{"id":1716,"date":"2022-05-27T14:04:21","date_gmt":"2022-05-27T19:04:21","guid":{"rendered":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1716"},"modified":"2022-08-25T14:14:03","modified_gmt":"2022-08-25T19:14:03","slug":"san-felipe-neri-sermon-y-anecdotas-en-su-fiesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1716","title":{"rendered":"San Felipe Neri. Serm\u00f3n y an\u00e9cdotas en su fiesta"},"content":{"rendered":"<div class=\"featured-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"attachment-colormag-featured-image size-colormag-featured-image wp-post-image\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.quenotelacuenten.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/san-felipe-neri.jpg?resize=799%2C424&amp;ssl=1\" sizes=\"(max-width: 799px) 100vw, 799px\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.quenotelacuenten.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/san-felipe-neri.jpg?w=799&amp;ssl=1 799w, https:\/\/i0.wp.com\/www.quenotelacuenten.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/san-felipe-neri.jpg?resize=300%2C159&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/www.quenotelacuenten.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/san-felipe-neri.jpg?resize=768%2C408&amp;ssl=1 768w\" alt=\"\" width=\"799\" height=\"424\" \/><\/div>\n<div class=\"article-content clearfix\">\n<div class=\"above-entry-meta\"><\/div>\n<div class=\"entry-content clearfix\">\n<p>Hace a\u00f1os public\u00e1bamos AQU\u00cd, un peque\u00f1o librito del cual, espiritualmente hablando, fuimos los primeros beneficiarios: \u00abVida y an\u00e9cdotas de San Felipe Neri\u00bb.<\/p>\n<p>Este domingo, por ser su fiesta, nos fue imposible no decir algunas palabras sobre este gran santo de la Contra-reforma cat\u00f3lica, que, comenzando por \u00e9l mismo, llev\u00f3 a la cima de la santidad a varias almas a \u00e9l encomendadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>ALGUNAS AN\u00c9CDOTAS DE SAN FELIPE NERI<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ya en Roma<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quevedo cantaba en una de sus poes\u00edas:<\/p>\n<p>Buscas en Roma a Roma \u00a1oh, peregrino!<\/p>\n<p>y en Roma misma a Roma no la hallas:<\/p>\n<p>cad\u00e1ver son las que ostent\u00f3 murallas,<\/p>\n<p>y tumba de s\u00ed mismo el Aventino\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Oh, Roma!, en tu grandeza, en tu hermosura,<\/p>\n<p>huy\u00f3 lo que era firme, y solamente<\/p>\n<p>lo fugitivo permanece y dura<a href=\"https:\/\/www.quenotelacuenten.org\/2019\/05\/26\/san-felipe-neri-sermon-y-anecdotas-en-su-fiesta\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Devoto del E. Santo, lo recibe en las Catacumbas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Su misi\u00f3n: no las indias, sino Roma<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cSer\u00e1s, ser\u00e1s, ser\u00e1s\u2026\u201d<\/strong><\/p>\n<p>El joven Francesco Zazzera, estudiaba Leyes; era apuesto, de gran ingenio y pose\u00eda el aspecto de todo un caballero, gan\u00e1ndose con ello la simpat\u00eda de muchos. Cre\u00eddo de gran talento y de \u00f3ptimas cualidades, se auguraba a s\u00ed mismo una brillante carrera como abogado y una excelente fama en la ciudad de Roma. Una tarde, mientras conversaba con sus amigos sinti\u00f3 hablar por casualidad del Padre Felipe Neri, de sus andanzas y sermones; escuchaba con atenci\u00f3n lo que se narraba acerca de \u00e9l y, lleno de curiosidad, resolvi\u00f3 dirigirse hacia San Girolamo della Carit\u00e1. Una vez all\u00ed pudo escuchar el serm\u00f3n y qued\u00f3, como muchos, grandemente edificado; luego de la homil\u00eda y para su sorpresa, el Padre Felipe se acerc\u00f3 hasta \u00e9l y abraz\u00e1ndolo como a un hijo, exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 Mi buen amigo, \u00bfc\u00f3mo te llamas?<\/p>\n<p>\u2013 Francesco Zazzera\u2026 \u2013le respondi\u00f3 el joven asombrado.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY a qu\u00e9 te dedicas? \u2013replic\u00f3 el santo.<\/p>\n<p>\u2013 Soy estudiante de Leyes \u2013dijo el joven.<\/p>\n<p>\u2013 Querido Francesco \u00a1qu\u00e9 afortunado eres! \u00a1Feliz de ti! Ahora estudias\u2026 pero \u00a1luego ser\u00e1s doctor en Leyes\u2026! \u00a1Bravo! Luego comenzar\u00e1s a ganar una buena suma\u2026 luego ser\u00e1s alguien importante\u2026 un gran hombre de negocios\u2026 Me mirar\u00e1s desde arriba\u2026 Ser\u00e1s\u2026 ser\u00e1s\u2026 ser\u00e1s\u2026 \u00a1Feliz de ti, oh Francesco!\u2026 \u00a1Feliz de ti\u2026!<\/p>\n<p>El joven estudiante escuchaba con gran orgullo las palabras del santo, pensando que estaba hablando en serio. Sonre\u00eda por el hermoso pron\u00f3stico que le auguraba el santo sacerdote. Hab\u00eda ido a curiosear y el santo le pronosticaba, frente a todos, un futuro de gloria.<\/p>\n<p>Sin embargo, interrumpiendo las alabanzas, San Felipe se le acerc\u00f3 al o\u00eddo y le susurr\u00f3 suavemente:<\/p>\n<p>\u2013 Ser\u00e1s\u2026 ser\u00e1s\u2026 ser\u00e1s\u2026 \u2013y poni\u00e9ndose serio, con acento compasivo agreg\u00f3\u2013 \u00bfY luego, qu\u00e9? \u00bfY luego de todo esto, qu\u00e9\u2026?<\/p>\n<p>El joven, que no se esperaba esta conclusi\u00f3n, se turb\u00f3 de tal manera que debi\u00f3 retirarse de su presencia. Esa noche le fue imposible dormir; sent\u00eda una y otra vez aquellas palabras en su alma: \u201c\u00bfY luego qu\u00e9?\u2026\u201d; \u201c\u00bfy luego qu\u00e9?\u2026\u201d; \u201c\u00bfy luego qu\u00e9?\u2026\u201d.<\/p>\n<p>Todo lo que hab\u00eda so\u00f1ado era vano. \u201c\u00bfY luego qu\u00e9?\u201d.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, armado de valor, volvi\u00f3 junto al santo para pedirle consejo.<\/p>\n<p>No quer\u00eda perder m\u00e1s tiempo: se hab\u00eda dado cuenta de la levedad del ser y de la vanidad del mundo. San Felipe no tard\u00f3 en aconsejarlo y luego de un tiempo el joven vanidoso decidi\u00f3 abrazar la vida religiosa llegando a ser uno de los disc\u00edpulos m\u00e1s queridos del Santo de la alegr\u00eda.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc389285642\"><\/a><strong>\u00a1Y luego\u2026 morir!<\/strong><\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n se encontr\u00f3 San Felipe con un desconocido sacerdote, el cual hab\u00eda llegado a Roma con la esperanza de poder \u201chacer carrera\u201d.<\/p>\n<p>\u2013 Bienvenido seas, querido amigo \u2013le dijo el santo. \u00bfQu\u00e9 de bueno te ha tra\u00eddo hasta estas partes?<\/p>\n<p>\u2013 Padre: tantos en Roma consiguen buena fortuna que hasta yo echar\u00e9 suertes aqu\u00ed para ver qu\u00e9 sucede.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY qu\u00e9 pretend\u00e9is con eso? \u00bfQu\u00e9 cargo podr\u00e9is recibir?<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfQu\u00e9 pretendo? La mitra no estar\u00e1 mal; quiz\u00e1s algunas prelaturas y \u00bfqui\u00e9n sabe? \u00bfPor qu\u00e9 no el \u201ccappello\u201d cardenalicio?<\/p>\n<p>\u2013 Y luego\u2026, cu\u00e9ntame \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2013 Luego, ya con las primeras prebendas se contin\u00faa y con una buena carrera podr\u00eda obtener alguna nunciatura.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY luego?<\/p>\n<p>\u2013 Luego\u2026 Usted sabe\u2026 de entre los cardenales se elige al Papa. \u00bfQui\u00e9n sabe?<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY luego\u2026? Imaginemos que lo eligieran Papa\u2026<\/p>\n<p>\u2013 \u201c\u00bfY luego\u2026?\u201d, \u201c\u00bfy luego\u2026?\u201d; pero, me da risa tantos \u201cy luego\u2026\u201d. \u00a1Luego morir, naturalmente!<\/p>\n<p>Llegados a este punto, San Felipe lo abraz\u00f3 estrechamente y le dijo al o\u00eddo:<\/p>\n<p>\u2013 Se\u00f1or can\u00f3nico, y luego morir, y luego morir, y luego morir\u2026<\/p>\n<p>Y gui\u00f1\u00e1ndole el ojo, le sonri\u00f3 apaciblemente y salud\u00e1ndolo lo dej\u00f3.<\/p>\n<p>Le hab\u00eda dado una lecci\u00f3n de humildad.<\/p>\n<p><strong> <img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/encrypted-tbn0.gstatic.com\/images?q=tbn:ANd9GcS1Zj5nI-W8GZdQN1WpnBFxx_riGYQWFWH4Lg&amp;usqp=CAU\" alt=\"San Felipe Neri y la peculiar penitencia a una mujer\" width=\"592\" height=\"196\" \/><\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_Toc389285623\"><\/a><strong>\u00bfDistraerse o concentrarse para ir a Misa?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los frecuentes movimientos del coraz\u00f3n a los que Felipe estaba acostumbrado por el gran fervor m\u00edstico que pose\u00eda eran muchas veces motivo de grandes problemas en su vida, especialmente cuando se exteriorizaban. Felipe era terriblemente escrupuloso con esto y sufr\u00eda por no poder reprimir su sensibilidad exterior: si pensaba demasiado en Dios su cuerpo temblaba enormemente sin poder detenerlo, cosa que suced\u00eda especialmente antes de celebrar la Santa Misa o cuando comenzaba a prepararse para ello.<\/p>\n<p>Para poder controlar tales manifestaciones recurri\u00f3 a un remedio poco usual:\u00a0<em>deb\u00eda distraerse\u00a0<\/em>para celebrar la Misa\u2026 S\u00ed, as\u00ed como lo o\u00edmos, pues si estaba demasiado concentrado en el gran misterio de la Eucarist\u00eda le era imposible celebrarla. \u00bfC\u00f3mo lo lograba? Se hac\u00eda leer muchas veces las \u201cFacezie\u201d del Pievano Arlotto (escritor c\u00f3mico medieval), cantaba canciones populares italianas, o se entreten\u00eda en la sacrist\u00eda con el gato o el perro de la parroquia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Padre Consolini, vi\u00e9ndolo una vez en este estado, y preocup\u00e1ndose porque el Padre Felipe no se \u201cpreparaba\u201d bien para celebrar la Santa Misa, le replic\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfQu\u00e9 hace? \u00bfEst\u00e1 loco? \u2013a lo que Felipe respondi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfQu\u00e9 quiere? \u00a1Si no me distraigo un poco no puedo decir la Misa!<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La confesi\u00f3n: el f\u00e1rmaco de salud<\/strong><\/p>\n<p>El santo ense\u00f1aba que la comuni\u00f3n frecuente, unida a la devoci\u00f3n de la Virgen Sant\u00edsima, era el medio m\u00e1s seguro para mantenerse puro en la juventud.<\/p>\n<p>Un joven fue un d\u00eda a visitarlo, rog\u00e1ndole que lo ayudase a vencer ciertos h\u00e1bitos impuros que desde hac\u00eda tiempo lo dominaban. Felipe lo consol\u00f3 d\u00e1ndole sabios consejos y, luego de haberlo escuchado en confesi\u00f3n, lo absolvi\u00f3 dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p>\u2013 Ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana vendr\u00e1s a comulgar.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Con gusto, Padre! \u2013respondi\u00f3 el joven.<\/p>\n<p>\u2013 Y si llegase a pasarte otra vez de caer en este pecado, vendr\u00e1s a confesarte enseguida.<\/p>\n<p>La tarde siguiente, vio Felipe venir a su confesionario a aquel pobre joven para acusarse de una nueva ca\u00edda.<\/p>\n<p>\u2013 Padre, he ca\u00eddo nuevamente en la misma culpa \u2013exclam\u00f3 confuso el penitente.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Coraje hijo! \u00a1El Se\u00f1or te perdona! \u2013dijo Felipe.<\/p>\n<p>Esta segunda vez el amable santo lo confort\u00f3 exhort\u00e1ndolo a combatir el demonio y a resistir a las tentaciones.<\/p>\n<p>\u2013 Como penitencia, har\u00e1s ma\u00f1ana la confesi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2013 Padre m\u00edo\u2026 \u00bfy si caigo nuevamente? \u2013agreg\u00f3 preocupado el penitente.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1No temas! Apenas caigas en pecado, vuelve aqu\u00ed a confesarte y no dejes jam\u00e1s la comuni\u00f3n \u2013respondi\u00f3 Felipe.<\/p>\n<p>El joven, deseoso de volver a la vida de la gracia, obedeci\u00f3 el consejo del Confesor y, durante trece d\u00edas consecutivos se arroj\u00f3 a los pies de Felipe para acusar su nueva ca\u00edda en pecado mortal.<\/p>\n<p>Una tarde, cansado y abatido, exclam\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 Padre, no me siento m\u00e1s con coraje de presentarme nuevamente ante usted \u00a1He perdido ya toda esperanza de poderme enmendar!<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Hijito! Ten por seguro que pronto te enmendar\u00e1s por completo \u2013le respondi\u00f3.<\/p>\n<p>Con incansable caridad, Felipe logr\u00f3 obtener que el joven, mediante la comuni\u00f3n frecuente cayese cada vez menos, al punto de eliminar por completo ese pecado. Con el tiempo, ese joven morir\u00eda siendo un santo sacerdote.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc389285652\"><\/a><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las murmuraciones: la gallina desplumada<\/strong><\/p>\n<p>Hab\u00eda entre las penitentes del santo una mujer muy dada a la murmuraci\u00f3n que no lograba enmendarse de este p\u00e9simo h\u00e1bito.<\/p>\n<p>El Padre Felipe m\u00e1s de una vez la hab\u00eda amonestado por el mal que causaba, pero visto que todo era en vano, decidi\u00f3 un d\u00eda cortar por lo sano.<\/p>\n<p>Luego de haberla escuchado una vez m\u00e1s en confesi\u00f3n, le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfCae usted, frecuentemente, en este pecado?<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Siempre, Padre! Estoy tan acostumbrada que ni siquiera me doy cuenta de ello \u2013respondi\u00f3 la penitente.<\/p>\n<p>Ante ello, el confesor se dio cuenta de que la cosa era ya demasiado seria; luego de pensarlo vio oportuno darle una penitencia grave:<\/p>\n<p>\u2013 Hija m\u00eda \u2013continu\u00f3\u2013 vuestra falta es grande, pero la misericordia de Dios es todav\u00eda m\u00e1s grande. Ahora quiero haceros tocar con la mano todo el mal que hab\u00e9is hecho. Deb\u00e9is hacer esto que os dir\u00e9: ir\u00e1s al mercado y comprar\u00e1s una gallina muerta con todas sus plumas.<\/p>\n<p>\u2013 Padre \u2013interrumpi\u00f3 la penitente\u2013 \u00bfqu\u00e9 tiene que ver la gallina con la penitencia que me dais?<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1C\u00e1llate, que todav\u00eda no he terminado! Luego, con la gallina en la mano, dar\u00e9is unas cuantas vueltas por el centro de la ciudad y, poco a poco, la ir\u00e1s desplumando hasta llegar hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>La penitente obedeci\u00f3 en todo a las prescripciones del confesor y despu\u00e9s de cumplir el mandato, regres\u00f3 hasta \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2013 Ahora \u2013le dijo el santo\u2013 te pido que vayas por el mismo camino por el que viniste y recojas una por una las plumas que tiraste.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Pero Padre, eso es imposible! \u00bfQui\u00e9n sabe d\u00f3nde estar\u00e1n todas esas plumas, con el viento que hab\u00eda?<\/p>\n<p>\u2013 Es verdad \u2013dijo el santo. Es lo mismo que t\u00fa has hecho con el pecado de murmuraci\u00f3n. Hablar mal del pr\u00f3jimo es como echar plumas al viento: una vez arrojada la fama, es dif\u00edcil recuperarla.<\/p>\n<p>Era la murmuraci\u00f3n tan delicada para San Felipe que cuando o\u00eda narrar alguna falta grave respecto de alguien, sea laico o sacerdote, en vez de escandalizarse, dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Se\u00f1or: pon tus manos sobre m\u00ed; de lo contrario yo har\u00e9 cosas mucho peores que \u00e9stas!<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0<a name=\"_Toc389285660\"><\/a>La falsa santidad<\/strong><\/p>\n<p>En un convento de Roma viv\u00eda una monja que gozaba de fama de santidad. Corr\u00eda la voz entre el pueblo que la religiosa se hallaba llena de dones celestes y que pod\u00eda conocer el futuro de las personas y hasta obrar milagros.<\/p>\n<p>Cuando el Papa supo de todo esto, mand\u00f3 al Padre Felipe para que se entrevistase con la religiosa y luego le comentase cu\u00e1l era su parecer al respecto, cosa que hizo de inmediato.<\/p>\n<p>Yendo de camino se top\u00f3 con una de esas tormentas que suelen darse en Roma y que en menos de media hora lo dejan a uno mojado de pies a cabeza. As\u00ed, completamente embarrado, lleg\u00f3 el Padre al convento de las religiosas donde pidi\u00f3 hablar con la hermana en cuesti\u00f3n<\/p>\n<p>\u2013 Estimado Padre: \u00bfen qu\u00e9 puedo servirlo? \u2013dijo la religiosa haciendo una reverencia.<\/p>\n<p>El santo, que estaba c\u00f3modamente echado en un sof\u00e1, sin siquiera ponerse de pie para devolver el saludo, extendi\u00f3 su pie diciendo:<\/p>\n<p>\u2013 Antes que nada, Reverenda Madre, le rogar\u00eda que me quitara estos zapatos mojados y llenos de lodo; una vez que est\u00e9n limpios, venga aqu\u00ed y conversaremos.<\/p>\n<p>La monja, horrorizada por las palabras del sacerdote, le dijo:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Me maravillo c\u00f3mo usted se atreve a hablarme de una manera semejante! \u00a1Soy una religiosa! \u00bfNo se da cuenta que no estoy para estas cosas?<\/p>\n<p>Felipe call\u00f3 amargamente; se levant\u00f3 y se dirigi\u00f3 hacia la puerta.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfPara qu\u00e9 me buscaba usted? \u2013continuaba diciendo.<\/p>\n<p>\u2013 Disculpe, me he equivocado \u2013respondi\u00f3 el santo mientras sal\u00eda del claustro.<\/p>\n<p>Ya de nuevo en el Vaticano, fue hasta el Santo Padre y le dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Beat\u00edsimo Padre, aquella monja ciertamente no es santa y tampoco hace milagros, porque le falta una virtud fundamental: la humildad. Le he pedido una peque\u00f1a prueba y no ha sido capaz de sortearla.<\/p>\n<p><a name=\"_Toc389285668\"><\/a><strong>Cura los escr\u00fapulos<\/strong><\/p>\n<p>Sor Escol\u00e1stica Gozzi, del monasterio de Santa Marta, vi\u00e9ndose muy tentada por el demonio, deseaba ansiosamente conversar con Felipe Neri, pues padec\u00eda de enormes escr\u00fapulos respecto de su salvaci\u00f3n eterna. Avisado de ello, una ma\u00f1ana, luego de haber ofrecido la Misa por la religiosa, se acerc\u00f3 hasta el convento para conversar.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfQu\u00e9 haces, Escol\u00e1stica? \u2013le pregunt\u00f3\u2013 \u00bfEn qu\u00e9 andas? \u00bfPor qu\u00e9 dudas de tu salvaci\u00f3n eterna? \u00bfNo sabes que el Para\u00edso es tuyo?<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Padre m\u00edo! \u2013respondi\u00f3 la religiosa. \u00a1Dudo mucho de ello! Estoy convencida de que ir\u00e9 al infierno\u2026<\/p>\n<p>Felipe dijo entonces:<\/p>\n<p>\u2013 Te quiero demostrar que el Para\u00edso es tuyo. Dime: \u00bfpor qui\u00e9n ha muerto Jes\u00fas?<\/p>\n<p>\u2013 Por los pecadores \u2013respondi\u00f3 ella.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY t\u00fa qu\u00e9 eres?<\/p>\n<p>\u2013 Una gran pecadora \u2013respondi\u00f3 la religiosa.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfVes entonces? \u00a1El Para\u00edso es tuyo! Basta que est\u00e9s realmente arrepentida de tus pecados para ir all\u00ed.<\/p>\n<p>Sor Escol\u00e1stica sali\u00f3 de aquel coloquio totalmente consolada, y cada vez que la asaltaban los mismos temores, repet\u00eda: \u00a1El Para\u00edso es m\u00edo! \u00a1El Para\u00edso es m\u00edo!<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_Toc369797283\"><\/a><a name=\"_Toc389285670\"><\/a><strong>Dos santos en desacuerdo<\/strong><\/p>\n<p>El joven Camilo de Lelis hab\u00eda llegado a Roma desde los Abruzos luego de haber estado entre los capuchinos, donde hab\u00eda ingresado despu\u00e9s de su conversi\u00f3n. Pose\u00eda una fe profund\u00edsima que lo hac\u00eda visitar a los enfermos del Hospital San Giacomo; ser\u00eda all\u00ed donde conocer\u00eda al Padre Felipe Neri. Entre vendas, mendrugos y cuerpos llagados, nacer\u00eda una profund\u00edsima amistad entre dos santos.<\/p>\n<p>Bajo la ayuda y la direcci\u00f3n espiritual de San Felipe Neri, Camilo lograr\u00eda hacer los estudios b\u00e1sicos para el sacerdocio, lo que le permitir\u00eda alcanzar el orden sagrado a los 32 a\u00f1os y seguir desempe\u00f1\u00e1ndose entre los m\u00e1s necesitados de Roma. Desde entonces todas sus fuerzas sacerdotales estaban destinadas a los enfermos, por lo que d\u00eda a d\u00eda crec\u00eda en su interior el deseo de dedicarse por completo a este apostolado.<\/p>\n<p>Cierta vez, deseoso de saber la opini\u00f3n de su padre espiritual, le coment\u00f3 la idea al Padre Felipe, esperando ver en \u00e9l la voluntad de Dios. Felipe no estaba seguro; cre\u00eda que su amigo y dirigido no estaba haciendo un buen discernimiento y evitaba conversar sobre el tema.<\/p>\n<p>A San Camilo le hac\u00eda dudar la opini\u00f3n del Padre Felipe:<\/p>\n<p>\u2013 \u201cEres un hombre simple y sin letras, por lo que nunca podr\u00edas ser superior de una congregaci\u00f3n\u201d \u2013le hab\u00eda respondido Felipe al conocer el deseo de San Camilo de fundar una congregaci\u00f3n destinada exclusivamente a atender a los enfermos.<\/p>\n<p>Pero San Camilo no ced\u00eda; fue as\u00ed que, por moci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo y con gran tristeza, decidi\u00f3 no seguir el consejo de San Felipe y lanzarse a la fundaci\u00f3n de los \u201ccamilianos\u201d, una congregaci\u00f3n que, en sus mejores \u00e9pocas, lleg\u00f3 incluso a tener m\u00e1rtires de la caridad por el cuarto voto que hacen: \u201cno abandonar jam\u00e1s a los enfermos\u201d, ni siquiera en peligro de muerte para uno mismo.<\/p>\n<p>Apenas iniciada la fundaci\u00f3n de su amigo, San Felipe Neri reconoci\u00f3 que la moci\u00f3n ven\u00eda del Esp\u00edritu Santo y, encontr\u00e1ndose mutuamente, se arroj\u00f3 a los hombros del patrono de los enfermos diciendo:<\/p>\n<p>\u2013 Padre, en verdad vuestra obra es un milagro y no est\u00e1 hecha con medios humanos ni con la prudencia humana.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_Toc389285674\"><\/a><strong>Las peleas matrimoniales: El agua m\u00e1gica<\/strong><\/p>\n<p>Las penitencias o medicinas espirituales de San Felipe siempre fueron ejemplares.<\/p>\n<p>Cierta tarde una mujer que estaba decidida a acabar con su impaciencia fue a pedirle consejo:<\/p>\n<p>\u2013 Mi marido y yo no conseguimos ponernos de acuerdo. Nos peleamos por todo. Y lo peor es que \u00e9l me pega, yo grito y los vecinos se enteran\u2026 \u00a1Cr\u00e9ame, Padre, es un verdadero infierno! \u00bfQu\u00e9 me aconseja?<\/p>\n<p>\u2013 Buena se\u00f1ora, tengo justo lo que usted necesita, una medicina infalible, un remedio milagroso. Tenga este frasco \u2013le dijo, extendiendo la mano\u2013 Cuando vuestro marido comience a re\u00f1ir con usted, tome la botella y ll\u00e9vese un sorbo a la boca sin tragarlo. Haga siempre lo mismo cuando est\u00e9 iniciando la discusi\u00f3n y, cuando \u00e9l termine de decir todo lo que tenga para decir, reci\u00e9n usted podr\u00e1 tragarlo. Ver\u00e1 qu\u00e9 resultado milagroso obtendr\u00e1.<\/p>\n<p>Algunos d\u00edas despu\u00e9s, la mujer volvi\u00f3 con la botella vac\u00eda.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Padre Felipe! \u00a1Usted es un profeta! Ha sucedido exactamente como dijo \u00a1Ha funcionado! Mi marido sigue peleando, pero al ver que yo no le contesto, todo termina en breves instantes. \u00a1Me ha curado! Deme, por favor, otra de esas botellas.<\/p>\n<p>\u2013 Con gusto \u2013dijo sonriendo el Padre Felipe, mientras llenaba la botella con simple agua de la fuente\u2026<\/p>\n<p><a name=\"_Toc369797287\"><\/a><\/p>\n<p><a name=\"_Toc389285675\"><\/a><strong>Las penitencias de San Felipe<\/strong><\/p>\n<p>Un pobre cristiano de vida ejemplar deseaba ardorosamente realizar alguna penitencia f\u00edsica para purgar los pecados. Fue as\u00ed que se le ocurri\u00f3 conseguir un cilicio, es decir, una especie de cintur\u00f3n de alambre que le diera cierto dolor al cuerpo. Decidido a mortificarse con \u00e9l, fue a ver al Padre Felipe para pedirle consejo.<\/p>\n<p>En un primer momento el santo le recomend\u00f3 que m\u00e1s que el cilicio hiciera obras de caridad, pero como \u00e9ste insist\u00eda le dijo:<\/p>\n<p>\u2013 Est\u00e1 bien. Te lo permito; pero con una condici\u00f3n: que lo lleves encima de toda la ropa y no debajo de ella como suele hacerse.<\/p>\n<p>El penitente, sin comprender demasiado la lecci\u00f3n, obedeci\u00f3 y con gran humillaci\u00f3n llev\u00f3 durante algunas horas el cilicio por las calles de Roma (el cilicio es un cintur\u00f3n de alambres que se usa sobre las carnes y que provoca cierta incomodidad, pero no causa nada si se pone sobre la vestimenta). Por lugar donde pasara, se transformaba en el hazmerre\u00edr de todos, pues era tan rid\u00edculo como usar un par de calzoncillos o un corpi\u00f1o sobre la ropa com\u00fan y corriente.<\/p>\n<p>La mortificaci\u00f3n del amor propio siempre es m\u00e1s preferible a cualquier otra penitencia.<\/p>\n<p>En este sentido hay otra an\u00e9cdota que pinta de cuerpo entero este tipo de mortificaciones.<\/p>\n<p>Un rico se\u00f1or de nombre Alessandro Borla, deseaba hacer grandes ayunos para purgar sus pecados.<\/p>\n<p>\u2013 Padre, querr\u00eda que me concediese alguna gran penitencia, grandes ayunos, grandes penitencias para poder salvar mi alma.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Nada de ayunos ni de penitencia! \u2013respondi\u00f3 Felipe.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfY entonces? \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 ganarme el Cielo?<\/p>\n<p>\u2013 T\u00fa da limosna a los pobres, porque esto ser\u00e1 para ti m\u00e1s meritorio. Con las riquezas que Dios te ha dado, puedes hacer un gran bien a muchos necesitados.<\/p>\n<p>San Felipe sab\u00eda hacer de la penitencia un arte \u00fatil para todos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<a name=\"_Toc389285695\"><\/a>La paciencia con la juventud<\/strong><\/p>\n<p>Pero para estar entre j\u00f3venes y ni\u00f1os hace falta una enorme dosis de paciencia, virtud que no todos tienen. Cierta vez, cuando un distinguido sacerdote se hallaba de visita, San Felipe no pod\u00eda despegarse de entre los ni\u00f1os, inmerso como estaba en sus juegos:<\/p>\n<p>\u2013 Padre, \u00bfc\u00f3mo hace para soportar tanto caos? \u2013le dijo el prelado.<\/p>\n<p>\u2013 Hermano m\u00edo \u2013le respondi\u00f3\u2013 \u00a1mientras no cometan pecados soportar\u00eda que me serruchasen un pedazo de le\u00f1a en la espalda!<\/p>\n<p>Solo cuando el l\u00edo se sobrepasaba en demas\u00eda Felipe caminaba entre ellos y dec\u00eda amablemente:<\/p>\n<p>\u2013 Hijos\u2026 tranquilos\u2026 tranquilos\u2026 estense m\u00e1s quietos, \u00a1si pueden!<\/p>\n<p>Y cuando la cosa ya no daba para m\u00e1s, alguna vez a alguno le daba un coscorr\u00f3n o una suave bofetada, diciendo:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1No! \u00a1No es a ti a quien le pego! \u00a1Es al demonio al que quiero golpear!<\/p>\n<p>Sus correcciones, acompa\u00f1adas de una broma y de esa mansedumbre casi natural que pose\u00eda, siempre surt\u00edan efecto.<\/p>\n<p><strong>Contra la impureza se vence escapando, no enfrentando<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las virtudes fundamentales que San Felipe Neri quer\u00eda inculcar en sus j\u00f3venes era la de la pureza, ya que sin ella es muy dif\u00edcil conseguir el resto de las virtudes, tanto morales como intelectuales.<\/p>\n<p>El secreto fundamental, en esa \u00e9poca como en cualquier otra, es el mismo: evitar las ocasiones.<\/p>\n<p>\u2013 Hijos m\u00edos \u2013sol\u00eda decir\u2013, mientras que a todas las tentaciones se las vence enfrent\u00e1ndolas, en la guerra contra las pasiones de la carne vencen los que se escapan de ella. \u00a1Ay de ustedes si intentan dialogar contra esta tentaci\u00f3n! \u00a1El demonio, ac\u00e1, no entra en razones para nada!<\/p>\n<p>Es que no hay mejor modo de vencer en estos trances que escapar lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible. Una an\u00e9cdota de su vida nos permite ver c\u00f3mo \u00e9l mismo pon\u00eda este consejo en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Cierto d\u00eda, un hombre se le present\u00f3 con toda prisa, dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Padre, Padre, r\u00e1pido por favor! En la calle Giulia est\u00e1 la Se\u00f1ora de Cesarea que se encuentra a punto de morir. Me manda llamarlo porque se ha arrepentido de su vida licenciosa y llena de pecado y no quiere morir as\u00ed.<\/p>\n<p>\u2013 Y bien, vamos entonces \u2013respondi\u00f3 el santo sin sospechar que se trataba de una treta.<\/p>\n<p>La mujer no se encontraba enferma, sino que habiendo sentido hablar de la pureza de Felipe, quer\u00eda tentarlo para demostrar que ning\u00fan hombre pod\u00eda resist\u00edrsele.<\/p>\n<p>\u2013 D\u00e9jenmelo a m\u00ed y ver\u00e1n \u2013dec\u00eda la descarada.<\/p>\n<p>Una vez que Felipe lleg\u00f3, lo guiaron hasta la habitaci\u00f3n donde se encontraba la prostituta. Una vez dentro de la habitaci\u00f3n y dispuesto a darle los \u00faltimos sacramentos, Felipe se vio envuelto en la trampa: la mujer estaba casi desnuda y lo miraba con malas intenciones.<\/p>\n<p>Felipe, sin dudarlo, se dio cuenta de la trampa y, sin turbarse, se hizo el signo de la Cruz, dio media vuelta y se march\u00f3. La mujer estaba indignada por semejante rechazo y apenas atin\u00f3 a arrojarle un jarr\u00f3n por la cabeza, que por suerte no lleg\u00f3 a destino.<\/p>\n<p>Cuando el Padre Felipe ya estuvo de nuevo en su parroquia, dijo a los suyos riendo:<\/p>\n<p>\u2013 Hoy Dios me ha salvado, al mismo tiempo, el alma y el cuerpo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 libros leer? Los que empiecen con la \u201cS\u201d<\/strong><\/p>\n<p>San Felipe sab\u00eda que el hombre est\u00e1 de paso en este mundo; es por ello que Dios nos ha dejado ense\u00f1anzas que perduran en el tiempo para que nos aprovechemos de ellas. San Felipe era un maestro de la vida espiritual, por lo que conoc\u00eda la importancia de la lectura espiritual y de la formaci\u00f3n integral. Es por ello que cuando le ped\u00edan consejo sobre qu\u00e9 cosas leer siempre respond\u00eda:<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1Leed libros! \u00a1Leed libros que empiecen con la letra \u201c<em>S<\/em>\u201d!<\/p>\n<p>Y no se equivocaba tampoco en esto. En la vida solo hay tiempo para los cl\u00e1sicos, es decir, para aquellos libros que tanto en el \u00e1mbito de la vida espiritual como en el de la vida intelectual, no pasan de moda.<\/p>\n<p>\u2013 \u00a1S\u00ed! \u2013dec\u00eda\u2013, leed la \u201cS\u201dagrada Escritura, la Vida de los \u201cS\u201dantos, los \u201cS\u201dantos Padres. \u00a1\u00c9stos fueron los libros con los cuales los santos se hicieron santos! \u00a1Hay tantos libros! Muchos de ellos son malos y otros no sirven para crecer en la virtud.<\/p>\n<p>Enorme pena fue para muchos que el mismo San Felipe quisiera quemar todos sus escritos antes de morir. Era un nuevo modo de vencer la vanidad.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ALGUNAS M\u00c1XIMAS PARA ALCANZAR LA SANTIDAD<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Quien busca otra cosa que no sea Cristo, no sabe lo que busca.<\/p>\n<p>Felices vosotros, j\u00f3venes, porque ten\u00e9is tiempo para hacer el bien.<\/p>\n<p>No es tiempo de dormir: el Para\u00edso no est\u00e1 hecho para los perezosos.<\/p>\n<p>Esquivad la excesiva comodidad, porque ella arruina lo poco bueno que hemos podido conseguir.<\/p>\n<p>No os cargu\u00e9is de muchas devociones; tened m\u00e1s bien pocas pero seguras y cumplidlas correctamente.<\/p>\n<p>Hijos m\u00edos: mortif\u00edquense en las cosas peque\u00f1as para poder mortificarse luego en las m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>No se crean maestros espirituales y no piensen que ustedes convertir\u00e1n a todos; primero pensad en convertiros a vosotros mismos, que el resto vendr\u00e1 solo.<\/p>\n<p>No se burlen de los defectos naturales del pr\u00f3jimo si quieren conservar la caridad.<\/p>\n<p>Para conservar la castidad el mejor remedio es descubrir prontamente los propios pecados al confesor.<\/p>\n<p>Un hombre sin oraci\u00f3n es como un animal sin raz\u00f3n.<\/p>\n<p>No os excus\u00e9is jam\u00e1s cuando se\u00e1is corregidos y nunca dig\u00e1is una palabra en alabanza propia, ni siquiera en broma.<\/p>\n<p>Uno no se hace santo en cuatro d\u00edas, sino poco a poco.<\/p>\n<p>Quien quiera ser obedecido, que mande poco.<\/p>\n<p>Bastar\u00edan diez personas verdaderamente separadas de las cosas del mundo y que no quisieran otra cosa que la voluntad de Cristo para convertir el mundo entero.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes se guarden de la carne y los viejos de la avaricia.<\/p>\n<p>No dejes nunca de hacer el bien por la vanagloria que sientas en hacerlo. Basta que ella sea compa\u00f1era y no patrona, aunque en realidad lo mejor es que sea sierva.<\/p>\n<p>Hay que desear superar en santidad a San Francisco, a San Pablo y a todos los santos, y aunque no podamos alcanzarlos, jam\u00e1s debemos dejar de tenerlos por meta.<\/p>\n<p>\u00a1Haced prop\u00f3sitos concretos! No tantas palabras, \u00a1hechos! Jes\u00fas comenz\u00f3 primero a hacer y luego ense\u00f1\u00f3. \u00a1Cu\u00e1ntos hablan maravillosamente de la virtud, pero la practican mal!<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace a\u00f1os public\u00e1bamos AQU\u00cd, un peque\u00f1o librito del cual, espiritualmente hablando, fuimos los primeros beneficiarios: \u00abVida y an\u00e9cdotas de San Felipe Neri\u00bb. Este domingo, por ser su fiesta, nos fue imposible no decir algunas palabras sobre este gran santo de la Contra-reforma cat\u00f3lica, que, comenzando por \u00e9l mismo, llev\u00f3 a la cima de la santidad<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1717,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[35,62],"tags":[],"class_list":["post-1716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-frases","category-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1716"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1718,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1716\/revisions\/1718"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1717"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}