{"id":1344,"date":"2020-08-13T11:49:47","date_gmt":"2020-08-13T16:49:47","guid":{"rendered":"http:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1344"},"modified":"2020-08-13T12:08:34","modified_gmt":"2020-08-13T17:08:34","slug":"dos-modos-de-ver-la-vida-del-campo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1344","title":{"rendered":"Dos modos de ver la vida del campo"},"content":{"rendered":"\n<p>Seis de la tarde. La faena diaria se ha terminado. La noble tranquilidad de la atm\u00f3sfera envuelve la inmensidad de los campos, invitando al reposo y al recogimiento. Un crep\u00fasculo color de oro transfigura la naturaleza, haciendo brillar en todas las cosas un reflejo lejano y suave de la inexpresable majestad de Dios. Se oye el repicar del Angelus, amortiguado por la distancia. Es la voz cristalina y material de la Iglesia, que invita a la oraci\u00f3n. Los campesinos rezan. Son dos j\u00f3venes cuya apariencia manifiesta al mismo tiempo salud y un h\u00e1bito arraigado en el trabajo manual. Sus trajes son r\u00fasticos. Pero en todo su ser transluce la pureza, la elevaci\u00f3n, la natural delicadeza de almas profundamente cristianas. Su modesta condici\u00f3n social es como que transfigurada e iluminada por su piedad, que infunde respeto y simpat\u00eda. En sus almas brillan los rayos dorados del sol, pero de un sol mucho m\u00e1s elevado, a todos los t\u00edtulos: la gracia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Verdaderamente el centro del cuadro, el punto m\u00e1s alto de la emoci\u00f3n est\u00e9tica que produce, est\u00e1 en la belleza de sus almas. La naturaleza es linda, pero ella no sirve sino de ambiente para la manifestaci\u00f3n de la belleza de estas almas reunidas por el Hijo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Nada en estos campesinos indica desasosiego o malestar. Ellos son enteramente acordes con su medio, su profesi\u00f3n, su clase. \u00bfQu\u00e9 otra dignidad, qu\u00e9 otra ventura podr\u00edan desear estos esposos?<\/p>\n\n\n\n<p>Millet reuni\u00f3 admirablemente en su lienzo los elementos necesarios para que se comprenda la dignidad del trabajo manual, en la atm\u00f3sfera pl\u00e1cida y feliz de la verdadera virtud cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>No todos los momentos de la vida del campo son as\u00ed. Millet retrat\u00f3, en lo que llamar\u00edamos una instant\u00e1nea feliz, un momento culminante de belleza material y moral. Pero su cuadro tiene el m\u00e9rito de ense\u00f1ar a los hombres a ver, dispersos en la rutina de la existencia rural cotidiana, los destellos genuinos y frecuentes de esta fisonom\u00eda cristiana de las almas y de las cosas en un ambiente verdaderamente vivificado por la Santa Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>La actitud de esp\u00edritu de Millet, que comunica a quien contempla su obra prima, est\u00e1 toda ella vuelta hacia Dios y hacia los reflejos de belleza espiritual y material que \u00c9l proyecta en la Creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cr\u00edtica psicol\u00f3gica del cuadro, para ser exacta, deber\u00eda deplorar apenas alg\u00fan exceso de sentimentalismo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSe podr\u00eda hacer el mismo elogio del cuadro Le ma\u00eetre des moissons (\u201cEl se\u00f1or de las cosechas\u201d) de Yves Alix, tambi\u00e9n inspirado en la vida de los campos?<\/p>\n\n\n\n<p>El autor no percibi\u00f3, no sinti\u00f3, no acept\u00f3 en su visi\u00f3n del trabajo agr\u00edcola nada de aquello por lo que se hace digno de ser practicado por un hijo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>En este cuadro, no fue el esp\u00edritu que domin\u00f3 la materia y la ennobleci\u00f3: fue la materia que penetr\u00f3 el esp\u00edritu y lo degrad\u00f3. El trabajo material imprimi\u00f3 en los cuerpos una brutalidad por as\u00ed decir facinerosa. Las fisonom\u00edas exhalan un estado de esp\u00edritu que recuerda la taberna y el campo de concentraci\u00f3n. Si los personajes del segundo plano no pareciesen de tal manera endurecidos, si fuesen capaces de llorar, sus l\u00e1grimas ser\u00edan de hiel; si fuesen capaces de gemir, sus gemidos ser\u00edan como el crujido de engranajes. La tristeza, la maldad, la cacofon\u00eda de los colores, de las formas y de las almas se exhala por la voz del personaje del primer plano. No se sabe bien qu\u00e9 es lo que exclama, si una amenaza o una blasfemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Yves Alix reuni\u00f3, exager\u00f3 y deform\u00f3 hasta el delirio los aspectos por donde el trabajo es una expiaci\u00f3n y un sufrimiento, y la tierra un exilio; expres\u00f3 con una fidelidad meticulosa \u2014\u00a1y c\u00f3mo que entusiasmada!\u2014 lo que en el alma humana hay de m\u00e1s atroz y m\u00e1s bajo, para presentar el conjunto como aspecto real y normal de la vida cotidiana, espiritual y profesional del trabajador.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, mientras de la obra prima de Millet se eleva una oraci\u00f3n, de la pesadilla de Yves Alix se desprende el aliento de revoluci\u00f3n.Si Dios permitiese a los \u00e1ngeles embellecer la tierra y la vida, ellos lo har\u00edan en el sentido de hacer m\u00e1s frecuentes, m\u00e1s durables y m\u00e1s bonitos los aspectos que Millet procur\u00f3 observar y reunir. Si permitiese a los demonios desfigurar a los hombres y a la creaci\u00f3n, \u00e9stos presentar\u00edan en el alma y en el cuerpo, y en los aspectos de las cosas, personajes y ambientes como los del cuadro de Yves Alix.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seis de la tarde. La faena diaria se ha terminado. La noble tranquilidad de la atm\u00f3sfera envuelve la inmensidad de los campos, invitando al reposo y al recogimiento. Un crep\u00fasculo color de oro transfigura la naturaleza, haciendo brillar en todas las cosas un reflejo lejano y suave de la inexpresable majestad de Dios. Se oye<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1348,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[203],"tags":[38,206,205,204],"class_list":["post-1344","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ambientes-costumbres-y-civilizaciones","tag-dios","tag-recogimiento","tag-reposo","tag-vida-de-campo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1344","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1344"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1344\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1348"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}