{"id":1510,"date":"2020-10-04T11:22:00","date_gmt":"2020-10-04T16:22:00","guid":{"rendered":"http:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1510"},"modified":"2021-03-28T10:43:29","modified_gmt":"2021-03-28T15:43:29","slug":"a-libertad-de-la-iglesia-en-el-estado-comunista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1510","title":{"rendered":"A LIBERTAD DE LA IGLESIA EN EL ESTADO COMUNISTA"},"content":{"rendered":"\n<p>LA IGLESIA, EL DEC\u00c1LOGO Y EL DERECHO DE PROPIEDAD OBRA RECOMENDADA POR LA SAGRADA CONGREGACI\u00d3N DE SEMINARIOS Y UNIVERSIDADES<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>HISTORIAL DEL ESTUDIO<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>Para un detallado historial del presente estudio del Prof. Plinio, sugerimos a nuestros visitantes de habla hispana una consulta a la obra:&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/GestaES_0000Indice.htm\"><strong>&#8220;TRADICION, FAMILIA, PROPIEDAD &#8211; Un ideal, un lema, una gesta<\/strong>&#8220;<\/a>,&nbsp;&nbsp;<strong>Parte III \u2014 Cuando las TFPs suman sus esfuerzos;&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/GestaES_0302Acuerdo.htm\">1963 \u2013&nbsp;<em>Acuerdo con el r\u00e9gimen comunista: para la Iglesia, \u00bfesperanza o autodemolici\u00f3n?<\/em><\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>PRESENTACI\u00d3N<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>El Profesor&nbsp;<strong><em>Plinio Corr\u00eaa de Oliveira<\/em><\/strong><em>,<\/em>&nbsp;Abogado y Catedr\u00e1tico de Historia Moderna y Contempor\u00e1nea de la Universidad Cat\u00f3lica de San Pablo, desciende de ilustres troncos de la antigua aristocracia rural de los Estados de Pernambuco y San Pablo, entreg\u00e1ndose desde joven a una acci\u00f3n apost\u00f3lica intensa y valiente. A los veinticuatro a\u00f1os fue elegido Diputado Federal como representante de la Liga Electoral Cat\u00f3lica. Al tiempo de ser Presidente de la Junta Arquidiocesana de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica de S\u00e3o Paulo public\u00f3 la obra \u00ab<strong><em><a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/livros.asp#Em%20Defesa\">Em Defesa da A\u00e7\u00e3o Cat\u00f3lica<\/a><\/em><\/strong>\u00bb, pol\u00e9mica que marc\u00f3 profundamente la vida religiosa del pa\u00eds por la gran oportunidad de las cuestiones doctrinales que present\u00f3. Al cabo de alg\u00fan tiempo el Profesor&nbsp;<em>Plinio Corr\u00eaa de Oliveira<\/em>&nbsp;recibi\u00f3 una carta de alabanza en nombre del Papa Pio XII, escrita por el sustituto de la Secretaria de Estado del Vaticano, Monse\u00f1or Juan Bautista Montini, hoy S. S. Paulo VI.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00daltimamente el Profesor&nbsp;<em>Plinio Corr\u00eaa de Oliveira<\/em>&nbsp;se ha destacado como l\u00edder seglar de la corriente de intelectuales y j\u00f3venes universitarios que colaboran en la redacci\u00f3n de \u00ab<a href=\"http:\/\/www.catolicismo.com.br\/\"><strong>Catolicismo<\/strong><\/a>\u00bb, revista mensual largamente conocida y admirada en todo el Brasil, contando igualmente con numerosos suscriptores y amigos en el exterior. En 1959, \u00abCatolicismo\u00bb publico en su n\u00famero 100 el notable ensayo \u00ab<a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/livros.asp#RCR%20Per%C3%BA\"><strong><em>Revoluci\u00f3<\/em><\/strong><\/a><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/Capa_LIEC_6a_edicao.jpg\" width=\"289\" height=\"403\"><a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/livros.asp#RCR%20Per%C3%BA\"><strong><em>n y Contrarrevoluci\u00f3n<\/em><\/strong><\/a>\u00bb, obra en la que se analiza el proceso revolucionario en Occidente, sus causas y sus principios fundamentales, desde los albores de la crisis, en el Renacimiento, hasta nuestros d\u00edas. En contraposici\u00f3n, se presenta el orden cristiano con sus principios y con los m\u00e9todos para contrarrestar la Revoluci\u00f3n. Obra editada tambi\u00e9n en franc\u00e9s, en italiano y tres ediciones en castellano (Espa\u00f1a, Chile y recientemente en Argentina por la editorial \u00abTradici\u00f3n-Familia-Propiedad\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>En 1960, juntamente con los Excmos. Sres. Obispo de Campos, el hoy Arzobispo de Diamantina y el economista Luiz Mendon\u00e7a de Freitas, el Profesor&nbsp;<em>Plinio Corr\u00eaa de Oliveira<\/em>&nbsp;public\u00f3, sobre el actual\u00edsimo problema agrario, el libro \u00ab<a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/livros.asp#RAQC\"><strong><em>Reforma Agraria-Quest\u00e3o de Consciencia<\/em><\/strong><\/a>\u00bb. Traducido al castellano en Argentina, ha sido publicado en Espa\u00f1a con el nombre de \u00ab<em>Socialismo y Propiedad Rural<\/em>\u00bb. Ante el avance del socialismo agrario, este libro presenta un magn\u00edfico compendio de la doctrina social de la Iglesia, aplicando sus principios a los problemas del campo.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e1s reciente ensayo suyo es \u00ab<a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/livros.asp#Di%C3%A1logo\"><strong><em>Transbordo ideol\u00f3gico inadvertido y di\u00e1logo<\/em><\/strong><\/a>\u00bb, en el que sostiene el autor que hay un di\u00e1logo leg\u00edtimo y leal, pero que los comunistas, abusando de esta palabra, pretenden atraer a la opini\u00f3n p\u00fablica hacia su doctrina, sin que ella misma lo perciba.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, el Profesor&nbsp;<em>Plinio Corr\u00eaa de Oliveira<\/em>, es Presidente del Consejo Nacional de la&nbsp;<strong>\u00abSociedad Brasile\u00f1a de Defensa de la Tradici\u00f3n, Familia y Propiedad\u00bb.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>A prop\u00f3sito del art\u00edculo&nbsp;\u00ab<em>La Libertad de la Iglesia en el Estado comunista<\/em>\u00bb,&nbsp;(publicado en primera versi\u00f3n en la revista mensual&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.catolicismo.com.br\/\">\u00ab<em>Catolicismo<\/em>\u00bb<\/a>, de la di\u00f3cesis de Campos, Brasil) la Sagrada Congregaci\u00f3n de Seminarios y Universidades, \u00f3rgano de la Santa Sede encargado de incentivar, orientar y vigilar la ense\u00f1anza cat\u00f3lica en todo el mundo, envi\u00f3 el Excmo. y Revmo. Sr. D. Antonio de Castro Mayer, Obispo de Campos, la carta aqu\u00ed reproducida y que aparece traducida&nbsp;al lado. Firman la carta Su Eminencia el Cardenal Giuseppe Pizzardo y Su Excia. Revma. Mons. Dino Staffa, Arzobispo titular de Cesarea, como Prefecto y Secretario de este Sagrado Dicasterio, respectivamente.<\/strong><\/td><\/tr><tr><td><a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Arquivos%20jpg%20otimizados\/Carta_StaSe.jpg\"><\/a><strong>SACRA CONGREGATIO<\/strong><strong>DE SEMINARIIS<\/strong><strong>ET STUDIORUM UNIVERSITATIBUS<\/strong>Prot N. 914\/52\/9Roma, 2 de diciembre de 1964Excelencia Reverend\u00edsima:Solamente ahora hemos podido leer el amplio y profundo estudio del ilustre Profesor PLINIO CORREA DE OLIVEIRA, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de San Pablo, sobre el importante tema \u00abLa libertad de la Iglesia en el Estado comunista\u00bb (3\u00aa edici\u00f3n ampliada; S\u00e3o Paulo, 1964), que V. Exca. Revma. tuvo la bondad de enviar a esta Sagrada Congregaci\u00f3n, con la amabil\u00edsima carta llegada a nuestros escritorios en noviembre pasado.Al mismo tiempo que le expresamos nuestra sincera gratitud, nos congratulamos con V. Excia. y con el egregio Autor, merecidamente c\u00e9lebre por su ciencia filos\u00f3fica, hist\u00f3rica y sociol\u00f3gica, y auguramos la m\u00e1s amplia difusi\u00f3n al denso op\u00fasculo, que es un eco fidel\u00edsimo de los Documentos del supremo Magisterio de la Iglesia, inclusive las luminosas Enc\u00edclicas \u00abMater et Magistra\u00bb de Juan XXIII y \u00abEcclesiam Suam\u00bb de Paulo VI felizmente reinante.\u00a1Quiera el Se\u00f1or conceder a todos los cat\u00f3licos que comprendan la necesidad de estar unidos \u00abin uno sensu eademque sententia\u00bb a fin de evitar las ilusiones, los enga\u00f1os y los peligros que hoy amenazan internamente a Su Iglesia!Con sentimientos de particular estima y consideraci\u00f3n, de todo coraz\u00f3n nos profesamos nuevamentede V. Excia. Revma. devot\u00edsimo en&nbsp;Jesucristo<strong>\u2020<\/strong><strong>&nbsp;G. CARD. PIZZARDO<\/strong>&nbsp;A su Excia. Revma.D. ANTONIO DE CASTRO MAYERObispo deCAMPOS<strong>\u2020&nbsp;DINO STAFFA \u2014 Secretario<\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>INTRODUCCI\u00d3N<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>&nbsp;Los lectores de \u00abCatolicismo\u00bb&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>&nbsp;han acogido siempre con inter\u00e9s los trabajos que se refieren al problema de las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Pens\u00e9, por tanto, que recibir\u00edan con simpat\u00eda algunas reflexiones sobre un aspecto moderno de ese problema, o sea, la libertad de la Iglesia en el Estado comunista.<\/p>\n\n\n\n<p>Publiqu\u00e9, pues, en el n\u00famero 152 de esta revista, en agosto de 1963, el estudio que \u00abCatolicismo\u00bb, animado por el gran inter\u00e9s suscitado por la materia, ahora reedita ampliado en varios puntos. Esas ampliaciones fueron introducidas a pedido de amigos, o para responder a objeciones de adeptos de la tesis opuesta a la que el presente estudio propugna.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de abordar la materia, me parece necesario definir los l\u00edmites naturales del presente trabajo. Se trata de un estudio sobre el problema de la licitud de la coexistencia pac\u00edfica entre la Iglesia y el r\u00e9gimen comunista, en aquellos Estados donde este r\u00e9gimen est\u00e1 vigente.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso no confundir este tema con el de la coexistencia pac\u00edfica, en el plano internacional, entre Estados que viven bajo reg\u00edmenes pol\u00edticos, econ\u00f3micos o sociales diferentes; ni con el de las relaciones diplom\u00e1ticas entre la Santa Sede y las naciones sometidas al yugo comunista.<\/p>\n\n\n\n<p>Discurrir, aunque s\u00f3lo fuera por encima, sobre estos dos temas, que presentan caracter\u00edsticas y perspectivas muy peculiares, implicar\u00eda alargar demasiado el presente estudio. Vamos a prescindir, pues, de ellos, a lo largo de estas p\u00e1ginas, consagradas exclusivamente a investigar si \u2014y en qu\u00e9 condiciones\u2014 la Iglesia puede coexistir verdaderamente libre con un r\u00e9gimen comunista.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco trataremos aqu\u00ed del problema de la cooperaci\u00f3n entre cat\u00f3licos y comunistas, en los pa\u00edses no comunistas. Este tema lo trat\u00f3 con su notaria inteligencia el Excmo. y Revdmo. Sr. Obispo de Campos, D. Antonio de Castro Mayer, en la magn\u00edfica \u00abCarta Pastoral previniendo a los diocesanos contra los ardides de la secta comunista\u00bb (publicada en \u00abCatolicismo\u00bb, n\u00fam. 127, julio de 1961).<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, pasaremos directamente a la materia, empezando por el an\u00e1lisis de los hechos.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>I. LOS HECHOS<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p><strong><a>1. Durante mucho tiempo,<\/a>&nbsp;la actitud de los gobiernos comunistas fue dolorosamente clara y coherente, no s\u00f3lo en relaci\u00f3n con la Iglesia cat\u00f3lica, sino tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con todas las religiones.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>a)<\/strong>&nbsp;Seg\u00fan la doctrina marxista, toda religi\u00f3n es un mito, que lleva consigo la \u00abenajenaci\u00f3n\u00bb del hombre a un ser superior imaginario, o sea, a Dios. Esta \u00abenajenaci\u00f3n\u00bb es aprovechada por las clases opresoras para mantener su dominio sobre el proletariado. Efectivamente, la esperanza de una vida ultraterrena, prometida a los trabajadores resignados como premio a su paciencia, act\u00faa sobre ,ellos a manera de opio, para que no se rebelen contra las duras condiciones de vida que les son impuestas por la sociedad capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b)<\/strong>&nbsp;As\u00ed, en el mito religioso todo es falso y nocivo al hombre. No existe Dios, ni la vida futura. La \u00fanica realidad es la materia en estado de continua evoluci\u00f3n. El objetivo espec\u00edfico de la evoluci\u00f3n consiste en \u00abdesenajenar\u00bb al hombre de todo tipo de sujeci\u00f3n a se\u00f1ores reales o ficticios. La evoluci\u00f3n, en cuyo libre curso se halla el bien supremo de la humanidad, encuentra entonces un serio freno en cualquier mito religioso.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c)<\/strong>&nbsp;En consecuencia, corresponde al Estado comunista \u2014que por medio de la dictadura del proletariado debe abrir las v\u00edas a la \u00abdesenajenaci\u00f3n\u00bb evolutiva de las masas\u2014 la obligaci\u00f3n de exterminar radicalmente toda suerte de religi\u00f3n y, para eso, en los territorios que caen bajo su dominio, deber\u00e1:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 dentro de un plazo m\u00e1s o menos largo \u2014seg\u00fan la maleabilidad de la poblaci\u00f3n\u2014 cerrar todas las iglesias, eliminar al clero, prohibir todo culto, toda profesi\u00f3n de fe, todo apostolado;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 mientras no sea posible llegar por entero a este resultado, mantener hacia los cultos todav\u00eda no suprimidos una actitud de tolerancia odiosa, de espionaje multiforme y de cercenadura continua de sus actividades;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 infiltrar comunistas en las jerarqu\u00edas eclesi\u00e1sticas que subsistan, transformando enga\u00f1osamente la religi\u00f3n en veh\u00edculo del comunismo;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 promover, por todos los medios al alcance del Estado y del Partido Comunista, la \u00abateizaci\u00f3n\u00bb de las masas. (Cf. \u00abCarta Pastoral sobre la secta comunista, sus errores, su acci\u00f3n revolucionaria y los deberes de los cat\u00f3licos en la hora presente\u00bb, de Mons. Geraldo Sigaud).<\/p>\n\n\n\n<p>A partir del momento en que la dictadura comunista se instaur\u00f3 en Rusia, y m\u00e1s o menos hasta la invasi\u00f3n de la URSS por las tropas nazis, la conducta del gobierno sovi\u00e9tico hacia las diversas religiones estuvo regulada por estos principios.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante toda esta primera fase, la propaganda comunista mostraba, sin ambages, a los ojos del mundo entero, su intenci\u00f3n de exterminar a todas las religiones, y dejaba bien claro que, incluso cuando toleraba alguna de ellas, lo hac\u00eda para llegar a eliminarla con m\u00e1s seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>2. En vista de este modo de<\/a>&nbsp;proceder del comunismo, la l\u00ednea de conducta que se impon\u00eda a la opini\u00f3n cat\u00f3lica era tambi\u00e9n clara y simple.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Perseguida a ultranza, por raz\u00f3n de una \u00edntima y completa incompatibilidad entre su doctrina y la del comunismo, la Iglesia no pod\u00eda dejar de reaccionar a ultranza tambi\u00e9n, por todos los medios l\u00edcitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las \u00abrelaciones\u00bb entre los gobiernos comunistas y la Iglesia s\u00f3lo pod\u00edan consistir en una lucha total, a vida o muerte. Consciente de esto, la opini\u00f3n cat\u00f3lica se levantaba en cada pa\u00eds como una inmensa falange, dispuesta a aceptar lo que fuera, incluso el martirio, para evitar la implantaci\u00f3n del comunismo. Y, en los pa\u00edses comunistas, los cat\u00f3licos se organizaban para vivir en una clandestinidad heroica, a semejanza de los primeros cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>3. Desde hace alg\u00fan tiempo, la<\/a>&nbsp;actitud de ciertos gobiernos comunistas en materia religiosa parece presentar nuevos matices.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, mientras en algunas naciones sometidas al comunismo \u2014China, por ejemplo\u2014 la actitud de los gobiernos sigue siendo inexorablemente la misma, en otras, como Yugoslavia, Polonia y m\u00e1s recientemente Rusia, parece que se va modificando gradualmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed, en estos \u00faltimos pa\u00edses, seg\u00fan anuncian sus respectivos \u00f3rganos de propaganda, la intolerancia del gobierno en relaci\u00f3n con algunas religiones ha ido siendo sustituida por una tolerancia que, si inicialmente era mal\u00e9vola, est\u00e1 volvi\u00e9ndose, si no ben\u00e9vola, por lo menos indiferente. El antiguo r\u00e9gimen de coexistencia agresiva deja paso, cada vez m\u00e1s, a la coexistencia pac\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p>En otras palabras, los gobiernos ruso, polaco y yugoslavo conservan plenamente su adhesi\u00f3n al marxismo-leninismo, que sigue siendo para ellos la \u00fanica doctrina oficialmente ense\u00f1ada y admitida; pero \u2014en mayor o menor escala, conforme al pa\u00eds\u2014 han pasado a admitir una m\u00e1s amplia libertad de cultos, y a conceder un trato sin violencia y, en ciertos aspectos, casi correcto, a la religi\u00f3n o religiones de apreciable importancia dentro de sus territorios respectivos.<\/p>\n\n\n\n<p>En Rusia, como es sabido, la religi\u00f3n que cuenta con mayor n\u00famero de adeptos es la griega cism\u00e1tica, com\u00fanmente llamada ortodoxa. En Polonia es la religi\u00f3n cat\u00f3lica (la mayor parte de los fieles pertenecen al rito latino). Y en Yugoslavia ambas son numerosas.<\/p>\n\n\n\n<p>En consecuencia, aparece en ciertas naciones tras el tel\u00f3n de acero una tenue libertad para la Iglesia cat\u00f3lica, consistente en la facultad, mayor o menor, seg\u00fan los casos, de distribuir los Sacramentos y predicar el Evangelio a pueblos que hasta ahora han estado casi enteramente privados de asistencia religiosa. Decimos \u00abtenue\u00bb porque la Iglesia sigue siendo, a pesar de todo, abiertamente combatida por la propaganda ideol\u00f3gica oficial, y permanentemente espiada por la polic\u00eda, raz\u00f3n por la cual nada o casi nada puede hacer, fuera de la realizaci\u00f3n de las funciones de culto y la administraci\u00f3n de alguna catequesis. En Polonia, adem\u00e1s, se le tolera que mantenga cursos para la formaci\u00f3n de sacerdotes, y alguna que otra obra social.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>II. UN PROBLEMA C<\/a>OMPLEJO&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>Al cambiar as\u00ed, en cierta medida, el modo de proceder de las autoridades comunistas, se abren ahora para la Iglesia cat\u00f3lica en estos pa\u00edses dos caminos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 a) abandonar la existencia clandestina y de catacumba, que hasta hoy llevaba en los pa\u00edses tras el tel\u00f3n de acero, y pasar a vivir a la luz del d\u00eda, coexistiendo con el r\u00e9gimen comunista en un \u00abmodus vivendi\u00bb expreso o t\u00e1cito;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 b) o rechazar todo \u00abmodus vivendi\u00bb y mantenerse en la clandestinidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Escoger entre estos dos caminos es el problema complejo que, en el momento actual, se plantea a la conciencia de numerosos cat\u00f3licos. Decimos \u00aba la conciencia\u00bb, porque la decisi\u00f3n, en esa encrucijada, depender\u00e1 de la soluci\u00f3n que se d\u00e9 al siguiente problema moral:<strong>&nbsp;\u00bfes l\u00edcito a los cat\u00f3licos aceptar un \u00abmodus vivendi\u00bb con un r\u00e9gimen comunista?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este es el problema que, como decimos, el presente art\u00edculo pretende estudiar.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>III. IMPORTANCIA DEL&nbsp;<\/a>PROBLEMA EN EL TERRENO CONCRETO&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>Antes de entrar en el fondo del problema, digamos algo sobre su importancia concreta.<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia de este problema, para los pa\u00edses que est\u00e1n bajo el r\u00e9gimen comunista, es obvia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos parece necesario decir algo sobre el alcance del mismo en los pa\u00edses de Occidente, y de modo particular en lo que se refiere a los planes de penetraci\u00f3n del imperialismo ideol\u00f3gico en estos pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p>El temor de que, en el caso de una victoria mundial de los comunistas, la Iglesia tenga que verse en todas partes, sujeta a los horrores que sufri\u00f3 en M\u00e9jico, en Espa\u00f1a, en Rusia, en Hungr\u00eda o en China, constituye la causa principal de la decisi\u00f3n de los 500 millones de cat\u00f3licos esparcidos por todo el mundo \u2014obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares\u2014 de resistir al comunismo hasta la muerte. Esta es tambi\u00e9n, respecto a sus respectivas religiones, la principal causa de la actitud anticomunista de centenares de millones de personas que profesan otros credos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta decisi\u00f3n heroica representa, en el terreno de los factores psicol\u00f3gicos, el mayor obst\u00e1culo \u2014quiz\u00e1 el \u00fanico apreciable\u2014 para que el comunismo llegue a establecerse y mantenerse en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejando de lado los motivos t\u00e1cticos que determinan el aludido cambio de actitud de algunos gobiernos comunistas en relaci\u00f3n con los diferentes cultos, es un hecho que la tolerancia religiosa que actualmente practican \u2014y que su propaganda anuncia de modo exagerado a todo el mundo\u2014 ya les est\u00e1 acarreando un beneficio enorme. Delante de la alternativa que esta tolerancia plantea, las opiniones de los medios religiosos se est\u00e1n dividiendo en cuanto a la orientaci\u00f3n que debe tomarse, y con esto se va rompiendo el dique de oposici\u00f3n maciza y a ultranza contra el comunismo, mantenida un\u00e1nimemente por los hombres que creen en Dios y le tributan culto.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, el problema de la fijaci\u00f3n de una actitud de los cat\u00f3licos y de los seguidores de otros credos, delante de la nueva pol\u00edtica religiosa de determinados gobiernos comunistas, est\u00e1 dando lugar a perplejidades, divisiones e incluso pol\u00e9micas. De acuerdo con su nivel de fervor, su optimismo o su desconfianza, muchos cat\u00f3licos siguen pensando que la lucha a ultranza es la \u00fanica actitud coherente y sensata frente al comunismo; pero otros creen que mejor ser\u00eda aceptar en seguida, y sin mayor resistencia, una situaci\u00f3n como la de Polonia, antes que luchar hasta el fin contra la penetraci\u00f3n comunista, y caer en la situaci\u00f3n de Hungr\u00eda que es a\u00fan m\u00e1s opresiva.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, se les antoja a estos \u00faltimos que una aceptaci\u00f3n del r\u00e9gimen comunista \u2014o casi comunista\u2014 por los pueblos a\u00fan libres podr\u00eda evitar la tragedia c\u00f3smica de una guerra nuclear. La \u00fanica raz\u00f3n que les llevar\u00eda a aceptar con resignaci\u00f3n el riesgo de una hecatombe de esas proporciones, seria el deber de luchar para evitar a la Iglesia una persecuci\u00f3n mundial, con amplitud sin precedentes y finalidad radicalmente exterminadora. Pero, ante la posibilidad de que este peligro no sobrevenga \u2014puesto que se tolera, en ciertos pa\u00edses comunistas, que la Iglesia sobreviva, aunque sea reducida a una libertad m\u00ednima\u2014 decae mucho la valent\u00eda para enfrentar el peligro de la guerra at\u00f3mica. Y gana terreno, entre estos cat\u00f3licos, la idea de establecer por doquier, en escala casi mundial, un \u00abmodus vivendi\u00bb entre la Iglesia y el comunismo \u2014a imagen del acontecido en Polonia\u2014, aceptado como un mal, pero un mal menor.<\/p>\n\n\n\n<p>En media de estas dos corrientes, comienza a formarse una inmensa mayor\u00eda desorientada, indecisa y, justamente por eso, menos preparada psicol\u00f3gicamente para la lucha, que como lo estaba hasta hace poco tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si este fen\u00f3meno de debilitaci\u00f3n en la actitud anticomunista se da entre personas enteramente contrarias al marxismo, es natural que sea m\u00e1s intenso entre los llamados cat\u00f3licos de izquierda, cada vez m\u00e1s numerosos, los cuales, sin profesar el materialismo o el ate\u00edsmo, simpatizan con los aspectos econ\u00f3micos o sociales del comunismo.<\/p>\n\n\n\n<p>En s\u00edntesis, en todos o casi todos los pa\u00edses no sometidos todav\u00eda al yugo marxista, millones de cat\u00f3licos, que ayer hubieran muerto de buen grado en ej\u00e9rcitos regulares o en guerrillas, para evitar que en sus patrias se implantase el comunismo, o para derribarlo si llegara a conquistar el poder, ya no sienten hoy la misma disposici\u00f3n. En la hip\u00f3tesis de una crisis de p\u00e1nico \u2014por ejemplo, el \u00absuspense\u00bb de la inminencia de una guerra nuclear universal\u2014 este fen\u00f3meno podr\u00eda acentuarse a\u00fan m\u00e1s, llevando eventualmente a naciones enteras a capitulaciones catastr\u00f3ficas ante las potencias comunistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto pone de relieve la importancia de estudiar, cuanto antes y en sus varios aspectos, los problemas morales inherentes a la encrucijada en que la conducta de relativa tolerancia de algunos gobiernos comunistas pone a la conciencia de millones y millones de hombres de nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es leg\u00edtimo afirmar que, de la soluci\u00f3n de este problema, depende en parte considerable el futuro del mundo.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>IV. NO HAY COMO ESQUIVAR&nbsp;<\/a>EL PROBLEMA&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>La utilidad del estudio apuntado podr\u00e1 parecer quiz\u00e1 dudosa a algunos esp\u00edritus precipitados, que intentar\u00e1n evitar el complicado problema a trav\u00e9s de alegaciones previas, que nos parecen enteramente rebatibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Enumeremos, a t\u00edtulo de ejemplo, algunos de estos presupuestos y las respuestas que cabr\u00eda darles:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;<strong>a) Es evidente que la relativa tolerancia religiosa es pura maniobra comunista y, por consiguiente, esta perspectiva de un \u00abmodus vivendi\u00bb entre la Iglesia y cualquier r\u00e9gimen comunista no puede ser tomada en serio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Podr\u00eda responderse a eso diciendo que nada nos impide suponer que ciertas tensiones internas, de m\u00faltiple naturaleza, hayan impuesto a algunos gobiernos comunistas esta actitud distensiva en materia religiosa. En este caso, la distensi\u00f3n podr\u00eda tener una cierta duraci\u00f3n y consistencia, y abrir para la Iglesia perspectivas nuevas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022 b) Cualquier acuerdo con gente que, como los comunistas, niega a Dios y a la moral, no ofrece garant\u00edas de ser cumplido. As\u00ed, aunque se admita que hoy quieran ellos, realmente, tolerar hasta cierto punto la Religi\u00f3n, ma\u00f1ana, si les conviene, desencadenar\u00e1n contra ella la m\u00e1s brutal y completa persecuci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Reconocemos que en principio as\u00ed es. Con todo, una vez que la tolerancia religiosa del Estado comunista se base, no por cierto en el respeto a la palabra dada, sino en el inter\u00e9s, esencialmente pol\u00edtico, de evitar o de reducir dificultades internas, ella podr\u00e1 durar tanto cuanto duren esas dificultados. O sea, podr\u00e1 durar eventualmente por un no peque\u00f1o espacio de tiempo, luego no por honestidad sino por c\u00e1lculo, tal vez las autoridades comunistas, cumplan durablemente las cl\u00e1usulas del acuerdo que propongan a cualquier culto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022 c) Ese estudio no ser\u00e1 de ninguna utilidad para los pueblos de detr\u00e1s del tel\u00f3n de acero, entre los cuales el presente art\u00edculo no podr\u00e1 circular libremente. Para los pueblos del lado de ac\u00e1 del tel\u00f3n de acero \u00e9l no interesa.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para estos no existe el problema de la licitud de una posible coexistencia de la Iglesia con el r\u00e9gimen comunista. Pues ese r\u00e9gimen, en el Occidente, no existe. El problema que interesa a los pueblos occidentales no es si se puede coexistir con tal r\u00e9gimen, sino qu\u00e9 hacer para evitar que \u00e9l se implante. En consecuencia, este estudio no interesa a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014En lo que dice respecto a los pueblos de detr\u00e1s del tel\u00f3n de acero, no es verdad que el presente estudio no pueda llegar al conocimiento de ellos. Tanto es que lleg\u00f3. El semanario \u00abKierunki\u00bb, de Varsovia, editado por la Asociaci\u00f3n \u00abPax\u00bb, influyente movimiento polaco de extrema izquierda \u00abcat\u00f3lica\u00bb, public\u00f3 el 1 de marzo de 1964, en su primera p\u00e1gina y en forma muy destacada, una \u00abCarta abierta al Dr. Plinio Correa de Oliveira\u00bb, extensa e indignada protesta hecha contra este art\u00edculo por un destacado miembro del movimiento, Sr. Zbigniew Czajkowski. Igualmente el Sr. Tadeusz Mazowiecki, redactor jefe de la revista mensual \u00abWiez\u00bb y diputado del grupo cat\u00f3lico \u00abZnak\u00bb a la Dieta polaca, public\u00f3 en su revista, en colaboraci\u00f3n con el Sr. A. Wielowieyski, un art\u00edculo en el cual tenemos motivos para ver una r\u00e9plica al presente estudio&nbsp;<strong><a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#_ftn2\">[2]<\/a><\/strong>. Si fue necesario refutar nuestro art\u00edculo, es porque de alg\u00fan modo \u00e9l traspuso el tel\u00f3n de acero y repercuti\u00f3 en parajes de dominaci\u00f3n comunista. En cuanto al inter\u00e9s del tema en Occidente, la respuesta a esta reflexi\u00f3n seria que, realmente, m\u00e1s vale prevenir un mal que curarlo. M\u00e1s bien puede ser que una naci\u00f3n occidental, o varias al mismo tiempo, se vean sujetas a optar entre dos males, esto es, la guerra moderna, interna y externa, convencional y termonuclear, con todos sus horrores, o la aceptaci\u00f3n de un r\u00e9gimen comunista. En este caso, ser\u00e1 preciso escoger el mal menor. Y el problema inevitablemente surgir\u00e1: Si la Iglesia puede aceptar la coexistencia con un gobierno y un r\u00e9gimen comunista, tal vez el mal menor consista en evitar la hecatombe b\u00e9lica, aceptando como hecho consumado la victoria del marxismo; solamente si se considerase que tal coexistencia es imposible, y que la implantaci\u00f3n del comunismo representa grave riesgo de extirpaci\u00f3n completa o casi completa de la Fe en determinado pueblo, s\u00f3lo entonces el mal menor ser\u00e1 la aceptaci\u00f3n de la lucha. Pues la perdida de la Fe es un mal mayor que el perecimiento de todo cuanto la guerra at\u00f3mica puede exterminar.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ve, todas estas consideraciones previas, dirigidas a evitar el estudio de la cuesti\u00f3n que enfocamos no presentan consistencia. El problema de la licitud de la coexistencia entre el r\u00e9gimen comunista y la Iglesia debe ser considerado de frente, y s\u00f3lo puede ser resuelto de forma que satisfaga a todos los esp\u00edritus cat\u00f3licos, si es analizado en la esencia de sus aspectos doctrinales.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>V. ENFRENTANDO EL<\/a>&nbsp;PROBLEMA&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>A primera vista, considerado en s\u00ed mismo, el problema de la coexistencia entre la Iglesia y un r\u00e9gimen comunista \u00abtolerante\u00bb, se enunciar\u00eda as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022 \u00bfSi en un determinado pa\u00eds que vive bajo gobierno y r\u00e9gimen comunistas, los detentores del poder, lejos de prohibir el culto y la predicaci\u00f3n, permiten ambas cosas, puede \u2014o incluso debe\u2014 la Iglesia aceptar esta libertad de acci\u00f3n, para distribuir a los fieles los Sacramentos y el pan de la palabra de Dios?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Presentada la cuesti\u00f3n, pura y simplemente, en estos t\u00e9rminos, la respuesta es necesariamente afirmativa: la Iglesia lo puede y lo debe hacer. Y, en este sentido, puede y debe coexistir con el comunismo, ya que, bajo ning\u00fan pretexto, puede negarse a cumplir su misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso advertir, con todo, que esta formulaci\u00f3n del problema es simplista. Impl\u00edcitamente presupone que el gobierno comunista no impondr\u00eda la menor restricci\u00f3n a la libertad de ense\u00f1anza de la Iglesia. Pero nada autoriza a creer que un gobierno de este tipo conceda a la Iglesia una plena libertad doctrinal. Esto supondr\u00eda permitirle predicar toda la doctrina de los Papas sobre la moral, el derecho, y m\u00e1s concretamente sobre la familia y la propiedad privada, lo cual, a su vez, llevar\u00eda a hacer de cada cat\u00f3lico un adversario nato del r\u00e9gimen, de suerte que, en la misma medida en que la Iglesia dilatase su acci\u00f3n, estar\u00eda matando al r\u00e9gimen; del mismo modo, en la medida en que el r\u00e9gimen tolerase la libertad de la Iglesia, estar\u00eda practicando el suicidio, m\u00e1xime en pa\u00edses donde la influencia de la Iglesia sobre la poblaci\u00f3n es muy grande.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, no podemos contentarnos resolviendo el problema con aquella formulaci\u00f3n gen\u00e9rica que antes enunci\u00e1bamos. Debemos ver qu\u00e9 soluci\u00f3n hay que darle en el caso de que un gobierno comunista exija como condici\u00f3n para que la predicaci\u00f3n y la ense\u00f1anza cat\u00f3licas sean oficialmente toleradas, lo siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022 1) Que ense\u00f1en la doctrina de la Iglesia de modo afirmativo, pero sin hacer a los fieles ninguna refutaci\u00f3n del materialismo y de los dem\u00e1s errores inherentes a la filosof\u00eda marxista;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022 2) que silencien a los fieles el pensamiento de la Iglesia sobre la propiedad privada y la familia;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u2022 3) o que, sin criticar directamente el sistema econ\u00f3mico-social del marxismo afirmen, en todo caso, que la existencia legal de la familia y de la propiedad privada son un ideal deseable en tesis, pero irrealizable en la pr\u00e1ctica, en virtud del dominio comunista, por lo cual, en la hip\u00f3tesis concreta actual, se recomienda a los fieles que desistan de cualquier tentativa de abolir el r\u00e9gimen comunista y restaurar en la legislaci\u00f3n, seg\u00fan los principios del Derecho natural, la propiedad privada y la familia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Podr\u00edan en conciencia aceptarse, t\u00e1cita o expresamente, estas tres condiciones, como precio de un m\u00ednimo de libertad legal para la Iglesia dentro del r\u00e9gimen comunista? En otras palabras, podr\u00eda la Iglesia renunciar a su libertad en algunos de estos puntos, para conservarla en otros, en beneficio espiritual de los fieles Es el centro de la cuesti\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>VI. LA SOLUCI\u00d3N<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p><strong><a>1. En cuanto a la primera<\/a>&nbsp;condici\u00f3n, nos parece que la respuesta debe ser negativa, en vista de la fuerza persuasiva que tiene una metaf\u00edsica y una moral concretizadas en un r\u00e9gimen, en una cultura, en un ambiente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La misi\u00f3n docente de la Iglesia no consiste solamente en ense\u00f1ar la verdad, sino tambi\u00e9n en condenar el error. Ninguna ense\u00f1anza de la verdad es, como tal, suficiente, si no incluye la enunciaci\u00f3n y refutaci\u00f3n de las objeciones que se le pueden hacer.&nbsp;<em>\u00abLa Iglesia \u2014<\/em>dijo Pio XII<em>\u2014 desbordando siempre en caridad y bondad hacia los extraviados, pero fiel a la palabra de su Divino Fundador, que declar\u00f3:&nbsp;<strong>\u00abQuien no est\u00e1 conmigo est\u00e1 contra M\u00ed\u00bb<\/strong>&nbsp;(Mat. 12, 30), no puede faltar a su deber de denunciar el error y de arrancar la m\u00e1scara a los sembradores de mentiras&#8230;\u00bb<\/em>&nbsp;(Radiomensaje de Navidad de 1947). En el mismo sentido se hab\u00eda expresado P\u00edo XI:&nbsp;<em>\u00abEl primer don de amor del sacerdote hacia su medio, el que se impone de manera m\u00e1s evidente, es el don de servir a la verdad, a la verdad entera, y desenmascarar y refutar el error, sea cual sea la forma, m\u00e1scara o disfraz con que se presente\u00bb<\/em>&nbsp;(Enc\u00edclica \u00abMit Brennender Sorge\u00bb, de 14-3-1937). Pertenece a la esencia del liberalismo religioso la falsa m\u00e1xima de que, para ense\u00f1ar la verdad, no es necesario impugnar o refutar el error. No hay formaci\u00f3n cristiana adecuada que prescinda de la apolog\u00e9tica. Resulta particularmente importante resaltarlo, teniendo en cuenta que la mayor\u00eda de los hombres tiende a aceptar como normal el r\u00e9gimen pol\u00edtico y social en el que nace y vive, y que el r\u00e9gimen ejerce, por este t\u00edtulo una profunda influencia formativa sobre las almas.<\/p>\n\n\n\n<p>Para medir en toda su extensi\u00f3n el poder de esa acci\u00f3n formativa, examin\u00e9mosla en su raz\u00f3n de ser y en su modo de operar.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo r\u00e9gimen pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social se basa, en \u00faltimo an\u00e1lisis, en una metaf\u00edsica y en una moral. Las instituciones, las leyes, la cultura y las costumbres que lo integran, o con \u00e9l son correlativas, reflejan en la pr\u00e1ctica los principios de esa metaf\u00edsica y de esa moral.<\/p>\n\n\n\n<p>Por el propio hecho de existir, por el natural prestigio del Poder P\u00fablico, bien como por la enorme fuerza del ambiente y del h\u00e1bito, el r\u00e9gimen induce a la poblaci\u00f3n a aceptar como buenas, normales, hasta indiscutibles, la cultura y el orden temporal vigentes, que son las consecuencias de los principios metaf\u00edsicos y morales dominantes. Y, al aceptar todo esto, el esp\u00edritu p\u00fablico acaba por ir m\u00e1s lejos, dej\u00e1ndose penetrar como por osmosis, por esos mismos principios, habitualmente entrevistos de modo confuso, subconsciente, pero muy vivo, por la mayor parte de las personas.<\/p>\n\n\n\n<p>El orden temporal ejerce, pues, una acci\u00f3n formadora o deformadora, profunda, sobre el alma de los pueblos y de los individuos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay \u00e9pocas en que el orden temporal se basa en principios contradictorios, que conviven en raz\u00f3n de un tal o cual escepticismo con color casi siempre pragmatista. En general, ese escepticismo pragm\u00e1tico pasa de ah\u00ed para la mentalidad de las multitudes.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay otras \u00e9pocas, en que los principios metaf\u00edsicos y morales que sirven de alma al orden temporal son coherentes y monol\u00edticos, en la verdad y en el bien, como en la Europa del siglo XIII, o en el error y en el mal, como en la Rusia o en la China de nuestros d\u00edas. Entonces, esos principios pueden marcarse a fondo en los pueblos que viven en una sociedad temporal por ellos inspirada.<\/p>\n\n\n\n<p>El vivir en un orden de cosas as\u00ed coherente en el error y en el mal ya es de s\u00ed una tremenda invitaci\u00f3n a la apostas\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Estado comunista, oficialmente filos\u00f3fico y sectario, esta impregnaci\u00f3n doctrinaria en la masa es hecha con intransigencia, amplitud y m\u00e9todo, y completada por un adoctrinamiento expl\u00edcito incansablemente repetido a todo prop\u00f3sito.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de toda la Historia no hay ejemplo de presi\u00f3n m\u00e1s completa en su contenido doctrinal, m\u00e1s sutil y polim\u00f3rfica en sus m\u00e9todos, m\u00e1s brutal en sus horas de acci\u00f3n violenta, que la ejercida por los reg\u00edmenes comunistas sobre los pueblos que est\u00e1n bajo su yugo.<\/p>\n\n\n\n<p>En un Estado as\u00ed totalmente anticristiano no hay medio de evitar esta influencia sino instruyendo a los fieles sobre lo que \u00e9l tiene de ruin.<\/p>\n\n\n\n<p>De cara a tal adversario, m\u00e1s a\u00fan de que frente a cualquier otro, la Iglesia no puede, pues, aceptar una libertad que implique renunciar sincera y efectivamente al ejercicio, franco y eficiente, de su funci\u00f3n apolog\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>2. En cuanto a la segunda con<\/a>dici\u00f3n, nos parece tambi\u00e9n que no es aceptable, teniendo en vista no s\u00f3lo la incompatibilidad total entre el comunismo y la doctrina cat\u00f3lica, como particularmente el derecho de propiedad en sus relaciones con el amor de Dios, la virtud de la justicia y la santificaci\u00f3n de las almas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para el rechazo de esta segunda condici\u00f3n hay, antes que nada, una raz\u00f3n de car\u00e1cter gen\u00e9rico. La doctrina comunista, atea, materialista, relativista, evolucionista, choca de la manera m\u00e1s radical con el concepto cat\u00f3lico de un Dios personal que promulg\u00f3 para los hombres una Ley en la cual se recogen todos los principios de la moral, fijos, inmutables y conformes con el orden natural. La \u00abcultura\u00bb comunista, considerada en todos y cada uno de sus aspectos, conduce a la negaci\u00f3n de la moral y el derecho. El choque del comunismo con la Iglesia no se da, pues, s\u00f3lo en materia de familia y de propiedad. En realidad, la Iglesia se deber\u00eda callar sobre toda moral y sobre toda noci\u00f3n del derecho.<\/p>\n\n\n\n<p>No vemos, por tanto, a qu\u00e9 resultado t\u00e1ctico conducir\u00eda un \u00abarmisticio ideol\u00f3gico\u00bb, entre cat\u00f3licos y comunistas, circunscrito a estos dos puntos, si en todos los otros ia lucha ideol\u00f3gica continuase.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideremos, con todo, \u00abargumentandi gratia\u00bb, la hip\u00f3tesis de un silencio de la Iglesia solamente sobre la familia y la propiedad privada.<\/p>\n\n\n\n<p>Es tan absurdo admitir que la Iglesia acepte restricciones en su predicaci\u00f3n acerca de la familia, que no vamos siquiera a detenernos en el an\u00e1lisis de este supuesto. Mas imaginemos que se le diese toda la libertad para predicar sobre la familia, pero no sobre la propiedad privada. \u00bfQu\u00e9 tendr\u00edamos que contestar entonces?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A primera vista, se dir\u00eda que la misi\u00f3n de la Iglesia consiste esencialmente en promover el conocimiento y el amor de Dios, m\u00e1s que en preconizar o mantener un r\u00e9gimen pol\u00edtico, social o econ\u00f3mico. Y que las almas pueden conocer y amar a Dios sin necesidad de ser instruidas sobre el principio de propiedad privada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Iglesia podr\u00eda, pues, aceptar como un mal menor el compromiso de callar sobre el derecho de propiedad, para recibir en cambio la libertad de instruir y santificar las almas, habl\u00e1ndoles de Dios y del destino eterno del hombre, y administr\u00e1ndoles los Sacramentos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Este modo de ver la misi\u00f3n docente y santificadora de la Iglesia choca con una objeci\u00f3n preliminar. Si alg\u00fan gobierno terreno viene a exigir de Ella, como condici\u00f3n para ser libre, que renuncie a la predicaci\u00f3n de cualquier precepto de la Ley, Ella no podr\u00e1 aceptar esa libertad, que no ser\u00eda sino un simulacro falaz.<\/p>\n\n\n\n<p>Afirmamos que ser\u00eda un simulacro falaz, esa \u00ablibertad\u00bb, pues la misi\u00f3n magistral de la Iglesia tiene por objeto ense\u00f1ar una doctrina que es un todo indivisible. O Ella es libre para cumplir el mandato de Jesucristo ense\u00f1ando ese todo, o debe considerarse oprimida y perseguida. Si no se le reconociere esa libertad total, Ella deber\u00e1 \u2014conforme a su naturaleza militante\u2014 entrar en lucha con el opresor. La Iglesia no puede aceptar en su funci\u00f3n docente un medio silencio, una media opresi\u00f3n para obtener una media libertad. Ser\u00eda una entera traici\u00f3n a su misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Fuera de esta objeci\u00f3n preliminar, basada en la misi\u00f3n docente de la Iglesia, habr\u00eda que levantar otra, concerniente a su funci\u00f3n como educadora de las voluntades humanas para la adquisici\u00f3n de la santidad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Esta objeci\u00f3n se funda en que el claro conocimiento del principio de propiedad privada, y el respeto de ese principio en la pr\u00e1ctica, son absolutamente indispensables para la formaci\u00f3n genuinamente cristiana de las almas:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a>\u2022 a) Desde el punto de vista del amor de Dios<\/a>:&nbsp;<strong>El conocimiento y el amor de la Ley son inseparables del conocimiento y del amor de Dios pues la Ley es de alg\u00fan modo el espejo de la santidad divina. Y esto, que se puede decir de cada uno de sus preceptos, es verdad principalmente cuando ella es considerada en su conjunto. Renunciar a ense\u00f1ar los dos preceptos del Dec\u00e1logo que fundamentan la propiedad privada importar\u00eda presentar una imagen desfigurada de ese conjunto, y por tanto del propio Dios. Ahora, donde las almas tienen una idea desfigurada respecto de Dios, ellas se forman seg\u00fan un modelo errado, lo que es incompatible con la verdadera santificaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a>\u2022 b) Desde el punto de vista de la virtud cardinal de la justicia<\/a>:&nbsp;<strong>Las virtudes cardinales son, como dice el nombre, goznes sobre los cuales se apoya toda la santidad. Para que el alma se santifique, debe conocerlas rectamente, amarlas sinceramente, y practicarlas genuinamente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Acontece que toda la noci\u00f3n de justicia se funda en el principio de que cada hombre, su pr\u00f3jimo individualmente considerado y la sociedad humana, son respectivamente titulares de derechos, a los que corresponden, naturalmente, deberes. En otros t\u00e9rminos, la noci\u00f3n del \u00abmi\u00bb y del \u00abt\u00fa\u00bb est\u00e1 en la base m\u00e1s elemental del concepto de justicia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ahora, precisamente esa noci\u00f3n del \u00abmi\u00bb y del \u00abt\u00fa\u00bb en materia econ\u00f3mica, conduce directa e inevitablemente al principio de la propiedad privada.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>De donde, sin el conocimiento recto de la legitimidad y de la extensi\u00f3n \u2014como adem\u00e1s tambi\u00e9n de la limitaci\u00f3n\u2014 de la propiedad privada, no hay conocimiento recto de lo que sea la virtud cardinal de la justicia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y sin ese conocimiento no son posibles un verdadero amor, ni una verdadera pr\u00e1ctica de la justicia; en suma, no es posible la santificaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a>\u2022 c) Desde un punto de vista m\u00e1s gen\u00e9rico, del pleno desenvolvimiento de las facultades del alma,<\/a>&nbsp;y de su santificaci\u00f3n:&nbsp;<strong>La explanaci\u00f3n de este argumento presupone como asentado que la recta formaci\u00f3n de la inteligencia y de la voluntad, bajo varios aspectos sirve de molde para favorecer la santificaci\u00f3n, y bajo otros, con ella hasta se identifica. Y que, \u00aba contrario sensu\u00bb, todo cuanto perjudica a la recta formaci\u00f3n de la inteligencia y de la voluntad, bajo varias aspectos es incompatible con la santificaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Vamos a mostrar que una sociedad en que no exista la propiedad privada es gravemente opuesta al recto desenvolvimiento de las facultades del alma, especialmente de la voluntad. Por lo que de s\u00ed, es incompatible con la santificaci\u00f3n de los hombres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De paso, nos hemos de referir tambi\u00e9n al perjuicio que, por an\u00e1logas razones, la comunidad de bienes acarrea para la cultura. Digo hemos, porque el verdadero desenvolvimiento cultural es, no s\u00f3lo factor propicio a la santificaci\u00f3n de los pueblos, sino tambi\u00e9n fruto de esa santificaci\u00f3n. Por lo que la recta vida cultural tiene \u00edntimo nexo con nuestro tema.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Abordemos el asunto poniendo en evidencia un punto esencial, frecuentemente olvidado por los que tratan de la instituci\u00f3n de la propiedad privada:&nbsp;<\/em><strong>\u00e9sta es necesaria al equilibrio y a la santificaci\u00f3n del hombre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para justificar esta tesis cumple recordar, preliminarmente, que los documentos pontificios, cuando discurren sobre el capital, el trabajo y la cuesti\u00f3n social, no dejan la menor duda en cuanto al hecho de que la propiedad particular no s\u00f3lo es leg\u00edtima, sino aun indispensable al bien privado y al bien com\u00fan, y esto no en lo que se refiere tanto a los intereses materiales del hombre, cuanto a los de su alma.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es bien cierto que esos mismos documentos papales se han levantado vehementemente con los numerosos excesos y abusos que, principalmente a partir del siglo XIX, han ocurrido en materia de propiedad privada. El hecho, sin embargo, de ser muy reprobables y da\u00f1osos los abusos que los hombres hagan de una instituci\u00f3n, absolutamente, no quiere decir que por esto ella no sea intr\u00ednsecamente excelente. Antes, debe tenderse, las m\u00e1s de las veces a pensar lo contrario: \u00abcorruptio optimi pessima\u00bb, lo p\u00e9simo es, tal vez, casi siempre la corrupci\u00f3n de aquello que en s\u00ed mismo es \u00f3ptimo. Nada tan sagrado y santo, en s\u00ed mismo, y desde todos los puntos de vista, que el sacerdocio. Nada peor que la corrupci\u00f3n de \u00e9l. Y por esto mismo se comprende que la Santa Sede, tan severa contra los abusos de la propiedad privada, sea a\u00fan m\u00e1s severa cuando reprime los abusos del sacerdocio.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>M\u00faltiples son los motivos por los cuales la instituci\u00f3n de la propiedad privada es indispensable a los individuos, a las familias y a los pueblos. Sobrepasar\u00eda los l\u00edmites del presente trabajo una exposici\u00f3n completa de esos motivos. Ateng\u00e1monos a la explanaci\u00f3n de aquel que m\u00e1s directamente importa a nuestro tema:&nbsp;<\/em><strong>como hace poco afirmamos, tal instituci\u00f3n es necesaria al equilibrio y a la santificaci\u00f3n del hombre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siendo naturalmente dotado de inteligencia y voluntad, el hombre tiende por sus propias facultades espirituales a proveer todo cuanto es necesario para su bien. De donde le viene el derecho de procurar por s\u00ed mismo las cosas que precisa y de ellas apropiarse cuando no tienen due\u00f1o. De ah\u00ed le viene igualmente el derecho de proveer de modo estable sus necesidades del d\u00eda de ma\u00f1ana, apropi\u00e1ndose del suelo, cultiv\u00e1ndolo y produciendo para ese cultivo, sus instrumentos de trabajo. En suma, es porque tiene alma que el hombre tiende incontestablemente a ser propietario.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y es en esto, dicen Le\u00f3n XIII y San P\u00edo X, que su posici\u00f3n frente a los bienes materiales lo distingue de los animales irracionales: \u00abIV. El hombre tiene sobre los bienes de la tierra, no solamente el simple uso, como los brutos, sino tambi\u00e9n el derecho de propiedad estable, tanto respecto de las cosas que se consumen con el uso, como de las que el uso no consume\u00bb (Enc\u00edclica Rerum Novarum), (San P\u00edo X, Motu Proprio sobre la Acci\u00f3n Popular Cat\u00f3lica, de 18 de diciembre de 1903. A. A. S., vol. 36, p\u00e1ginas 341-343).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ahora, como el dirigir su propio destino y proveer a su propia subsistencia es objeto pr\u00f3ximo, necesario y constante del ejercicio de la inteligencia y de la voluntad, y la propiedad es media normal para que el hombre est\u00e9 y se sienta seguro de su porvenir y se\u00f1or de s\u00ed, acontece que abolir la propiedad privada, y en consecuencia entregar al individuo como hormiga inerme a la direcci\u00f3n del Estado, es privar a su mente de algunas de las condiciones b\u00e1sicas de su normal funcionamiento. Es llevar a la atrofia por el inejercicio a las facultades de su alma, es, en suma, deformarla profundamente. De ah\u00ed, en gran parte, la tristeza que caracteriza a los pueblos sujetos al comunismo, bien como el tedio, las neurosis y los suicidios cada vez m\u00e1s frecuentes en ciertos pa\u00edses largamente socialistas del Occidente.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es bien sabido, en efecto, que las facultades del alma que no se ejercitan, tienden a atrofiarse. Por el contrario, el ejercicio adecuado puede desarrollarlas, a veces, hasta prodigiosamente. En esto se fundan gran n\u00famero de pr\u00e1cticas did\u00e1cticas y asc\u00e9ticas aprobadas por los mejores maestros y consagradas por la experiencia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Siendo, la santidad, la perfecci\u00f3n del alma, bien se comprende de cuanta importancia es, para la salvaci\u00f3n y santificaci\u00f3n de los hombres, lo que de ah\u00ed se concluye.&nbsp;<\/strong><em>La condici\u00f3n de propietario, de s\u00ed, crea circunstancias altamente propicias para el recto y virtuoso ejercicio de las facultades del alma.<\/em>&nbsp;<strong>Sin que se acepte el ideal ut\u00f3pico de una sociedad en que cada individuo, sin excepci\u00f3n, sea propietario, o en la cual no haya patrimonios desiguales, grandes, medios y peque\u00f1os<\/strong>;&nbsp;<em>cumple afirmar que la difusi\u00f3n tan amplia cuanto sea posible de la propiedad, favorece el bien espiritual, y obviamente tambi\u00e9n el cultural, sea de los individuos, sea de las familias, sea de la sociedad. En sentido opuesto, la proletarizaci\u00f3n crea condiciones altamente desfavorables para la salvaci\u00f3n, la santificaci\u00f3n y la formaci\u00f3n cultural de los pueblos, familias e individuos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Para mayor facilidad de la exposici\u00f3n, consideremos ahora algunas objeciones a la tesis tratada en esta letra \u00abc\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLos que, en las sociedades donde hay propiedad privada, no son propietarios quedan dementes o no se pueden santificar?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para responder a esta pregunta, conviene ponderar que la propiedad privada es una instituci\u00f3n que favorece indirectamente, pero de modo muy genuino, a los no propietarios. Pues, siendo grande el n\u00famero de personas que se aprovechan adecuadamente de los beneficios morales y culturales que la condici\u00f3n de propietarios les confiere, de ah\u00ed resulta un ambiente social elevado, que por la natural comunicaci\u00f3n de las almas favorece hasta a los no propietarios. La situaci\u00f3n en que quedan \u00e9stos no se identifica, pues, con la de los individuos que viven en un r\u00e9gimen en el cual ninguna propiedad existe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEntonces la propiedad privada es la causa de la elevaci\u00f3n moral y cultural de los pueblos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Decimos que la propiedad es condici\u00f3n important\u00edsima del bien espiritual y cultural de los individuos, familias y pueblos. No decimos que ella es causa de la santificaci\u00f3n. Como la libertad de la Iglesia es condici\u00f3n para el desenvolvimiento de Ella. Pero la Iglesia, perseguida, floreci\u00f3 admirablemente en las catacumbas. Ser\u00eda exagerado decir, por ejemplo, que necesariamente cuanto m\u00e1s difundida la propiedad, tanto m\u00e1s virtuoso y culto el pueblo. Esto importar\u00eda colocar lo que es sobrenatural en la dependencia de la materia, y lo que es cultural en la dependencia de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, es cierto que a ning\u00fan pueblo es l\u00edcito contrariar los designios de la Providencia, aboliendo una instituci\u00f3n impuesta por el orden natural de las cosas, como es la propiedad privada, instituci\u00f3n \u00e9sta, que es condici\u00f3n muy importante para el bien de las almas, tanto en el plano religioso como en el cultural. Y si alg\u00fan pueblo procede de ese modo, prepara los factores para su degradaci\u00f3n moral y cultural, y por tanto, para su completa ruina.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si es as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo hubo tanta cultura en la Roma Imperial, donde la mayor parte de la poblaci\u00f3n estaba constituida por proletarios y esclavos? Y \u00bfc\u00f3mo pudieron varios esclavos, tanto en Roma como en la Grecia, alzarse a elevado nivel moral o cultural?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia entre una pieza totalmente a oscuras y otra que es iluminada por una luz titilante, es mayor que la que existe entre esa pieza iluminada por luz titilante y otra iluminada deslumbrantemente.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto porque el mal producido por la carencia total de un bien importante como seria en el caso la luz, es siempre incomparablemente mayor al producido por la insuficiencia de ese bien. La sociedad romana pose\u00eda, aunque en menor medida de lo que fuera deseable, una vasta y culta clase de propietarios. De ah\u00ed la existencia en el Imperio, por lo menos en cierta proporci\u00f3n, de los beneficios culturales de la propiedad. Bien distinta seria la situaci\u00f3n de un pa\u00eds enteramente privado de una clase de propietarios: desde este punto de vista, estar\u00eda en tinieblas completas.<\/p>\n\n\n\n<p>Se objetar\u00eda tal vez, que la experiencia est\u00e1 en contradicci\u00f3n con esta conclusi\u00f3n te\u00f3rica. Pues en el pueblo ruso se depara un innegable progreso cultural y t\u00e9cnico, a despecho de la comunidad de bienes impuesta por el r\u00e9gimen marxista.<\/p>\n\n\n\n<p>Aun en este caso, la respuesta no es dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Al arbitrio del gobierno sovi\u00e9tico est\u00e1n sujetos los recursos drenados en los puntos cardinales de un vast\u00edsimo imperio. El dispone arbitrariamente de los talentos, del trabajo y de la producci\u00f3n de centenas de millones de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, ni de lejos, le faltaron medios para constituir algunos ambientes artificiales, de alta elaboraci\u00f3n t\u00e9cnica o cultural (anticultural, se deber\u00eda decir, m\u00e1s propiamente). Sin negar el volumen de los resultados as\u00ed alcanzados, se puede expresar muy leg\u00edtimamente alguna sorpresa por el hecho de no ser ellos aun mucho mayores. Pues si un Estado-moloch totalmente antinatural, no produce resultados-moloch en el orden de lo artificial, es porque realmente no tiene la facultad de la eficacia.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, ese florecimiento intelectual de invernadero es enteramente separado del pueblo. El no constituye el producto de la sociedad. No resulta de la germinaci\u00f3n en las entra\u00f1as de esta. Sino que es obtenido fuera de ella, con la sangre arrancada de ella. Crece y se afirma sin ella, y de alg\u00fan modo contra ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal producci\u00f3n no es \u00edndice de la cultura de una naci\u00f3n. Como, en una inmensa propiedad rural en abandono, los productos de un invernadero existente all\u00ed no ser\u00edan prueba v\u00e1lida de que la propiedad est\u00e1 debidamente cultivada.<\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo a la objeci\u00f3n relativa a la Roma Imperial, hubo esclavos, es cierto, que se elevaron a niveles intelectuales y morales asombrosos: maravillas de la gracia en el plano moral, y de la naturaleza, que hasta hoy llenan de asombro. Excepciones gloriosas que no son suficientes para negar la verdad obvia de que la condici\u00f3n servil, de s\u00ed, es opresiva y perjudicial para el alma del esclavo, sea desde el punto de vista religioso, sea desde el cultural. Y que la esclavitud, ya de s\u00ed moral y culturalmente nociva, lo habr\u00eda sido incomparablemente m\u00e1s para los propios esclavos en la antig\u00fcedad, si no hubiese habido patricios y plebeyos libres, y la sociedad se hubiese constituido s\u00f3lo de hombres sin autonom\u00eda ni propiedad, como sucede en el r\u00e9gimen comunista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero, se alegar\u00e1 por fin, \u00bfentonces el estado religioso es intr\u00ednsecamente nocivo a las almas, con el voto de obediencia y de pobreza que lo constituyen? \u00bfNo quitan ellos la tendencia del hombre de proveerse a s\u00ed mismo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta es f\u00e1cil. Ese estado es altamente ben\u00e9fico para las almas que la gracia atrae para v\u00edas excepcionales. Si imagin\u00e1semos ese estado en cuanto vivido por toda una sociedad, seria nocivo, pues lo que conviene a las excepciones no conviene a todos. Es por esto que la comunidad de bienes entre los fieles nunca fue generalizada en la Iglesia primitiva, y acab\u00f3 por ser eliminada. Y las experiencias comuno-protestantes de ciertas colectividades en el siglo XV terminaron en estruendoso fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ponderados esos m\u00faltiples argumentos y objeciones, permanece firme la tesis de que es vano callar sobre la inmoralidad de la completa comunidad de bienes, para obtener, en cambio, la santificaci\u00f3n de las almas a trav\u00e9s de la libertad de culto y de una relativa libertad de predicaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Fuera de eso, aceptado ese pacto monstruoso, ni por esto ser\u00eda practicable la so\u00f1ada coexistencia. De hecho, en una sociedad sin propiedad privada, las almas rectas tender\u00edan siempre, y por el propio dinamismo de su virtud, a crear condiciones favorables para ellas. Pues todo lo que existe tiende a luchar por la propia supervivencia, destruyendo las circunstancias adversas, e implantando circunstancias propicias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abA contrario sensu\u00bb, todo cuanto deja de luchar contra las circunstancias gravemente adversas es destruido por estas. De donde la virtud estar\u00eda en perpetua lucha contra la sociedad comunista en que floreciese, y tender\u00eda perpetuamente a eliminar la comunidad de bienes. Y la sociedad comunista estar\u00eda en lucha perpetua contra la virtud, y tender\u00eda a asfixiarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo lo cual es bien exactamente lo opuesto de la coexistencia sofiada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>3. En cuanto a la tercera condici\u00f3n,<\/a>&nbsp;nos parece igualmente inaceptable, pues la necesidad de tolerar un mal menor no puede llevar a renunciar a la destrucci\u00f3n total de \u00e9l.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la Iglesia se decide a tolerar un mal menor, no quiere decir con ello que ese mal no deba ser combatido con toda eficacia. \u00abA fortiori\u00bb cuando este mal \u00abmenor\u00bb es, en s\u00ed mismo, grav\u00edsimo.<\/p>\n\n\n\n<p>En otros t\u00e9rminos, la Iglesia debe formar en los fieles \u2014y renovar constantemente en ellos\u2014 un pesar viv\u00edsimo por la necesidad de aceptar el mal menor. Y, con el pesar, debe suscitar en ellos el prop\u00f3sito eficaz de hacer lo posible para remover las circunstancias que obligaron a aceptar el mal menor.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, obrando as\u00ed, la Iglesia romper\u00e1 la posibilidad de coexistencia. Y a despecho de todo, nos parece que no podr\u00eda actuar de otro modo dentro del imperativo de su sublime misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>VII. RESOLVIENDO<\/a>&nbsp;OBJECIONES FINALES&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>A lo largo de este trabajo resolvimos varias objeciones inmediatamente ligadas a los diversos temas tratados. Analizaremos ahora otras objeciones que no debiendo, necesariamente, ser abordadas en el curso de la exposici\u00f3n caben, m\u00e1s c\u00f3modamente para el lector, en este \u00edtem.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>1. Defendiendo as\u00ed&nbsp;<\/a>el derecho de propiedad, la Iglesia abandonar\u00eda la lucha contra la miseria y el hambre.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta objeci\u00f3n nos proporciona ocasi\u00f3n para considerar los catastr\u00f3ficos efectos que podr\u00eda producir, bajo el \u00e1ngulo del bien temporal, el silencio de la Iglesia en materia de propiedad, en el Estado comunista.<\/p>\n\n\n\n<p>Analizadas, pues, las principales objeciones que se podr\u00edan hacer a tal silencio, desde el punto de vista de la misi\u00f3n docente y desde el punto de vista de la misi\u00f3n santificadora de la Iglesia, consideremos un efecto secundario, pero interesante, del mismo silencio: seria el pactar Ella as\u00ed, con la diseminaci\u00f3n progresiva de la miseria en una situaci\u00f3n mundial marcada por ,el progreso de la colectivizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada hombre procura, por un movimiento instintivo continuo, vigoroso y fecundo, proveer antes de todo a sus necesidades personales. Cuando se trata de la propia conservaci\u00f3n, la inteligencia humana lucha m\u00e1s f\u00e1cilmente contra sus limitaciones, y crece en agudeza y agilidad. La voluntad vence con m\u00e1s facilidad la indolencia y enfrenta con mayor vigor los obst\u00e1culos y las luchas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este instinto, cuando est\u00e1 contenido en los justos l\u00edmites, no debe ser contrariado, sino antes apoyado y aprovechado como factor precioso de enriquecimiento y progreso, y de ning\u00fan modo puede ser calificado peyorativamente de ego\u00edsmo. Es el amor de s\u00ed mismo, que seg\u00fan el orden natural de las cosas debe estar abajo del amor al Creador, y encima del amor al pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Negadas estas verdades, quedar\u00eda aniquilado el principio de subsidiaridad presentado por la Enc\u00edclica \u00abMater et Magistra\u00bb como elemento fundamental de la doctrina social cat\u00f3lica (Cf. A. A. S., vol. LIII, pp. 414-415).<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, es en virtud de esta jerarqu\u00eda en la caridad, que cada hombre debe proveer directamente a s\u00ed mismo tanto cuanto est\u00e9 en sus recursos personales, s\u00f3lo recibiendo el auxilio de los grupos superiores, familia, corporaci\u00f3n, Estado, en la medida de lo que le sea imposible hacer por si. Y es en virtud del mismo principio que la familia y la corporaci\u00f3n (entes colectivos de los cuales tambi\u00e9n se debe decir que \u00abomne ens appetit suum esse\u00bb), velan antes y directamente por s\u00ed, recurriendo al Estado solo cuando es indispensable. Y lo mismo se repite en lo tocante a las relaciones entre el Estado y la sociedad internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>En conclusi\u00f3n, sea por los dict\u00e1menes de su raz\u00f3n, sea por su propio instinto, todo en la naturaleza de cada hombre pide que \u00e9l se apropie de bienes para garantizar su subsistencia, y tornarla satisfecha, decorosa y tranquila. Y el deseo de poseer haberes propios, y de multiplicarlos, es el gran est\u00edmulo del trabajo, y por tanto, un factor esencial de la abundancia de la producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ve, la instituci\u00f3n de la propiedad privada, que es el corolario necesario de ese deseo, no puede ser considerada como mero fundamento de privilegios personales. Ella es condici\u00f3n indispensable y eficac\u00edsima de la prosperidad de todo el cuerpo social.<\/p>\n\n\n\n<p>El socialismo y el comunismo afirman que el individuo existe primordialmente para la sociedad, y debe producir directamente, no para su propio bien, sino para el de todo el cuerpo social.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto, el mejor est\u00edmulo del trabajo cesa, la producci\u00f3n decae forzosamente, la indolencia y la miseria se generalizan en toda la sociedad. Y el \u00fanico medio \u2014obviamente insuficiente\u2014 que el Poder P\u00fablico puede emplear como est\u00edmulo de la producci\u00f3n es el l\u00e1tigo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>No negamos que en el r\u00e9gimen de la propiedad privada pueda acontecer \u2014y frecuentemente ha acontecido\u2014 que los bienes producidos con abundancia circulen defectuosamente en las varias partes del cuerpo social, acumul\u00e1ndose aqu\u00ed, y escaseando all\u00ed. Este hecho induce a que se haga todo en pro de una proporcionada difusi\u00f3n de la riqueza en las varias clases sociales. Sin embargo, no es raz\u00f3n para que renunciemos a la propiedad privada, y a la riqueza que de ella nace, para resignarnos al pauperismo socialista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>2. En cuanto a un Estado i<\/a>ncompletamente colectivizado no valen los argumentos contrarios a la coexistencia de la Iglesia con un Estado totalmente colectivizado.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan ciertas noticias de prensa, algunos gobiernos comunistas anuncian el prop\u00f3sito de operar \u2014\u00abpari passu\u00bb con la concesi\u00f3n de cierta libertad religiosa\u2014 un retroceso parcial en el socialismo, admitiendo a t\u00edtulo provisional determinadas formas de propiedad privada. En este caso, se dir\u00eda que la influencia del r\u00e9gimen sobre las almas seria menos funesta. \u00bfNo podr\u00eda entonces la predicaci\u00f3n y la ense\u00f1anza cat\u00f3lica aceptar un silencio, no propiamente sobre el principio de propiedad privada, sino sobre toda la extensi\u00f3n que este principio tiene en la moral cat\u00f3lica?<\/p>\n\n\n\n<p>Se podr\u00eda responder a eso que no siempre los reg\u00edmenes m\u00e1s brutalmente antinaturales \u2014o los errores m\u00e1s flagrantes y declarados\u2014 son los que consiguen deformar m\u00e1s hondamente a las almas. El error descubierto o la injusticia brutal, por ejemplo, rebelan y provocan horror, mientras que las medias injusticias son m\u00e1s f\u00e1cilmente aceptadas como normales, y los medios errores como verdades; y unos y otras corrompen m\u00e1s de prisa las mentalidades. Fue mucho m\u00e1s f\u00e1cil combatir al arrianismo que al semiarrianismo, al pelagianismo que al semipelagianismo, al protestantismo que al jansenismo, a la Revoluci\u00f3n brutal que al liberalismo, al comunismo que al socialismo mitigado. A eso hay que a\u00f1adir que la misi\u00f3n de la Iglesia no consiste tan s\u00f3lo en combatir los errores brutalmente radicales y flagrantes, sino en extirpar de la mente de los fieles toda especie de error, por m\u00e1s leve que sea, para hacer brillar ante los ojos de todos la verdad integral y sin mancha, ense\u00f1ada por Nuestro Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>3. El sentido de la propiedad e<\/a>st\u00e1 arraigado de tal modo en los campesinos de determinadas regiones de Europa, que se puede transmitir de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, casi con la leche materna, por medio de la simple ense\u00f1anza del catecismo en familia. Por eso, la Iglesia podr\u00eda dejar de hablar del derecho de propiedad privada durante decenios, sin perjuicios de la formaci\u00f3n moral de los fieles.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No negamos que el sentido de propiedad est\u00e9 muy vivo en algunas regiones de Europa. Es notaria que, por este motivo, los comunistas hubieron de retroceder en su pol\u00edtica de confiscaci\u00f3n, y restituir tierras a los peque\u00f1os propietarios de Polonia, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p>De todos modos, estos retrocesos estrat\u00e9gicos, frecuentes en la historia del comunismo no constituyen, por parte de sus sectarios, m\u00e1s que una actitud de momento, a la cual se resignan para alcanzar luego una victoria m\u00e1s completa. En cuanto las circunstancias se lo permiten, vuelven a la carga con astucia y energ\u00eda redobladas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este ser\u00e1 el momento de mayor peligro. Expuestos a la acci\u00f3n de la t\u00e9cnica de propaganda m\u00e1s astuta y refinada, los campesinos tendr\u00e1n que sufrir por tiempo indeterminado la ofensiva ideol\u00f3gica marxista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n no se estremece al imaginar a la joven generaci\u00f3n de cualquier lugar de la tierra expuesta a este riesgo? Admitir que el mero sentido rutinario y natural de la propiedad personal constituya normalmente una coraza plenamente tranquilizadora contra un peligro tan grande, es confiar mucho en un factor humano. En la pr\u00e1ctica, sin la acci\u00f3n directa y sobrenatural de la Iglesia, preparando a sus hijos con toda antelaci\u00f3n y asisti\u00e9ndolos en la lucha, es poco probable que los fieles de cualquier pa\u00eds y cualquier condici\u00f3n social resistan a la prueba.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, como ya hemos dicho, no nos parece l\u00edcito, en ning\u00fan caso, que la Iglesia suspenda durante decenios el ejercicio de su misi\u00f3n, que consiste en ense\u00f1ar \u00edntegramente la Ley de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>4. La coexistencia de la Iglesia&nbsp;<\/a>con un Estado comunista ser\u00eda posible si todos los propietarios renunciasen a sus derechos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la hip\u00f3tesis de una tiran\u00eda de inspiraci\u00f3n comunista, dispuesta a todas las violencias para imponer el r\u00e9gimen de la comunidad de bienes; y de propietarios que persisten en afirmar sus derechos contra el Estado (que no los cre\u00f3 ni los puede v\u00e1lidamente suprimir), \u00bfcu\u00e1l es la soluci\u00f3n para la tensi\u00f3n de ah\u00ed resultante?<\/p>\n\n\n\n<p>De inmediato no se ve otra sino la lucha. Sin embargo, no una lucha cualquiera, sino una lucha a muerte de todos los cat\u00f3licos fieles al principio de la propiedad privada, puestos en actitud de leg\u00edtima defensa contra el exterminio provocado por un Poder tir\u00e1nico cuya brutalidad bestial delante de un rechazo de la Iglesia puede llegar a extremos imprevisibles. Una revuelta, una revoluci\u00f3n con todos los episodios atroces que le son inherentes, el empobrecimiento general, y las inevitables incertidumbres en cuanto al desenlace de la tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p>Puesto esto, se podr\u00eda preguntar si los propietarios no estar\u00edan entonces obligados en conciencia a renunciar a su derecho en favor del bien com\u00fan, permitiendo as\u00ed el establecimiento de la comunidad de bienes sobre una base moralmente leg\u00edtima, a partir de la cual el cat\u00f3lico podr\u00eda aceptar sin problemas de conciencia el r\u00e9gimen comunista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022 Ese parecer es inconsistente. Confunde la instituci\u00f3n de la propiedad privada, como tal, con el derecho de propiedad de personas concretamente existentes en determinado momento hist\u00f3rico. Admitida como v\u00e1lida la renuncia de esas personas a su patrimonio, impuesta bajo el efecto de una brutal amenaza al bien com\u00fan, sus derechos cesar\u00edan: de ah\u00ed no derivar\u00eda de ning\u00fan modo la eliminaci\u00f3n de la propiedad privada como instituci\u00f3n. Ella continuar\u00eda existiendo, por as\u00ed decir, \u00abin radice\u00bb, en el propio orden natural de las cosas, como inmutablemente indispensable al bien espiritual y material de los hombres y de las naciones, y como un imperativo inquebrantable de la Ley de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, por continuar existiendo as\u00ed \u00abin radice\u00bb, ella estar\u00eda renaciendo en todo momento. Cada vez, por ejemplo, que un pescador o un cazador se apoderase, en el mar o en el aire, de lo necesario para sustentarse y para acumular alguna econom\u00eda; cada vez que un intelectual o un trabajador manual produjese m\u00e1s de lo indispensable para vivir d\u00eda a d\u00eda, y reservase para si las sobras ,se habr\u00edan reconstituido peque\u00f1as propiedades privadas, generadas en las profundidades del orden natural de las cosas. Y, como es normal, esas propiedades tender\u00edan a crecer&#8230; Para evitar una vez m\u00e1s la revoluci\u00f3n anticomunista, ser\u00eda preciso estar repitiendo en cada momento las renuncias, lo que evidentemente conduce al absurdo.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1adamos que, en numerosos casos, el individuo no podr\u00eda hacer tal renuncia sin pecar contra la caridad para consigo. Y esa renuncia frecuentemente chocar\u00eda con los derechos de otra instituci\u00f3n, profundamente af\u00edn con la propiedad, y a\u00fan m\u00e1s sagrada que ella, esto es, la familia. En efecto, muchos ser\u00edan los casos en que el miembro de una familia no podr\u00eda operar tal renuncia sin faltar a la justicia o a la caridad para con los suyos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2022&nbsp;<strong>La propiedad privada y la pr\u00e1ctica de la justicia<\/strong>: dejamos para hacer aqu\u00ed, despu\u00e9s de descrito y justificado este continuo renacer del derecho de propiedad, una consideraci\u00f3n que sin esto no podr\u00eda ser hecha con la necesaria claridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de la virtud de la justicia en sus relaciones con la propiedad privada. En el \u00edtem VI, n\u00famero 2, letra \u00abb\u00bb, de este trabajo, hablamos del papel de la propiedad en el conocimiento y en el amor de la virtud de la justicia. Consideremos ahora el papel de la propiedad en la pr\u00e1ctica de la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Dado que a todo momento est\u00e1n naciendo derechos de propiedad en los pa\u00edses comunistas como en otros lugares, el Estado colectivista, que confisca los bienes de los particulares, est\u00e1 en sana moral, puesto en la condici\u00f3n de ladr\u00f3n. Y los que reciben del Estado bienes confiscados est\u00e1n en principio, frente al propietario expoliado, como quien se sacia con bienes robados.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier moralista prev\u00e9 f\u00e1cilmente, a partir de esto, qu\u00e9 inmensa secuela de dificultades traer\u00e1 la colectivizaci\u00f3n de los bienes para la pr\u00e1ctica de la virtud de la justicia. Esas dificultades ser\u00e1n tales que, m\u00e1xime en Estados policiales, exigir\u00e1n con frecuencia, tal vez a cada momento, actos heroicos de parte de cada cat\u00f3lico. Lo que es una prueba m\u00e1s, de la imposibilidad de la coexistencia entre la Iglesia y el Estado comunista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>5. Siendo el comunismo tan&nbsp;<\/a>antinatural, tiene una existencia necesariamente precaria. As\u00ed, pues, la Iglesia podr\u00eda aceptar un \u00abmodus vivendi\u00bb s\u00f3lo por alg\u00fan tiempo, esperando que cayese corrompido o que al menos se atenuase.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edan darse varias respuestas a esta objeci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>a)<\/strong>&nbsp;Este car\u00e1cter \u00abprecario\u00bb seria, en todo caso, muy relativo. Ya hace m\u00e1s de media siglo (1917-1973) que el comunismo est\u00e1 dominando en Rusia. Fuera de Dios, que conoce el futuro, \u00bfqui\u00e9n puede decir con seguridad cu\u00e1ndo caer\u00e1?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>b)<\/strong>&nbsp;Por el mismo hecho de atenuarse, este r\u00e9gimen se prolongar\u00eda, precisamente por presentarse menos antinatural. Esta atenuaci\u00f3n no ser\u00eda entonces una marcha hacia la mina, sino un factor de estabilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>c)<\/strong>&nbsp;Hay reg\u00edmenes profundamente contrarios a exigencias fundamentales de la naturaleza humana que perduraron indefinidamente. Tal es el caso de la barbarie de los pueblos abor\u00edgenes de Am\u00e9rica o \u00c1frica, que dur\u00f3 siglos y durar\u00eda a\u00fan m\u00e1s por su vitalidad intr\u00ednseca si no la fuesen eliminando factores externos. Y aun as\u00ed, \u00a1con qu\u00e9 dificultad se va operando esta sustituci\u00f3n de un orden antinatural por otro m\u00e1s natural!<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>6. A primera vista, se dir\u00eda&nbsp;<\/a>que ciertos gestos de \u00abdistensi\u00f3n\u00bb del llorado Papa Juan XXIII, en relaci\u00f3n a la Rusia sovi\u00e9tica, sirven de molde para orientar el esp\u00edritu en sentido diverso de las conclusiones de este trabajo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es bien contrario lo que se debe pensar. Los aludidos gestos de Juan XXIII se sit\u00faan enteramente en el \u00e1mbito de las relaciones internacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al plano en que situamos este estudio, el propio Pont\u00edfice, reafirmando en la Enc\u00edclica \u00abMater et Magistra\u00bb las condenaciones lanzadas por sus antecesores contra el comunismo, dej\u00f3 bien claro que no puede haber una desmovilizaci\u00f3n de los cat\u00f3licos frente a este error que los documentos pontificios repudian con supremo rigor.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, en el mismo sentido, de parte del Papa Paulo VI, gloriosamente reinante, hay que registrar, entre otros, este expresivo pronunciamiento:&nbsp;<em>\u00abNo se crea tambi\u00e9n que esta solicitud pastoral, asumida por la Iglesia como programa primordial que absorbe su atenci\u00f3n y polariza sus cuidados, signifique una modificaci\u00f3n del juicio formulado acerca de los errores diseminados en nuestra sociedad, y ya condenados por la Iglesia, como el materialismo ateo, por ejemplo. Procurar aplicar remedios saludables y urgentes a una enfermedad contagiosa y mortal, no quiere decir mudar de opini\u00f3n con respecto a esa enfermedad, sino por el contrario, significa procurar combatirla no solamente en teor\u00eda, sino pr\u00e1cticamente; significa que se quiere, despu\u00e9s del diagn\u00f3stico, aplicar una terap\u00e9utica, esto es, despu\u00e9s de la condenaci\u00f3n doctrinal, aplicar la caridad saludable\u00bb<\/em>. (Alocuci\u00f3n del 6 de septiembre de 1963, a la XIII Semana Italiana de Adaptaci\u00f3n Pastoral, de Orvieto. A. A. S., vol. LV, p. 752).<\/p>\n\n\n\n<p>An\u00e1loga posici\u00f3n ha tomado reiteradas veces en el presente pontificado \u00abL&#8217;Osservatore Romano\u00bb, \u00f3rgano oficioso del Vaticano. L\u00e9ese, por ejemplo, en el n\u00famero del 20 de marzo de 1964, de su edici\u00f3n en franc\u00e9s:&nbsp;<em>\u00abDejando de lado las distinciones m\u00e1s o menos ficticias, es cierto que ning\u00fan cat\u00f3lico, directa o indirectamente, puede colaborar con los comunistas, pues a la incompatibilidad ideol\u00f3gica entre Religi\u00f3n y materialismo (dial\u00e9ctico e hist\u00f3rico) corresponde una incompatibilidad de m\u00e9todos y de fines, incompatibilidad pr\u00e1ctica, esto es, moral\u00bb<\/em>&nbsp;(art\u00edculo \u00abLe rapport Ilitchev\u00bb, de F. A.). Y en otro art\u00edculo del mismo n\u00famero:&nbsp;<em>\u00abPara que el Catolicismo y el comunismo fuesen conciliables ser\u00eda preciso que el comunismo dejase de ser comunismo. Ahora, aun en los aspectos m\u00faltiples de su dial\u00e9ctica, el comunismo no cede en lo que dice respecto a sus fines pol\u00edticos y su intransigencia doctrinal. Es as\u00ed que la concepci\u00f3n materialista de la Historia, la negaci\u00f3n de los derechos de la persona, la abolici\u00f3n de la libertad, el despotismo del Estado, y la propia experiencia econ\u00f3mica m\u00e1s bien infeliz, colocan al comunismo en oposici\u00f3n con la concepci\u00f3n espiritualista y personalista de la sociedad tal como deriva de la doctrina social del Catolicismo (&#8230;)\u00bb<\/em>&nbsp;(art\u00edculo \u00abA propos de solution de remplacement\u00bb).<\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo sentido, cabe aun mencionar la Carta colectiva del Venerado Episcopado Italiano contra el comunismo ateo, fechada el 1 de noviembre de 1963. Por lo dem\u00e1s, tampoco han faltado las afirmaciones de fuente comunista sobre la imposibilidad de una tregua ideol\u00f3gica o de una coexistencia pac\u00edfica entre la Iglesia y el comunismo:&nbsp;<em>\u00abLos que proponen la idea de coexistencia pac\u00edfica en materia de ideolog\u00eda, resbalan de hecho hacia una posici\u00f3n anticomunista\u00bb<\/em>. (Khrushchev, cfr. telegrama de 11-3-63 de la AFP y ANSA, \u00abO Estado de S\u00e3o Paulo\u00bb de 12-3-63).&nbsp;<em>\u00abMi impresi\u00f3n es que nunca y en ning\u00fan terreno (&#8230;) ser\u00e1 posible llegar a una coexistencia del comunismo con otras ideolog\u00edas y, por tanto, con la religi\u00f3n\u00bb<\/em>. (Adjubei, cfr. telegrama de 15-3-63 de la ANSA, UPI y DPA, \u00abO Estado de S\u00e3o Paulo\u00bb de 16-3-63).&nbsp;<em>\u00abNo hay conciliaci\u00f3n posible entre el catolicismo y el marxismo\u00bb<\/em>&nbsp;(Palmiro Togliatti, cfr. telegrama de 21-3-63 de la AFP, \u00abO Estado de S\u00e3o Paulo\u00bb de 22-3-63).&nbsp;<em>\u00abUna coexistencia pac\u00edfica entre las ideas comunistas y burguesas constituye una traici\u00f3n a la clase obrera (&#8230;). No hubo nunca coexistencia pac\u00edfica de ideolog\u00edas; no la hubo ni la habr\u00e1\u00bb<\/em>&nbsp;(Leonid Ilytchev, secretario de la Comisi\u00f3n Central y presidente de la Comisi\u00f3n Ideol\u00f3gica del PCUS, cfr. telegrama de 18-6-63 de a AFP, ANSA, AP, DPA y UPI, \u00abO Estado de S\u00e3o Paulo\u00bb de 19-6-63).&nbsp;<em>\u00abLos sovi\u00e9ticos rechazan la acusaci\u00f3n de que Mosc\u00fa aplica el principio de la coexistencia a la lucha de clases, y afirman que tampoco lo admiten en el terreno ideol\u00f3gico\u00bb<\/em>&nbsp;(carta abierta de la CC del PCUS, cfr. telegrama de las agencias citadas, de 15-7-1963, \u00abO Estado de S\u00e3o Paulo\u00bb de 17-7-63).<\/p>\n\n\n\n<p>En estas condiciones, es del todo evidente que la Iglesia militante no renunci\u00f3, ni podr\u00eda jam\u00e1s renunciar, a la libertad esencial para luchar contra su terrible adversario.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a>7. La coexistencia podr\u00eda ser a<\/a>ceptada en r\u00e9gimen de \u00abpia fraus\u00bb, esto es, si la Iglesia quisiere aceptar la coexistencia con alg\u00fan r\u00e9gimen comunista, podr\u00e1 hacerlo con la \u00abarri\u00e9re pens\u00e9e\u00bb de defraudar, cuanto fuera posible, el pacto que con \u00e9l establezca.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Considerada la hip\u00f3tesis de un pacto expl\u00edcito, debe responderse que no est\u00e1 permitido a nadie comprometerse a hacer algo il\u00edcito. Por lo tanto, si la aceptaci\u00f3n de las condiciones de que tratamos es il\u00edcita, el pacto que las recoja no puede ser realizado.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la hip\u00f3tesis de un pacto impl\u00edcito, cabe decir \u2014para no considerar sino un aspecto de ella\u2014 que es ingenuo imaginar que las autoridades comunistas, de idiosincrasia eminentemente polic\u00edaca y servidas por los poderosos recursos de la t\u00e9cnica moderna, no tomar\u00edan conocimiento inmediatamente de las sistem\u00e1ticas violaciones de tal pacto.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>VIII. CONSECUENCIAS<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>Para el comunismo, un pacto con las condiciones que enunciamos en el apartado V ser\u00eda sumamente ventajoso, en el caso de cumplirse fielmente. Porque se formar\u00edan nuevas generaciones de cat\u00f3licos mal preparados, tibios, que tal vez recitasen el Credo con los labios, pero que tendr\u00edan la mente y el coraz\u00f3n encharcados por todos los errores del comunismo. En suma, cat\u00f3licos de apariencia y superficie, pero comunistas en las zonas m\u00e1s profundas y autenticas de su mentalidad. Al cabo de dos o tres generaciones formadas en una coexistencia as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 quedar\u00eda de cat\u00f3lico todav\u00eda en los pueblos?<\/p>\n\n\n\n<p>A este prop\u00f3sito, perm\u00edtasenos hacer una observaci\u00f3n que confirma las anteriores aseveraciones. Se refiere a los graves riesgos pastorales y pr\u00e1cticos que derivan, a veces, de la inevitable aceptaci\u00f3n de la hip\u00f3tesis, aun cuando se contin\u00fae fiel a la<strong>&nbsp;tesis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Gozando de plena libertad, dentro del r\u00e9gimen laicista actual, nacido de la Revoluci\u00f3n Francesa, la Iglesia ha visto huir de su regazo a millones y millones de hombres. Como dec\u00eda el Excmo. y Rvmo. Monse\u00f1or Angelo Dell&#8217;Acqua, sustituto de la Secretaria de Estado,&nbsp;<em>\u00abcomo consecuencia del agnosticismo religioso de los Estados\u00bb<\/em>&nbsp;qued\u00f3&nbsp;<em>\u00abamortiguado o casi perdido, en la sociedad moderna, el sentir de la Iglesia\u00bb<\/em>&nbsp;(Carta a Su Eminencia el Cardenal don Carlos Carmelo de Vasconcellos Motta, Arzobispo de San Pablo, con motivo del D\u00eda Nacional de Acci\u00f3n de Gracias de 1956). \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n \u00faltima de este hecho? Las instituciones p\u00fablicas, como ya dijimos (cfr. \u00edtem. VI, n\u00fam. 1), ejercen sobre la mayor parte de los hombres una influencia profunda. De modo habitual, sin darse cuenta siquiera, las toman como modelo y fuente de inspiraci\u00f3n de todo su modo de pensar, de ser y de actuar. Y el laicismo, al ser adoptado por los Estados, desorient\u00f3 completamente un inmenso n\u00famero de almas. Con seguridad que esto no habr\u00eda sucedido si los cat\u00f3licos hubieran sido m\u00e1s celosos en aprovechar su ilimitada libertad de acci\u00f3n para difundir y propugnar todas las ense\u00f1anzas de la Iglesia contra el Estado laico. Pero no lo hicieron porque en much\u00edsimos casos, al vivir en una atm\u00f3sfera laicista, perdieron la noci\u00f3n viva del mal tremendo que el laicismo constituye. Siguieron afirmando, escasas veces y sin convicci\u00f3n, la&nbsp;<strong>tesis<\/strong>&nbsp;antilaicista, pero acabaron por considerar normal la&nbsp;<strong>hip\u00f3tesis<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, en un r\u00e9gimen comunista, en el que los errores se inculcan con mucha m\u00e1s insistencia por el Estado que en el r\u00e9gimen laico-liberal, o las almas se dejan arrastrar en profusi\u00f3n mucho mayor todav\u00eda, o se hace contra esos errores mucho, mucho m\u00e1s que lo que se hizo contra el laicismo desde la Revoluci\u00f3n Francesa hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>El que imaginase que esto ser\u00eda tolerado por alg\u00fan r\u00e9gimen comunista, no tendr\u00eda ni la menor idea de lo que es el comunismo.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>IX. CONCLUSI\u00d3N P<\/a>RACTICA&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>Para aniquilar las ventajas que el comunismo, en el Occidente, est\u00e1 ya obteniendo con sus anuncios de una cierta distensi\u00f3n en el terreno religioso y social, es importante y urgente ilustrar a la opini\u00f3n p\u00fablica sobre el car\u00e1cter intr\u00ednseca y necesariamente fraudulento de la \u00ablibertad\u00bb que concede a la Religi\u00f3n, y sobre la imposibilidad de la coexistencia pac\u00edfica entre un r\u00e9gimen comunista \u2014incluso moderado\u2014 y la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><a>X. DONDE EST\u00c1 EL VERDADERO<\/a>&nbsp;PELIGRO DE UNA HECATOMBE&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#INDICE_\"><\/a><\/h1>\n\n\n\n<p>Llegando al fin del presente estudio, mucho lector se preguntar\u00e1: \u00bfc\u00f3mo evitar entonces la hecatombe nuclear? Es muy claro que, si los cat\u00f3licos se afirmaran en el principio de la propiedad privada, las potencias comunistas, desesperanzadas de imponer al mundo su sistema por v\u00eda pac\u00edfica, recurrir\u00e1n a la guerra. En vista de esto, d\u00edgase lo que se quiera decir bajo el \u00e1ngulo doctrinal, \u00bfno ser\u00e1 preferible ceder?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh, hombres de poca fe!, tendr\u00edamos voluntad de responder, \u00bfpor qu\u00e9 dud\u00e1is? (cf. Mat. 8, 26).<\/p>\n\n\n\n<p>Las guerras tienen como principal causa los pecados de las naciones. Pues \u00e9stas \u2014dice San Agust\u00edn\u2014 no pudiendo ser recompensadas ni castigadas en la otra vida, reciben en este mundo el premio de sus buenas acciones y el castigo de sus cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, si queremos evitar las guerras y las hecatombes, combat\u00e1moslas en sus causas. La corrupci\u00f3n de las ideas y de las costumbres, la impiedad oficial de los Estados laicos, la oposici\u00f3n cada vez m\u00e1s frecuente entre las leyes positivas y la Ley de Dios, esto s\u00ed, es lo que nos expone a la c\u00f3lera y al castigo del Creador, y nos conduce m\u00e1s que toda otra cosa, a la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Si para evitarla, cometiesen las naciones del Occidente un pecado mayor que los actuales, como ser\u00eda la aceptaci\u00f3n de existir bajo el yugo comunista en condiciones que la moral cat\u00f3lica reprueba, desafiar\u00edan de ese modo la ira de Dios y llamar\u00edan sobre si los efectos de su c\u00f3lera.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto tanto m\u00e1s, cuanto la concesi\u00f3n que hoy se hiciese referente a la abolici\u00f3n de la propiedad privada, ma\u00f1ana tendr\u00eda que ser repetida con relaci\u00f3n a la abolici\u00f3n de la familia, y as\u00ed en adelante. Pues as\u00ed procede, con inexorable intransigencia, la t\u00e1ctica de las imposiciones sucesivas, inherentes al esp\u00edritu del comunismo internacional. De ese modo, \u00bfhasta qu\u00e9 torpeza, hasta qu\u00e9 abismo, hasta qu\u00e9 apostas\u00eda no rodar\u00edamos?<\/p>\n\n\n\n<p>La existencia humana, sin instituciones necesarias como la propiedad y la familia, no vale la pena ser vivida. Sacrificar una u otra, para evitar una cat\u00e1strofe, \u00bfno importa en \u00abPropter vitam vivendi perdere causas\u00bb?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPara qu\u00e9 vivir en un mundo transformado en una inmensa poblaci\u00f3n de esclavos lanzados a una promiscuidad animal?<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a la alternativa dram\u00e1tica de la hora presente, que este art\u00edculo procura poner en evidencia, no raciocinemos como ateos, que ponderan los pros y los contras como si Dios no existiese.<\/p>\n\n\n\n<p>Un acto supremo y heroico de fidelidad, en esta hora, podr\u00eda mitigar delante de Dios una multitud de pecados, inclin\u00e1ndolo a apartar el cataclismo que se aproxima.<\/p>\n\n\n\n<p>Un acto de fidelidad heroica&#8230; un acto de entera y heroica confianza en el Coraz\u00f3n de Aquel que dice:&nbsp;<em>\u00abAprended de Mi, porque soy manso y humilde de Coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is descanso para vuestras almas\u00bb<\/em>&nbsp;(Mat. 11, 29).<\/p>\n\n\n\n<p>Si, confiemos en Dios. Confiemos en su Misericordia, cuyo canal es el Coraz\u00f3n Inmaculado de Maria.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que la Madre de Misericordia dice al mundo en el Mensaje de F\u00e1tima, es que la oraci\u00f3n, la penitencia, la enmienda de la vida, apartan las guerras. Y no las concesiones inmediatistas, imprevidentes y medrosas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Que Nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima nos obtenga, a todos los que tenemos el deber de luchar, el coraje de exclamar&nbsp;<strong><em>\u00abnon possumus\u00bb<\/em><\/strong>&nbsp;(At. 4, 20) frente a las insidiosas sugestiones del comunismo internacional.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.catolicismo.com.br\/\"><strong>\u00abCatolicismo\u00bb<\/strong><\/a>, revista mensual editada en la Di\u00f3cesis de Campos (RJ-Brasil) bajo los auspicios del insigne te\u00f3logo y Obispo Diocesano, don Antonio de Castro Mayer.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm#_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>\u00a0Una reproducci\u00f3n de la pol\u00e9mica producida por este estudio en Polonia puede verse\u00a0<a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/1964_162_CAT_Carta_aberta_para_al%C3%A9m_Cortina_de_Ferro.htm\"><strong>pinchando aqu\u00ed<\/strong><\/a>\u00a0( en Portugu\u00e9s ).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm\">https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/Libertad_de_la_Iglesia\/ES_1963_LiberdadedaIgreja_Espanol_6_edicao.htm<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA IGLESIA, EL DEC\u00c1LOGO Y EL DERECHO DE PROPIEDAD OBRA RECOMENDADA POR LA SAGRADA CONGREGACI\u00d3N DE SEMINARIOS Y UNIVERSIDADES HISTORIAL DEL ESTUDIO&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para un detallado historial del presente estudio del Prof. Plinio, sugerimos a nuestros visitantes de habla hispana una consulta a la obra:&nbsp;&#8220;TRADICION, FAMILIA, PROPIEDAD &#8211; Un ideal, un lema, una gesta&#8220;,&nbsp;&nbsp;Parte III \u2014<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1137,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[213,214,116,212],"class_list":["post-1510","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritos","tag-comunismo","tag-iglesia-catolica","tag-igreja-catolica","tag-libertad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1510","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1510"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1510\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1137"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}