{"id":1577,"date":"2021-05-09T16:05:00","date_gmt":"2021-05-09T21:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1577"},"modified":"2021-05-11T16:14:16","modified_gmt":"2021-05-11T21:14:16","slug":"desde-el-crepusculo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1577","title":{"rendered":"Desde el crep\u00fasculo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>al anochecer de la Cristiandad:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>previsi\u00f3n de un doloroso itinerario<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;El derrumbe de la civilizaci\u00f3n, camino al auge del sumo desorden, ya era se\u00f1alado en 1946, por Plinio Corr\u00eaa de Oliveira, como el desenlace previsible por haber abandonado la civilizaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>El acompa\u00f1amiento hasta displicente de los noticieros de TV, tanto en el \u00e1mbito nacional como en el internacional, la lectura de los diarios, o la simple observaci\u00f3n de los hechos que se desarrollan alrededor nuestro son suficientes para despertar, en muchos esp\u00edritus, la noci\u00f3n del trastorno de todas las cosas en el mundo en que vivimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Cr\u00edmenes monstruosos, violencias arbitrarias, inmoralidad agresiva que no respeta ning\u00fan l\u00edmite, con la inevitable descomposici\u00f3n de las familias, la corrupci\u00f3n que invade las instituciones p\u00fablicas en todos los niveles,&nbsp;son algunos de los s\u00edntomas del derrumbe de una civilizaci\u00f3n&nbsp;que cualquier persona que no est\u00e9 totalmente aturdida por ese caos est\u00e1 en condiciones de ver. Afloran, entonces, en el esp\u00edritu de muchas personas, algunas preguntas inquietantes:&nbsp;\u00bfqu\u00e9 fue lo que sucedi\u00f3 para que hayamos llegado a tal punto? \u00bfCu\u00e1l es el futuro que nos espera?<\/p>\n\n\n\n<p>El juicio que el Prof. Plinio Corr\u00eaa de Oliveira emiti\u00f3 hace casi medio siglo sobre la situaci\u00f3n del mundo de entonces constituye una previsi\u00f3n que responde a esas preguntas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPienso \u2014afirmaba \u00e9l\u2014 que no hay, en todo el Antiguo Testamento, un principio m\u00e1s \u00edntimamente ligado a las concepciones del Legion\u00e1rio sobre la civilizaci\u00f3n en general, y particularmente sobre la civilizaci\u00f3n cristiana, que el del salmista: \u2018Mientras el Se\u00f1or no edifique la ciudad, en vano trabajar\u00e1n los que la edifican\u2019. Escribi\u00f3 P\u00edo XI que la \u00fanica civilizaci\u00f3n verdaderamente digna de este nombre es la civilizaci\u00f3n cristiana.&nbsp;Para nosotros, que nacimos en la gloria y la santidad de los \u00faltimos fulgores de esa civilizaci\u00f3n, tal verdad es fundamental. A medida que la tragedia de este inmenso crep\u00fasculo espiritual se va desarrollando ante nuestros ojos&nbsp;desolados, lentamente se va derrumbando la civilizaci\u00f3n. No para dar lugar a otro orden de cosas, quiz\u00e1s menos bueno, pero, al menos, a un orden cualquiera. La sociedad de acero y cemento que se va formando por todas partes no es un orden nuevo. Es la metodizaci\u00f3n y sistematizaci\u00f3n del sumo desorden. El orden es la disposici\u00f3n de las cosas seg\u00fan su naturaleza y su fin. Todas las cosas se van disponiendo gradualmente contra su naturaleza y su fin&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDurar\u00e1 esta era de acero hasta que las fuerzas \u00edntimas de disgregaci\u00f3n se hagan tan vehementes, que ni siquiera toleren m\u00e1s la organizaci\u00f3n del mal. Ser\u00e1 entonces el estallido final.&nbsp;Otro desenlace no habr\u00e1 para nosotros, si continuamos en esta marcha. Porque, para nosotros, bautizados, los medios t\u00e9rminos no son posibles. O volvemos a la civilizaci\u00f3n cristiana, o acabaremos por no tener ninguna civilizaci\u00f3n.&nbsp;Entre la plenitud solar de la civilizaci\u00f3n cristiana, y el vac\u00edo absoluto, la destrucci\u00f3n total, hay etapas pasajeras: no hay, sin embargo, terrenos donde se pueda construir ninguna cosa durable.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cClaro est\u00e1, que no somos fatalistas.&nbsp;Si, para el suicida, desde el puente al r\u00edo todav\u00eda hay la posibilidad de una contrici\u00f3n, ciertamente tambi\u00e9n existe para la humanidad,&nbsp;en el resto de camino que va de su estado actual [1946] para su aniquilaci\u00f3n, la posibilidad de arrepentimiento, de enmienda y de resurrecci\u00f3n. La Providencia nos acecha en todas las curvas de este \u00faltimo y m\u00e1s profundo espiral.&nbsp;Se trata, para nosotros, de que oigamos con diligencia su voz salvadora.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEsta voz se hace o\u00edr, para nosotros, en la m\u00faltiple y terrible lecci\u00f3n de los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTodo hoy en d\u00eda nos habla de disgregaci\u00f3n. El castigo divino est\u00e1 humeando en torno de nosotros. Estamos en el instante providencial en que, aprovechando este poco de aliento que la paz nos da [inmediatamente despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial], podemos instruirnos con el pasado, y considerar la advertencia de este futuro del cual nos aproximamos con terror.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c \u2018Si hoy oyes su voz, no endurezc\u00e1is vuestros corazones\u2019. Es \u00e9ste el consejo de la Escritura.&nbsp;Abramos, pues, de par en par nuestros corazones a la dura lecci\u00f3n de los hechos.&nbsp;Examinar con frialdad, con realismo, con objetividad inexorable el mundo actual, sondear una a una sus llagas, abismar el esp\u00edritu en la contemplaci\u00f3n de sus desastres y de sus dolores,&nbsp;es un deber. Porque Dios nos habla por la voz de todas estas aflicciones.Ser totalmente optimista delante de ellas es cerrar los o\u00eddos a la voz de Dios\u201d[1].<\/p>\n\n\n\n<p>Caos y aflicci\u00f3n: \u00bfse\u00f1ales precursoras del Gran Castigo?<\/p>\n\n\n\n<p>Transcurridos 48 a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de ese texto,&nbsp;(hoy 70)&nbsp;cabe preguntarse cu\u00e1l es el camino que tomar\u00e1n los acontecimientos, una vez que no se opt\u00f3 por las v\u00edas de la civilizaci\u00f3n cristiana, conforme se\u00f1alaba Plinio Corr\u00eaa de Oliveira como la \u00fanica y verdadera soluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo indica que la humanidad ciega continuar\u00e1 avanzando rumbo al castigo divino pronosticado en el art\u00edculo arriba citado.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, si es verdad que hoy, en casi todo, se refleja el caos y la aflicci\u00f3n de esp\u00edritu \u2014se\u00f1ales precursores de aquel sumo desorden, mostrado en el mismo art\u00edculo\u2014 es preciso m\u00e1s que nunca no olvidar que, despu\u00e9s de los sufrimientos regeneradores por los cuales el mundo tendr\u00e1 que pasar \u2014profetizados por Nuestra Se\u00f1ora en F\u00e1tima en caso de que no hubiere enmienda\u2014 permanece siempre su consoladora y maternal promesa: \u201cPor fin, mi Inmaculado Coraz\u00f3n triunfar\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Restauraci\u00f3n del orden, fruto de la restauraci\u00f3n de las \u00e9lites<\/p>\n\n\n\n<p>En sentido opuesto a esos males y aflicciones, un clamor luminoso de esperanza resuena por el mundo: es el reciente libro del Presidente de la TFP brasile\u00f1a, Nobleza y \u00e9lites tradicionales an\u00e1logas en las alocuciones de Pio XII al Patriciado y a la Nobleza romana [2], refiri\u00e9ndose al cual el Cardenal Silvio Oddi, en mensaje dirigido a los participantes del lanzamiento de la obra en Washington, afirm\u00f3, en consonancia con lo expuesto m\u00e1s arriba: \u201cLa oportunidad del libro del Prof. Plinio Corr\u00eaa de Oliveira &#8230; no pod\u00eda ser m\u00e1s providencial. \u00bfQu\u00e9 mejor camino hay para hacer brillar de nuevo la civilizaci\u00f3n cristiana sino convocar a las \u00e9lites, paladinas del verdadero progreso y guardianas de la Tradici\u00f3n, evocando las ense\u00f1anzas del Papa Pacelli y sus alocuciones &#8230;. las cuales el Prof. Corr\u00eaa de Oliveira coment\u00f3 tan magistralmente con su penetrante erudici\u00f3n? Vuestra participaci\u00f3n en este Seminario es hist\u00f3rica. En un sentido muy real,<\/p>\n\n\n\n<p>el futuro de vuestra naci\u00f3n reposa en<\/p>\n\n\n\n<p>vuestras manos. Porque los<\/p>\n\n\n\n<p>principios expuestos en \u2018Nobleza<\/p>\n\n\n\n<p>y \u00e9lites tradicionales an\u00e1logas\u2019<\/p>\n\n\n\n<p>son perennes y deben servir de<\/p>\n\n\n\n<p>faro para cualquier civilizaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>genuina\u201d[3].<\/p>\n\n\n\n<p>Concluimos, pues, estas l\u00edneas pidiendo a Nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima que nos d\u00e9 la mayor lucidez y una profunda sensibilidad sobrenatural para o\u00edr y comprender la voz de Dios en medio de las aflicciones que nos rodean, y nos d\u00e9 el discernimiento necesario para, en esta hora suprema, encontrar las almas deseosas de luchar con celo ardiente por restaurar las aut\u00e9nticas \u00e9lites, con vistas a una plena reimplantaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>NOTAS<\/p>\n\n\n\n<p>[1] Legion\u00e1rio, 21-7-46, Defla\u00e7\u00e3o.<\/p>\n\n\n\n<p>[2] Ver s\u00edntesis de la obra en Catolicismo, n\u00b0 511, julio de 1993, y repercusiones de las varias ediciones del libro en los Estados Unidos, en pa\u00edses europeos y sudamericanos, publicados en diversos n\u00fameros de la revista, subsiguientes al ut supra indicado.<\/p>\n\n\n\n<p>[3] Reconquista, \u00f3rgano de la TFP portuguesa, n\u00b0 69, noviembre de 1993.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>al anochecer de la Cristiandad: previsi\u00f3n de un doloroso itinerario &nbsp;El derrumbe de la civilizaci\u00f3n, camino al auge del sumo desorden, ya era se\u00f1alado en 1946, por Plinio Corr\u00eaa de Oliveira, como el desenlace previsible por haber abandonado la civilizaci\u00f3n cristiana. 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