{"id":1403,"date":"2020-09-06T09:10:36","date_gmt":"2020-09-06T14:10:36","guid":{"rendered":"http:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1403"},"modified":"2020-09-06T19:31:25","modified_gmt":"2020-09-07T00:31:25","slug":"automoviles-mentalidades-estilos-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1403","title":{"rendered":"Autom\u00f3viles, mentalidades, estilos de vida."},"content":{"rendered":"\n<p>Una pregunta que a menudo surge al leer esta secci\u00f3n es si para nosotros todo lo que fue en el pasado fue bueno, y todo lo que est\u00e1 en el presente es malo;&nbsp;porque cuando tenemos confrontaciones entre nuestros tiempos y los anteriores, siempre es acentuar que decaemos o empeoremos.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta es algo infantil, ya que uno no puede imaginar que alguien crea seriamente que la penicilina, la estreptomicina, etc., representan estigmas de decadencia&nbsp;en la medicina actual en comparaci\u00f3n con&nbsp;la de&nbsp;hace veinte a\u00f1os, o que el conocimiento de los microbios y todo&nbsp;cuanto de ah\u00ed&nbsp;sigui\u00f3&nbsp;,&nbsp;demuestre que la medicina del siglo pasado estaba en decadencia&nbsp;en relaci\u00f3n con la de F\u00e9lix y&nbsp;Fag\u00f3n,&nbsp;m\u00e9dicos de&nbsp;Luiz&nbsp;XIV.&nbsp;Tampoco se puede suponer seriamente que alguien&nbsp;considere&nbsp;un camino contempor\u00e1neo, pavimentado y boscoso, un paso atr\u00e1s en las comunicaciones humanas en comparaci\u00f3n con los caminos que nuestros antepasados \u200b\u200batravesaban&nbsp;en&nbsp;de&nbsp;carruaje,&nbsp;coche, o caballo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, hemos&nbsp;sustentado&nbsp;que&nbsp;<strong>desde el siglo XVI el esp\u00edritu cristiano se ha vuelto cada vez menos presente<\/strong><strong>e&nbsp;<\/strong><strong>influyente y<\/strong><strong>&nbsp;menos<\/strong><strong>&nbsp;visible en&nbsp;<\/strong><strong>los&nbsp;<\/strong><strong>ambientes,&nbsp;<\/strong><strong>las&nbsp;<\/strong><strong>costumbres y en toda la civilizaci\u00f3n&nbsp;<\/strong><strong>occidental<\/strong><strong>,<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><strong>&nbsp;<\/strong>y&nbsp;que ha sido reemplazado gradualmente por un esp\u00edritu neopagano, plagado de pante\u00edsmo naturalista, igualitarismo omn\u00edmodo&nbsp;y&nbsp;sensual.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mantenemos, por lo tanto, que en el mundo contempor\u00e1neo&nbsp;coexisten en lucha&nbsp;dos&nbsp;fermentosopuestos e irreconciliables, y que en las leyes, en la cultura, en las artes, en las costumbres, no pasa un solo d\u00eda&nbsp;en el que el&nbsp;del mal no tenga&nbsp;alg\u00fan&nbsp;\u00e9xito&nbsp;a considerar.&nbsp;&nbsp;La acci\u00f3n de&nbsp;este&nbsp;fermento&nbsp;se&nbsp;hace&nbsp;m\u00e1s profundo&nbsp;por toda parte.&nbsp;Y como el mal solo puede producir maldad, no produce&nbsp;otra&nbsp;cosa&nbsp;que&nbsp;decadencia&nbsp;a su alrededor.&nbsp;La decadencia velada a veces por el esplendor del lujo o por el refinamiento de la forma art\u00edstica o literaria, si no&nbsp;es&nbsp;por un vago&nbsp;tinte&nbsp;de religiosidad &#8220;cristiana&#8221;.&nbsp;Pero,&nbsp;de cualquier&nbsp;forma&nbsp;,&nbsp;una aut\u00e9ntica decadencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Sostenemos, adem\u00e1s, que todo esto le da a nuestra \u00e9poca su propia fisonom\u00eda, profundamente diferente&nbsp;a&nbsp;la&nbsp;era anterior&nbsp;a&nbsp;Lutero, y&nbsp;con&nbsp;innumerables diferencias que nos distinguen de&nbsp;aquel&nbsp;per\u00edodo, diferencias de las cuales muchas son leg\u00edtimas y&nbsp;variadas&nbsp;a favor de nuestro siglo, la mayor\u00eda.&nbsp;La&nbsp;m\u00e1s&nbsp;importante, la&nbsp;m\u00e1s&nbsp;esencial&nbsp;la&nbsp;que supera,&nbsp;sobrepasa,&nbsp;y da&nbsp;colorido&nbsp;a todos las dem\u00e1s, es la presencia dominante del esp\u00edritu neopagano.<\/p>\n\n\n\n<p>Destacamos la&nbsp;frase&nbsp;&#8220;presencia dominante&#8221;.&nbsp;Hay presencias activas y&nbsp;eficaces, pero&nbsp;que no sondominantes.&nbsp;Es el caso de los fermentos del mal antes de Lutero.&nbsp;Hubo profundas manifestaciones de&nbsp;impiedad&nbsp;ycorrupci\u00f3n en la Edad Media.&nbsp;Basta pensar en el emperador Enrique IV, o los albigenses.&nbsp;Pero estos fueron&nbsp;lderrotados.&nbsp;Los&nbsp;vencedores&nbsp;fueron S.&nbsp;Gregorio&nbsp;VII, Inocencio III,&nbsp;Sim\u00f3n&nbsp;de Montfort.&nbsp;En nuestros d\u00edas, todav\u00eda hay fermentos cristianos poderosos, que&nbsp;sin embargo&nbsp;no dominan el siglo, no&nbsp;le dan su propia marca.&nbsp;No se puede negar una presencia cristiana en el mundo, pero no es la&nbsp;fuerza &nbsp;dominante<img decoding=\"async\" src=\"blob:http:\/\/pliniocorrea.com\/dbb822bb-b030-4954-b84d-6b3c02af9de0\">Si juzgamos las cosas por su aspecto dominante, y no por sus otros aspectos, lo cual es leg\u00edtimo, diremos que el mundo moderno es pagano y decadente, y&nbsp;sin&nbsp;embargo&nbsp;sustentamosque&nbsp;en estos&nbsp;se pueden se\u00f1alar elementos&nbsp;buenos.&nbsp;Del mismo modo que un m\u00e9dico puede decir que alguien tiene c\u00e1ncer en un determinado \u00f3rgano, pero que el resto del cuerpo funciona normalmente.&nbsp;Si el paciente con c\u00e1ncer es un&nbsp;enfermo, incluso puede seguir creciendo a pesar de&nbsp;su enfermedad.&nbsp;Pero a pesar de todo esto, el paciente con c\u00e1ncer es un&nbsp;enfermo, y nadie se atrever\u00eda a decir que hay unilateralismo en afirmarlo,&nbsp;so&nbsp;pretexto&nbsp;que el \u00e1rea afectada por el c\u00e1ncer es m\u00ednima en relaci\u00f3n con el resto del cuerpo,&nbsp;y&nbsp;que el cuerpo es tan&nbsp;pujante&nbsp;que Incluso est\u00e1&nbsp;prosperando.<\/p>\n\n\n\n<p>El desarrollo de&nbsp;las&nbsp;misiones y el apostolado de los laicos son hechos reconfortantes de nuestro siglo.&nbsp;\u00bfPor qu\u00e9?&nbsp;Resultan, no del c\u00e1ncer neopagano, sino de energ\u00edas naturales que a\u00fan son saludables, y principalmente de la gracia de Dios.&nbsp;Esto no nos impide decir que la fuerzadom\u00ednate&nbsp;del&nbsp;mundo moderno no son las misiones o el apostolado de los laicos, sino el c\u00e1ncer neopagano.<\/p>\n\n\n\n<p>Y&nbsp;no&nbsp;habr\u00eda&nbsp;sino &nbsp;solo&nbsp;misiones&nbsp;y&nbsp;apostolado laico para&nbsp;mostrar.&nbsp;Se&nbsp;podr\u00edan&nbsp;se\u00f1alar&nbsp;varias cosas, que en su desarrollo resultan de la tendencia leg\u00edtima y natural de mejorar, de&nbsp;perfeccionar.&nbsp;&nbsp;En la medida en que&nbsp;esta tendencia se realiza&nbsp;y en la medida en que no&nbsp;contenga en s\u00ed&nbsp;la marca del c\u00e1ncer, solo un loco podr\u00eda censurarla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; * &nbsp;* &nbsp;*<img decoding=\"async\" src=\"blob:http:\/\/pliniocorrea.com\/c8f49f49-980d-4990-83eb-09f0e9273869\">Ejemplifiquemos con el automovilismo. Nuestro primer clich\u00e9 representa un&nbsp;<strong>Rolls Royce<\/strong>&nbsp;del a\u00f1o 1906. Como se ve por la marca, un coche de alto lujo. Sin&nbsp;embargo&nbsp;da la impresi\u00f3n de un insecto de metal, d\u00e9bil, feo, grotesco. Basta con compararlo con el&nbsp;<strong>&#8220;Jaguar<\/strong>&#8221; modelo 1951, del grabado siguiente, para ver la enorme diferencia realizada.<strong><em>&nbsp;<\/em><\/strong>La l\u00ednea&nbsp;se convierte&nbsp;en&nbsp;suave,&nbsp;elegante, delgada. Toda la maquinaria se ha ocultado h\u00e1bilmente. De las ruedas &#8211; tan&nbsp;zurdas&nbsp;en el Rolls Royce de 1906 el Jaguar s\u00f3lo deja ver las del frente, de tal forma embellecidas que se han convertido en un elemento decorativo. M\u00e1s. El autom\u00f3vil tom\u00f3 por as\u00ed decir un cu\u00f1o humano. El hecho de casi s\u00f3lo aparecen&nbsp;las ruedas delanteras da una impresi\u00f3n de fuerza \u00e1gil, de&nbsp;movimiento&nbsp;noble en que la energ\u00eda domina la materia. Se tiene la sensaci\u00f3n de que la persona que est\u00e1 al volante domina todo el coche con&nbsp;sobrancia,&nbsp;sol\u00e9rcia, vida. Una nota de distinci\u00f3n aristocr\u00e1tica se hace sentir un poco por todas partes en el coche, en la l\u00ednea de guardabarros, en la l\u00ednea del&nbsp;ba\u00fal&nbsp;,&nbsp;en la proporci\u00f3n entre su finura&nbsp;del frente y su suave&nbsp;ampliaci\u00f3n&nbsp;que culmina en el maletero, en la proporci\u00f3n entre su altura y su longitud&nbsp;e incluso en la simplicidad de la palanca para subir y bajar la capota.<\/p>\n\n\n\n<p>Comparando estos dos tipos de autom\u00f3vil, \u00bfqui\u00e9n negar\u00eda que a esta transformaci\u00f3n no le fue ajena la influencia de factores psicol\u00f3gicos y culturales a\u00fan sanos?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>* &nbsp;* &nbsp;*<\/p>\n\n\n\n<p>Comparemos ahora el Rolls de 1906 con un Cadillac de 1953. Hubo progreso tambi\u00e9n. \u00bfFue en la misma l\u00ednea que el del Jaguar? No osar\u00edamos afirmarlo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"blob:http:\/\/pliniocorrea.com\/d24b934c-1807-488b-8416-9fc4360004e1\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Consideramos el asunto bajo su punto de vista meramente cultural, partiendo de la idea de que un autom\u00f3vil, como cualquier otro objeto, puede expresar aspectos de una cultura. Y dejamos&nbsp;cuidadosamente de lado los aspectos comerciales, que no vienen al caso: calidad del material, resistencia, seguridad, comodidad, rapidez,&nbsp;etc<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto el Jaguar refleja el gusto aristocr\u00e1tico de una sociedad tradicional, el Cadillac manifiesta la mentalidad burguesa, en su ostentaci\u00f3n de potencia y lujo. Sin duda, el Jaguar deja ver que es un coche fuerte y de alto precio. Pero lo que simplemente deja ver, el Cadillac&nbsp;es tratar de&nbsp;ostentar.<\/p>\n\n\n\n<p>La ostentaci\u00f3n de potencia aparece en la l\u00ednea enf\u00e1ticamente aerodin\u00e1mica de ese&nbsp;auto, que da la idea de que su estado normal es la carrera veloz por las carreteras, transportando a su pasajero como una carga de lujo, sin tiempo para ver ni para ser visto, reposando o dormitando tranquilamente, a 120 por hora, sobre&nbsp;Estofamentos&nbsp;y&nbsp;molejos&nbsp;hiper-c\u00f3modos; el Jaguar por el contrario parece no sufrir violencia en la marcha moderada de paseo, en el que el coche no va a la velocidad m\u00e1xima sino a la preferida por el pasajero, con tiempo para despejarse, para ver, para ser visto. En el Cadillac, la ostentaci\u00f3n de potencia hace que la caja fuerte y la rejilla brillantemente niquelada &#8211; &#8220;the&nbsp;dollar&nbsp;Grin&#8221;, la risa del d\u00f3lar, como lo llaman en Europa &#8211; el punto de atracci\u00f3n de las miradas, mientras que en el Jaguar el punto de atracci\u00f3n no est\u00e1 en el coche<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se reflejan en tres modelos de autom\u00f3vil los predicados y las lagunas de nuestra \u00e9poca, as\u00ed como el sentido en que se puede afirmar de varias cosas de esa \u00e9poca que son dignas de aplausos por no esclavizarse a su defecto dominante. Todo analizado en el plano psicol\u00f3gico y cultural, por supuesto, y abstracci\u00f3n hecha &#8211; insistimos &#8211; de cualquier consideraci\u00f3n de inter\u00e9s t\u00e9cnico o comercial.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una pregunta que a menudo surge al leer esta secci\u00f3n es si para nosotros todo lo que fue en el pasado fue bueno, y todo lo que est\u00e1 en el presente es malo;&nbsp;porque cuando tenemos confrontaciones entre nuestros tiempos y los anteriores, siempre es acentuar que decaemos o empeoremos. La pregunta es algo infantil, ya<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1404,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[203],"tags":[],"class_list":["post-1403","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ambientes-costumbres-y-civilizaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1403"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1403\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1404"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}