luchando con el pulpo del sufrimiento, el hombre apenas logra liberarse de uno de los tent\u00e1culos que lo oprim\u00edan, luego otro se apodera de \u00e9l, infligiendo las m\u00e1s dolorosas contorsiones.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Conocido es el\u00a0<strong>personaje mitol\u00f3gico que, condenado por los dioses a vivir con sed, vio subir a sus labios las aguas que le rodeaban<\/strong>\u00a0.\u00a0Pero tan pronto como tom\u00f3 un sorbo para refrescar su boca sedienta, el nivel del agua baj\u00f3 y no pudo beber.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Fue, seguramente, un\u00a0<strong>mito inventado por el paganismo desilusionado, que en cuanto vio acercarse el fantasma de la felicidad, se fue, dejando s\u00f3lo la herida incandescente de un doloroso desenga\u00f1o<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">La banalidad es una especie de consagraci\u00f3n.\u00a0Las figuras y las im\u00e1genes, cuando se vuelven banales, reciben la consagraci\u00f3n que les otorga ese conjunto an\u00f3nimo de inteligencias llamado sentido com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Por tanto, creo que tengo derecho a hacer uso de una figura tan utilizada, que ya es de dominio p\u00fablico:\u00a0<strong>los placeres paganos son como las orillas de arenas movedizas<\/strong>\u00a0.\u00a0En la atractiva belleza de su blancura inmaculada, son como una invitaci\u00f3n silenciosa al desafortunado que se atreve a pisarlas.\u00a0Pero el suelo se abre a sus pies y, sin punto de apoyo, est\u00e1 irremediablemente perdido.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>En poco tiempo, el individuo queda enteramente sepultado, y la superficie de la arena se unifica y recompone, sonriendo brillante y maliciosamente a otro incauto<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Los placeres son para el hombre lo que el agua del mar es para el n\u00e1ufrago sediento: cuanto m\u00e1s bebe, m\u00e1s sediento tiene.\u00a0Y a fuerza de beber&#8230; morir\u00e1 de sed<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Los que nos dicen<\/strong>\u00a0esto no son los h\u00e9roes austeros de la mortificaci\u00f3n cristiana,\u00a0<strong>est\u00e1n desilusionados con las penalidades del paganismo<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Si queremos encontrar\u00a0prueba de ello\u00a0<strong>en el antiguo paganismo romano , tenemos a\u00a0<\/strong><strong>Petronio,<\/strong>\u00a0el\u00a0<strong>elegante sibarita<\/strong>\u00a0, que tras disfrutar de todos los placeres del cuerpo y del esp\u00edritu,\u00a0<strong>se suicid\u00f3 siendo a\u00fan joven, rico, bello y saludable&#8230; digno de vivir<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y\u00a0<strong>Anatole France, el gran corifeo del ultrapaganismo moderno<\/strong>\u00a0, ya en el ocaso de su vida, despu\u00e9s de haber escudri\u00f1ado todas las ciencias con la poderosa br\u00fajula de su inteligencia, dijo en un libro: \u201c\u00a0<em>Rien n&#8217;explique la tragique absurdit\u00e9 de vivre<\/em>\u00a0&#8211;\u00a0<strong><em>Nada explica el tr\u00e1gico absurdo de vivir<\/em><\/strong>\u00a0.\u201d<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Y, despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 es\u00a0<strong>este espectro de dolor, del que tanto hu\u00edan los paganos<\/strong>\u00a0, y que tanto los persegu\u00eda?<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">VI &#8211;\u00a0<strong>Aqu\u00ed estamos en los cimientos del cristianismo<\/strong>\u00a0, aqu\u00ed estamos\u00a0<strong>frente a las cuestiones fundamentales que la filosof\u00eda pagana ve\u00eda como una guarida tenebrosa, y la filosof\u00eda cristiana admiraba como aquella que encuentra\u00a0<\/strong><strong>dificultades impenetrables<\/strong>\u00a0, cuevas negras del pensamiento donde ni siquiera los incautos atreverse a penetrar.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>La humanidad de hoy se retuerce por falta de la luz de los verdaderos principios del Dios verdadero<\/strong>\u00a0.\u00a0El desencadenamiento de las pasiones ha arrojado a la humanidad a las arenas movedizas de los placeres, y\u00a0<strong>miles y miles de hombres arrastran hoy, como en una pesada cadena, la guirnalda de rosas de sus vidas festejantes<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>Los hogares<\/strong>\u00a0se\u00a0<strong>disuelven<\/strong>\u00a0, el amor casto de los esposos parpadea como una luz a punto de apagarse\u00a0.\u00a0<strong>Los suicidios<\/strong>\u00a0y las enfermedades derivadas\u00a0de\u00a0<strong>las adicciones<\/strong>\u00a0roban diariamente a miles de madres de millones de ni\u00f1os.<strong>La mujer, convertida en hiena, ya no quiere sentir amor maternal, y se entrega en cuerpo y alma a la infernal bestialidad pagana<\/strong>\u00a0.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Los amos de casa\u00a0son los\u00a0<strong>l\u00edderes\u00a0<\/strong><strong>del esc\u00e1ndalo<\/strong>\u00a0en sus hogares.\u00a0<strong>Los Estados<\/strong>\u00a0, debilitados,\u00a0<strong>vacilan sobre sus cimientos, y amenazan con aplastar pueblos y pueblos con el peso de su ca\u00edda<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>La modestia<\/strong>\u00a0se opone a la\u00a0<strong>lujuria<\/strong>\u00a0infrente\u00a0.\u00a0La honestidad\u00a0es reemplazada por la\u00a0<strong>codicia m\u00e1s\u00a0<\/strong><strong>vil<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>El amor<\/strong>\u00a0es reemplazado por el\u00a0ego\u00edsmo\u00a0<strong>,<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>la solidaridad<\/strong>\u00a0es reemplazada por\u00a0<strong>el individualismo<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>La mujer se convierte en un simple instrumento de placer.\u00a0<\/strong><strong>Y el comunismo, agrupando estas infamias, pretende aglomerarlas en un<\/strong>, con los fr\u00e1giles lazos de los sofismas m\u00e1s evidentes.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\">Tenemos una Fe.\u00a0Tambi\u00e9n tenemos un coraz\u00f3n.\u00a0<strong>Si queremos ver llegar a su fin este estado de cosas, sepamos someternos al sufrimiento que nos exige el apostolado<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>Quitar el sufrimiento del cristianismo es quitarle la columna vertebral a un cuerpo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>\u00bfNo indica nuestro Dios, coronado de espinas, que la realeza de Dios es la realeza del dolor?\u00a0<\/strong><strong>Aceptemos el sufrimiento<\/strong>\u00a0;\u00a0sufriendo todo tipo de\u00a0<strong>humillaciones<\/strong>\u00a0;\u00a0sufrimiento por todo tipo de\u00a0<strong>ventajas a las que hemos renunciado<\/strong>\u00a0;\u00a0sufriendo por\u00a0<strong>el infatigable esfuerzo por el bien<\/strong>\u00a0;\u00a0el sufrimiento de la\u00a0<strong>abnegaci\u00f3n que no conoce l\u00edmites<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>Privar al cristianismo del sufrimiento es injuriar a Cristo, que quiso que su corona fuera de espinas<\/strong>\u00a0;\u00a0<strong>ser cat\u00f3lico y tener miedo de sufrir por Dios es hacer de \u00e9l un mero banquero<\/strong>\u00a0, que nos da placer al capricho de nuestros caprichos,\u00a0<strong>o lacayo a quien se le pide felicidad, como pidiendo un vaso de agua<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>\u00bfEs amistad tener miedo de sufrir por un amigo?\u00a0<\/strong><strong>No.\u00a0Por lo tanto, no es cristianismo tener miedo de sacrificarnos por Jes\u00fas, nuestro mayor Amigo.\u00a0<\/strong><strong>No cometamos la atrocidad de abandonar a Jes\u00fas en el Calvario<\/strong>\u00a0.\u00a0No hemos abofeteado un pecado en la cara que \u00c9l nos presenta herido por nosotros.\u00a0<strong>No seamos atroces, no seamos hienas, seamos<\/strong>\u00a0\u201cmites et humiles corde &#8211;\u00a0<strong>mansos y humildes de coraz\u00f3n<\/strong>\u00a0\u201d (cf. Mt 11,29) como \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400;\"><strong>Todo esto pone de manifiesto la necesidad del apostolado<\/strong>\u00a0.\u00a0<strong>Si amamos a Dios sobre todas las cosas, sacrifiqu\u00e9monos por \u00c9l.\u00a0Si amamos a nuestro pr\u00f3jimo como a nosotros mismos, d\u00e9mosle la Fe, nuestro mayor tesoro<\/strong>\u00a0. <img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/knight_blue1_16812_005.gif\" alt=\"Hogar\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso pronunciado en la inauguraci\u00f3n de las obras de la Academia Jackson de Figueiredo el 11 de enero de 1931 [por el presidente congregado Dr.\u00a0Plinio Correa de Oliveira]\u00a0 Se\u00f1ores Acad\u00e9micos, Se\u00f1ores Candidatos I &#8211; En mi calidad de Director del Departamento de Estudios de la Congregaci\u00f3n Mariana de Santa Cec\u00edlia, me corresponde presidir los destinos<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1764,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[22,21,62],"tags":[],"class_list":["post-1763","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad-rcr","category-escritos","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1763","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1763"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1763\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1765,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1763\/revisions\/1765"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1764"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1763"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1763"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1763"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}