{"id":1087,"date":"2019-12-20T17:05:27","date_gmt":"2019-12-20T22:05:27","guid":{"rendered":"http:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1087"},"modified":"2025-03-09T19:04:31","modified_gmt":"2025-03-10T00:04:31","slug":"plinio-correa-de-oliveira-cultivo-desde-su-infancia-los-mas-excelentes-valores-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pliniocorrea.com\/?p=1087","title":{"rendered":"Plinio Corr\u00eaa de Oliveira cultiv\u00f3 desde su infancia, los m\u00e1s excelentes valores cristianos"},"content":{"rendered":"\r\n<p>El dr.Adolfo Lindemberg es un Brasile\u00f1o muy reconocido tanto en los ambientes de las ilustres familias de Sao Paulo como en los mediso empresarales siendo el fundador y director de una de las mas reconocidas empresas de construcci\u00f3n del gran Sao Paulo. la CAL que impuso un estilo de edificios que f\u00e1cilmente se destacan\u00a0 en la ciudad. Sobrino de D\u00f1a Lucilia Riveiro dos Santos Correa de Oliveira madre de Dr. Plinio dentro de sus memorias resaltamos este art\u00edculo dada la ocasi\u00f3n del aniversario de nacimiento del dr. Plinio.\u00a0<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<table class=\"wp-block-table\">\r\n<tbody>\r\n<tr>\r\n<td><strong>A D V E R T E N C I A<\/strong>Las palabras \u201c<strong>Revoluci\u00f3n<\/strong>\u201d y \u201c<strong>Contra-Revoluci\u00f3n<\/strong>\u201d, son aqu\u00ed empleadas en el sentido que se les da en el libro \u201c<a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/RevolucionyContra-Revolucion_2005.pdf\"><strong>Revoluci\u00f3n y Contra-Revoluci\u00f3n<\/strong><\/a>\u201d, cuya primera edici\u00f3n apareci\u00f3 publicada en el n\u00famero 100 de la revista \u201c<strong><a href=\"http:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/artigoscatolicismo_1959.asp\">Catolicismo<\/a><\/strong>\u201d, en abril de 1959.<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<tr>\r\n<td>\r\n<p><em>Uno de los hombres que m\u00e1s contribuy\u00f3 al brillo y encanto de la arquitectura brasile\u00f1a de nuestro tiempo, el Dr. Adolpho Lindenberg, es de las pocas personas a\u00fan vivas que tuvo el privilegio de tratar desde su infancia con el Prof. Plinio, de quien era primo hermano. Fundador de la Constructora que lleva su nombre y marc\u00f3 \u00e9poca en el Brasil, logrando imponer un estilo propio \u2014al mismo tiempo tradicional, de alta categor\u00eda y de notorio car\u00e1cter\u2014 preside hoy el\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/ipco.org.br\/\">Instituto Plinio Corr\u00eaa de Oliveira<\/a><\/strong>, que rememora y prolonga la obra del insigne var\u00f3n cat\u00f3lico.<a href=\"https:\/\/www.tesorosdelafe.com\/\"><strong>Tesoros de la Fe\u00a0<\/strong><\/a>le solicit\u00f3 un escrito en el cual narrase algunos recuerdos de aquel tiempo. En un lenguaje muy atrayente e impregnado de admiraci\u00f3n y de afecto, el empresario paulista nos describe, adem\u00e1s de los hechos referentes al per\u00edodo de infancia, el modo c\u00f3mo, desde peque\u00f1o, el Prof. Plinio fue forjando su ideal, que fuera enteramente explicitado, d\u00e9cadas despu\u00e9s, en su obra\u00a0<strong>Revoluci\u00f3n y Contra-Revoluci\u00f3n<\/strong>.<\/em>Plinio, a los 10 a\u00f1os, vestido de marinero. <strong>\u00bfC<\/strong>u\u00e1les son los m\u00e1s antiguos recuerdos que guardo, con mucho cari\u00f1o, de los tiempos en que mi primo hermano, Plinio Corr\u00eaa de Oliveira, era un joven y yo un ni\u00f1o? Nuestra diferencia de edad era de 16 a\u00f1os. \u00c9l viv\u00eda en la casa de nuestra abuela materna, Gabriela Ribeiro dos Santos. Nuestra abuela \u2014matriarca de estilo antiguo, que marc\u00f3 \u00e9poca en la sociedad paulista de fines del siglo XIX y comienzo del siglo XX\u2014 era monarquista. En el medio republicano en que viv\u00eda, nunca escondi\u00f3 sus relaciones con la princesa Isabel, hija de Don Pedro II, el \u00faltimo emperador del Brasil, entonces exiliada en Francia. Se podr\u00eda hasta decir que mi abuela fue una expresi\u00f3n del Brasil antiguo; ten\u00eda h\u00e1bitos en que se sent\u00eda el Imperio y el Brasil del interior. Un cuadro que pertenec\u00eda a Plinio, pintado por un conocido retratista franc\u00e9s, presenta a la abuela como una bella dama, con una mirada decidida, viva, inteligente y maternal <br \/><br \/>Do\u00f1a Gabriela, abuela materna del Dr. PlinioElla exig\u00eda que sus cinco hijos y respectivos consortes fuesen a visitarla diariamente en su residencia situada en el elegante barrio de los Campos El\u00edseos. Esto permiti\u00f3 que yo tuviera con Plinio una relaci\u00f3n pr\u00e1cticamente de hermanos. Me acuerdo que \u00e9l era una persona alta para la \u00e9poca, casi 1.80 m, corpulento, extraordinariamente locuaz, due\u00f1o de una voz fuerte, risa f\u00e1cil y contagiosa, comunicativo al extremo. En una palabra, una personalidad que se impon\u00eda por su presencia, pero que cautivaba por la afabilidad y atenci\u00f3n dada a todos los que con \u00e9l conversaban. En la espaciosa residencia, se hablaba y se discut\u00eda de todo: historia, religi\u00f3n, pol\u00edtica, el gobierno Get\u00falio Vargas (surgido en 1930 de un golpe militar), monarqu\u00eda, rep\u00fablica, divorcio, hechos de cada d\u00eda. Nunca vi a mi primo contando chistes, pero \u00e9l ten\u00eda un gusto especial en presentar historietas y episodios hist\u00f3ricos, con sus personajes pintorescos, paradigm\u00e1ticos o incluso hilarantes. Conversaba con placer sobre todo lo que tuviera relaci\u00f3n con el mundo cultural o con cuestiones doctrinarias. Con muchas met\u00e1foras, dichos espirituosos y an\u00e1lisis de personas, comparaciones sorprendentes intercaladas con grandes explicitaciones, pero tambi\u00e9n con caracter\u00edstica casera y natural; su conversaci\u00f3n siempre fue considerada entretenida, interesante y agradable, hasta por personas hostiles a su pensamiento. Un benedictino alem\u00e1n, que iba frecuentemente a su estudio de abogado para tratar asuntos de la Orden, me confi\u00f3 que discordaba de casi todo lo que \u00e9l dec\u00eda, pero juzgaba su conversaci\u00f3n de tal modo interesante, que nunca perder\u00eda la oportunidad de estar con \u00e9l. Fue siempre un \u00f3ptimo oyente. Acostumbraba decir: <em>\u201cUno conversa sobre lo que el otro quiere, no sobre lo que uno quiere\u201d<\/em>. Atento, paciente con los t\u00edmidos, como que se zambull\u00eda en el mundo de los pensamientos de aquellos con quienes conversaba. Hice de paso una referencia a Get\u00falio Vargas, y conviene aqu\u00ed aclarar que Plinio siempre detest\u00f3 el <em>getulismo<\/em>, un movimiento pol\u00edtico que \u00e9l consideraba igualitario y revolucionario, responsable del fin de la \u201cRep\u00fablica vieja\u201d. Esta, que se caracterizaba por la alternancia de pol\u00edticos tradicionales de Minas Gerais y S\u00e3o Paulo en el gobierno de la Naci\u00f3n \u2014el esquema denominado \u201ccaf\u00e9 con leche\u201d, pues Minas era un estado lechero y S\u00e3o Paulo cafetero\u2014, ten\u00eda vestigios aristocr\u00e1ticos, a pesar de ser un r\u00e9gimen republicano. Los llamados \u201ccoroneles\u201d y los \u201cbarones del caf\u00e9\u201d gobernaban entonces el pa\u00eds, y su alejamiento de las lides pol\u00edticas abri\u00f3 las puertas del Brasil a las ideolog\u00edas totalitarias, que en menos de diez a\u00f1os llevaron al mundo a la mayor de sus guerras. Foto de los padres del Dr. Plinio, poco antes de su matrimonio. <strong>Ambiente familiar acogedor y tradicional. <\/strong><\/p>\r\n<p>Talleyrand, gran diplom\u00e1tico franc\u00e9s y eximio hombre de sociedad, coment\u00f3 que no conoc\u00eda bien lo que era la dulzura de vivir quien no conociera la sociedad anterior a la Revoluci\u00f3n Francesa. Respetadas las proporciones,\u00a0<strong>pienso que quien no conoci\u00f3 las delicias del bien vivir de una familia patriarcal, de la \u00e9poca de nuestra abuela, tiene dificultad para comprender c\u00f3mo un ambiente familiar puede ser tan acogedor, agradable, armonioso y lleno de vida<\/strong>. Plinio vivi\u00f3 en ese medio, hizo parte de \u00e9l y lo analiz\u00f3 meticulosamente. Fue en ese c\u00edrculo social que pudo observar c\u00f3mo los prejuicios, tendencias y mentalidades pueden predisponer a las personas para adherirse a esta o aquella ideolog\u00eda. Plinio con su hermana Ros\u00e9e \u00c9l guardaba muy vivos los recuerdos de aquella \u00e9poca. Tres meses antes de su muerte, estando ya enfermo y debilitado, tuve la \u00faltima conversaci\u00f3n a solas con \u00e9l. <br \/><br \/>Hacia el fin del encuentro, comenz\u00f3 a recordar y a discurrir sobre los antiguos tiempos, sus relaciones con su hermana Rosenda (<em>Ros\u00e9e<\/em>, para los \u00edntimos), primos y amigos, el ambiente \u2014tan vivo de un lado, y tan serio de otro\u2014 que reinaba en la casa de la abuela. Qued\u00e9 inm\u00f3vil y no lo interrump\u00ed, comprendiendo c\u00f3mo \u00e9l, a\u00fan mucho m\u00e1s que yo, sent\u00eda nostalgia del recto orden, seriedad y bienestar de aquel peque\u00f1o mundo, tan agradablemente patriarcal. \u00bfHabr\u00e1 contribuido ese ambiente para aumentar en Plinio su amor a la tradici\u00f3n? Creo que s\u00ed. Al final de la conversaci\u00f3n, \u00e9l agradeci\u00f3 mi atenci\u00f3n en o\u00edrlo discurrir tan ampliamente sobre viejos recuerdos, y se retir\u00f3. Poco tiempo despu\u00e9s, en octubre de 1995, ya no estaba entre nosotros.<br \/><br \/><br \/>Fue en la convivencia con nuestra abuela, sus padres, su t\u00edo Gabriel, su hermana Ros\u00e9e, sus ocho primos y los amigos que frecuentaban regularmente la casa, que \u00e9l pas\u00f3 su infancia y adolescencia, comenz\u00f3 a ordenar y estructurar sus pensamientos, form\u00f3 su car\u00e1cter. Fue ese el fundamento que le posibilit\u00f3 despu\u00e9s dedicar su vida a la Iglesia y convertirse en el \u201cCruzado del siglo XX\u201d, como tan bien lo llam\u00f3 el Prof. Roberto de Mattei al escribir su biograf\u00eda.<\/p>\r\n<p><strong>Do\u00f1a Lucilia: cat\u00f3lica, monarquista y tradicionalista <\/strong>Fotograf\u00eda de do\u00f1a Lucilia tomada en Par\u00eds. <em><strong>Si quisi\u00e9semos destacar la nota caracter\u00edstica de su personalidad, yo dir\u00eda que t\u00eda Lucilia encarnaba el ideal perfecto de la madre cat\u00f3lica, en toda la extensi\u00f3n del t\u00e9rmino.<\/strong> P<\/em>ara una mejor comprensi\u00f3n de la personalidad de Plinio, nada m\u00e1s adecuado que comenzar por conocer de cerca la figura muy especial, que me es muy pr\u00f3xima y muy querida, que fue su madre, t\u00eda Lucilia, hermana de mi madre. Si quisi\u00e9semos destacar la nota caracter\u00edstica de su personalidad, yo dir\u00eda que t\u00eda Lucilia encarnaba el ideal perfecto de la madre cat\u00f3lica, en toda la extensi\u00f3n del t\u00e9rmino. No s\u00f3lo de madre, sino tambi\u00e9n de esposa, hija y t\u00eda. Siendo ella la mayor de las hermanas, cuid\u00f3 de la abuela durante el largo per\u00edodo de su enfermedad, como era la costumbre de aquellos tiempos. <em>\u201cLucilia se anul\u00f3, se alej\u00f3 de todo para cuidar a su madre, d\u00eda y noche, como si fuese una enfermera\u201d<\/em>: este era el comentario m\u00e1s frecuente sobre ella, hecho por la parentela, que conserv\u00e9 en la memoria. Con el correr del tiempo, pude valorar cu\u00e1n penosa debe haber sido esa misi\u00f3n, pues la abuela fue una persona con innumerables cualidades, pero la paciencia ciertamente no era la mayor de ellas. La raz\u00f3n de su \u201canulaci\u00f3n\u201d, sin embargo, conforme pude observar a lo largo de los a\u00f1os, se debe al hecho de que ella, siendo cat\u00f3lica a ultranza, monarquista y tradicionalista, no pact\u00f3 de modo alguno con el relajamiento de las costumbres, con las modas extravagantes ni con la glorificaci\u00f3n del progreso; en fin, con aquello que pas\u00f3 a denominarse \u201cmundo moderno\u201d. En esta postura, ella fue la fuente de la aversi\u00f3n de Plinio a todo cuanto era modernizante, poco ceremonioso e igualitario. <em><strong>Do\u00f1a Lucilia fue la fuente de la aversi\u00f3n de Plinio por todo cuanto era modernizante, poco ceremonioso e igualitario. <\/strong><\/em>Quien no conoci\u00f3 a t\u00eda Lucilia, tendr\u00e1 dificultad para entender al hijo. Fueron muy pr\u00f3ximos la vida entera, con temperamentos y gustos en perfecta sinton\u00eda. \u00c9l hac\u00eda de todo para agradarla, y ella, a su vez, ten\u00eda la atenci\u00f3n totalmente puesta en su hijo. Me acuerdo de que todos los d\u00edas Plinio, ya hombre hecho, despu\u00e9s de la cena reservaba veinte minutos para conversar con ella, h\u00e1bito ese que mantuvo hasta cuando estaba ocupad\u00edsimo con trabajos urgentes. Despu\u00e9s que \u00e9l sufri\u00f3 un rev\u00e9s en su labor apost\u00f3lica, ella lo consol\u00f3 con una frase que sintetizaba perfectamente su modo de sentir las cosas: <em>\u201cHijo m\u00edo, lo importante en la vida es estar juntos, mirarse y quererse bien\u201d<\/em>. Y eso ellos lo practicaban. El resto, sea lo que sea \u2014ambiciones, \u00e9xitos, fracasos\u2013\u2013 para ella contaba mucho menos. Plinio siempre record\u00f3 esta frase hasta el fin de su vida, edificado y nost\u00e1lgico. Me acuerdo muy bien de t\u00eda Lucilia, viniendo a visitarme cuando yo estaba enfermo, acometido por las cl\u00e1sicas dolencias de la infancia. Ella me le\u00eda <em>Los tres mosqueteros<\/em> y tantos otros libros que exaltaban el hero\u00edsmo, la fidelidad y la uni\u00f3n m\u00e1s absoluta entre los amigos. In\u00fatil decir que la lectura era salpicada por consejos, advertencias sobre los peligros que encontrar\u00eda a lo largo de mi vida, adem\u00e1s de mil agrados. \u00bfHabr\u00e1 ella tenido conciencia de que, haci\u00e9ndolo as\u00ed, me estaba preparando para convertirme en un fiel seguidor de su hijo?\u00a0<strong>Una dama ceremoniosa y acogedora. <\/strong><em><strong>Tengo la certeza de que nunca vi \u2014y creo que pocas personas vieron\u2014 una mirada tan dulce, expresiva, acogedora y profunda como la de t\u00eda Lucilia<\/strong><\/em><br \/><br \/>T\u00eda Lucilia nunca ti\u00f1\u00f3 ni us\u00f3 corto el cabello, no se pintaba, usaba vestidos discret\u00edsimos. En otras palabras, se ten\u00eda la impresi\u00f3n de que era una se\u00f1ora de una generaci\u00f3n anterior, ceremoniosa y acogedora. Su mayor atributo era la mirada. Tengo certeza de que nunca vi \u2014y creo que pocas personas vieron\u2014 una mirada tan dulce, expresiva, acogedora y profunda. \u00bfTriste? \u2013\u2013se podr\u00eda preguntar. A veces, s\u00ed; melanc\u00f3lica, no. Voy a intentar recordar, en pocas palabras, un trazo muy huidizo de esa mirada, sobre la cual nunca vi a nadie referirse: al hablar con sus sobrinos o con los j\u00f3venes que frecuentaban la casa, se ve\u00eda en su mirada como que un desaf\u00edo, un reto, un convite para que enfrentasen las vicisitudes de la vida \u2014la cruz, que todos tenemos que cargar\u2014 con gallard\u00eda, \u00e1nimo y alegr\u00eda; pues no pensemos que ella, por razones de su aislamiento, enfermedades y cierta carencia de recursos materiales, se sintiera menos feliz que ellos. Para ella, la resignaci\u00f3n, la connaturalidad con el sufrimiento, la noci\u00f3n de que los valores fundamentales de la vida son de orden moral, hac\u00edan parte de su modo de vivir y de observar las cosas. Seg\u00fan ella, existe entre el bien y el mal una oposici\u00f3n radical, adversa a concesiones o a medios t\u00e9rminos. Dios existe, Nuestro Se\u00f1or fund\u00f3 la Iglesia, que es infalible y nos debe guiar. Sus devociones principales fueron hacia el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y hacia la Sant\u00edsima Virgen. El resto le era totalmente secundario, y s\u00f3lo val\u00eda en la medida en que fuese virtuoso, bello y consonante con la doctrina cat\u00f3lica. El pecado, la fealdad, la suciedad, la anormalidad se equivalen, y deben ser rechazados con toda la fuerza del alma. No tengo dudas de que las devociones de t\u00eda Lucilia y su visi\u00f3n del mundo \u2014sencillas por un lado, plenas de certeza por otro\u2014 fueron transmitidas, por la leche materna, a su hijo muy querido. <strong>En una infancia calmada, se forj\u00f3 un aguerrido polemista. <\/strong>Quien conoci\u00f3 a Plinio en el apogeo de sus pol\u00e9micas contra el progresismo cat\u00f3lico, el agrorreformismo socialista y tantos otros movimientos revolucionarios, tal vez tenga dificultad en comprender que su natural era muy pac\u00edfico y sensato; hasta alegre, se podr\u00eda decir. Por lo que se contaba en la familia, y las fotograf\u00edas de aquel tiempo lo confirman, en su infancia fue un ni\u00f1o de temperamento calmado, pac\u00edfico (todo lo contrario de su hermana), un poco so\u00f1ador, a\u00fan desarmado para oponerse a la brutalidad de sus futuros compa\u00f1eros de colegio; detestaba los debates acalorados, griter\u00edas, malas palabras sobre todo. Le gustaba intercambiar ideas con sus primos y amigos, pero siempre que las discusiones se calentaban, prefer\u00eda darlas por terminadas.Una antigua fotograf\u00eda, perteneciente a la familia, muestra a Ros\u00e9e a los siete a\u00f1os, peque\u00f1a, viva y atenta, andando por una vereda y jalando de la mano al hermano \u2014dos a\u00f1os menor, pero ya de su estatura\u2014 que con aire absorto y distra\u00eddo miraba hacia alg\u00fan punto indefinido del horizonte. La institutriz alemana <em>Fr\u00e4ulein<\/em> Mathilde siempre coment\u00f3 c\u00f3mo los dos hermanos eran diferentes: Ros\u00e9e, alerta, desconfiada, \u00e1gil para defender sus prerrogativas; Plinio, meditativo, sensato, a\u00fan desarmado contra la agresividad de los futuros malos compa\u00f1eros de colegio, enemigo de des\u00f3rdenes y discusiones, pensando tal vez en las delicias de un buen lonche preparado por su querid\u00edsima madre. Me acuerdo de haber notado, a pesar de ser yo a\u00fan peque\u00f1o, una caracter\u00edstica que marc\u00f3 toda la vida de mi primo: su presencia, sus ideas, sus certezas, principalmente, divid\u00edan al p\u00fablico de alto a bajo. Mi padre hac\u00eda no pocas restricciones al modo de pensar y actuar de Plinio. Yo, gracias sin duda a una protecci\u00f3n muy especial de la Sant\u00edsima Virgen, sin embargo, absorb\u00eda deslumbrado las descripciones que \u00e9l hac\u00eda del\u00a0<em>Ancien R\u00e9gime<\/em> y la narraci\u00f3n de las memorias de tantas figuras de realce de la historia, particularmente la francesa. A menudo Plinio recordaba un consejo que hab\u00eda recibido de su padre, el Dr. Jo\u00e3o Paulo. Cierto d\u00eda, no s\u00e9 cu\u00e1ndo, despu\u00e9s de una magn\u00edfica disertaci\u00f3n de otro t\u00edo durante una reuni\u00f3n familiar, el t\u00edo Jo\u00e3o Paulo llam\u00f3 a su hijo y le dijo:\u00a0<em>\u201cPlinio, presta atenci\u00f3n. Viste como tu t\u00edo es un buen expositor, agrad\u00f3 a todos. Pero \u00e9l no fue preciso al enunciar su pensamiento. \u00c9l es siempre as\u00ed, el pensamiento no sale con precisi\u00f3n. Hijo m\u00edo, nunca seas as\u00ed. Esfu\u00e9rzate. El enunciado de tu pensamiento tiene de ser siempre preciso, n\u00edtido\u201d<\/em>. \u00c9l ten\u00eda la tendencia de expresar el concepto de forma muy adaptada a quien lo o\u00eda o le\u00eda, no obstante, sin desfigurarlo en nada; y a\u00fan de relacionarlo con hechos de actualidad o con alguna realidad humana, que lo hac\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil de ser entendido por quien lo o\u00eda. Esta debe ser, tal vez, la raz\u00f3n de la cr\u00edtica infundada que algunos hac\u00edan a su modo de discutir, afirmando que su raciocinio era \u201cpsicologizado\u201d. En realidad, gracias a su agudo sentido psicol\u00f3gico, \u00e9l percib\u00eda las menores variaciones de los estados de alma de sus interlocutores. <strong>La \u201cContra-Revoluci\u00f3n\u201d en marcha. <\/strong><em><strong>Sin haber a\u00fan montado la estructura de su obra Revoluci\u00f3n y Contra-Revoluci\u00f3n\u2014que reci\u00e9n vino a luz en 1959\u2014, su persona ya era la Contra-Revoluci\u00f3n en marcha. <\/strong><\/em><strong>C<\/strong>omo es de imaginarse, en su modo de vestir, comportarse, hablar, tejer elogios a \u00e9pocas pasadas, y sobre todo criticar al mundo moderno, Plinio era un contra-revolucionario total, sin disposici\u00f3n para concesiones. Sin haber a\u00fan montado la estructura de su obra\u00a0<strong><em><a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/RevolucionyContra-Revolucion_2005.pdf\">Revoluci\u00f3n y Contra-Revoluci\u00f3n<\/a><\/em><\/strong>\u00a0\u2014que reci\u00e9n vino a luz en 1959\u2014, su persona ya era la Contra-Revoluci\u00f3n en marcha. Monarquista, entusiasta del\u00a0<em>Ancien R\u00e9gime<\/em>, contrario a las modas extravagantes, cr\u00edtico acerbo del arte contempor\u00e1neo y de la influencia\u00a0<em>hollywoodiana<\/em> en nuestras costumbres, desconfiado de los supuestos beneficios de la industrializaci\u00f3n y del progreso, \u00e9l manifestaba por los cuatro costados una oposici\u00f3n vehemente a todo lo que participara de los errores modernos. En lo que se refiere a la arquitectura, <strong>su preferencia, su entusiasmo, su encanto, siempre fue por el g\u00f3tico<\/strong>, estilo que no fue heredado de una civilizaci\u00f3n pagana, sino fruto de una civilizaci\u00f3n verdaderamente cristiana, la Edad Media. En el estilo g\u00f3tico, Plinio apreciaba enormemente los rosetones multicolores y los vitrales de las catedrales. Viviendo en un ambiente en que algunos manifestaban admiraci\u00f3n por el estilo moderno, puede imaginarse el escenario de viv\u00edsimas pol\u00e9micas en que se transform\u00f3 la casa de la abuela. Si las pol\u00e9micas aparentaban un ambiente tenso entre t\u00edos y sobrinos, por otro lado el contacto diario era animad\u00edsimo, y eso en gran parte por la alegr\u00eda y jovialidad con que Plinio participaba de bromas, de conversaciones sin fin. Y sobre todo de cenas opulentas en restaurantes alemanes e italianos, que en la \u00e9poca comenzaron a abrirse en S\u00e3o Paulo. <em><strong>Lo que distingu\u00eda sus comidas eran los comentarios que hac\u00eda \u2014esos, s\u00ed, feroces\u2014 sobre las virtudes de los diversos platos. <\/strong><\/em>El Dr. Plinio y su hermana do\u00f1a Ros\u00e9e. Me acuerdo tambi\u00e9n de su asombroso apetito. En sus almuerzos y cenas, comenzaba por comer algunas tajadas de pan con bastante mantequilla; despu\u00e9s se serv\u00eda una entrada seguida por el plato principal; y al final, dulces, frutas o helados. Lo que distingu\u00eda a sus comidas eran los comentarios que hac\u00eda \u2014esos, s\u00ed, feroces\u2014 sobre las virtudes de los diversos platos. \u00bfCu\u00e1les eran sus preferencias? \u00bfQu\u00e9 no le gustaba? En esto era un fiel seguidor del literato portugu\u00e9s E\u00e7a de Queiroz, para quien todos los platos, elaborados o simples, son deliciosos, con tal que sus ingredientes sean de primera calidad, preparados con esmero y servidos pr\u00f3digamente. Era de una personalidad extrovertida, exuberante, de buen humor y ben\u00e9volo. Con su figura imponente, era ceremonioso al extremo, pero afable y siempre interesado en los asuntos propuestos por sus interlocutores. Me acuerdo muy bien de una cena en la casa de una t\u00eda nuestra, durante la cual \u00e9l se sent\u00f3 al lado de una ginec\u00f3loga. Oy\u00f3 con tanto inter\u00e9s sus digresiones sobre la necesidad de que sean construidas m\u00e1s maternidades en la ciudad, que al final se asombr\u00f3 al saber que hablaba con un abogado y no con un m\u00e9dico.<\/p>\r\n<p><strong>Profundo discernimiento de las caracter\u00edsticas de los pueblosT<\/strong>\u00eda Lucilia, a pesar de sus limitados recursos financieros y de su preferencia absoluta por todo lo que fuese franc\u00e9s \u2014parcialidad esa siempre criticada por mi padre, german\u00f3filo a ultranza\u2014, contrat\u00f3 una institutriz b\u00e1vara para educar a sus hijos, Ros\u00e9e y Plinio.\u00a0<em>Fr\u00e4ulein<\/em>\u00a0Mathilde, cat\u00f3lica, monarquista, culta, europea a m\u00e1s no poder, abri\u00f3 los ojos de sus pupilos para los esplendores de la Edad Media, los llev\u00f3 a admirar las grandes figuras del pasado, disert\u00f3 sobre el tr\u00e1gico final de la mayor\u00eda de las familias reinantes en Europa.Esta apertura de horizontes permiti\u00f3 a Plinio, a\u00f1os despu\u00e9s, discurrir con frecuencia y gusto sobre las cualidades y limitaciones de cada pueblo europeo. Las comparaciones que hac\u00eda sobre las caracter\u00edsticas de los franceses, alemanes, ingleses, italianos, espa\u00f1oles, h\u00fangaros, etc. eran tan interesantes que podr\u00edan perfectamente ser publicadas.Me acuerdo de la afirmaci\u00f3n de un espa\u00f1ol que s\u00f3lo comprendi\u00f3 la grandeza de su tierra natal despu\u00e9s de haber asistido a una conferencia en la cual Plinio elogiaba los trazos del esp\u00edritu de cruzada a\u00fan existentes en el alma espa\u00f1ola, la altivez y el esp\u00edritu varonil del car\u00e1cter ib\u00e9rico, el destino glorioso que a\u00fan aguardaba a Espa\u00f1a en una futura \u00e9poca de civilizaci\u00f3n cat\u00f3lica. Brillantes tambi\u00e9n fueron sus comparaciones entre prusianos y b\u00e1varos. Las conclusiones a que ellas conduc\u00edan me llevaron a creer que la\u00a0<em>Fr\u00e4ulein<\/em>\u00a0Mathilde tuvo una no peque\u00f1a participaci\u00f3n en esas apreciaciones.<strong>Admiraci\u00f3n por los grandes personajes de la historia<\/strong>Do\u00f1a Lucilia contrat\u00f3 a\u00a0<em>Fr\u00e4ulein<\/em>\u00a0Mathilde, una institutriz b\u00e1vara,\u00a0para educar a sus hijos. De izquierda a derecha, Plinio, su prima Ilka,\u00a0<em>Fr\u00e4ulein<\/em>\u00a0Mathilde y Ros\u00e9e, su hermana.<em><strong>En la imaginaci\u00f3n de los dos hermanos, Plinio y Ros\u00e9e, habitaban hadas, pr\u00edncipes, cruzados, grandes santos, reyes, reinas, h\u00e9roes y personajes de realce del Ancien R\u00e9gime<\/strong><\/em><strong>H<\/strong>oy en d\u00eda, la mente de los ni\u00f1os est\u00e1 poblada de monstruos o figuras de reinos imaginarios y paganos. No obstante, en la imaginaci\u00f3n de los dos hermanos, Plinio y Ros\u00e9e, habitaban hadas, pr\u00edncipes, cruzados, grandes santos, reyes, reinas, h\u00e9roes y personajes de realce del\u00a0<em>Ancien R\u00e9gime<\/em>. As\u00ed, figuras como Carlomagno, Roland, Santa Juana de Arco, Felipe II, Luis XIV, personajes de las c\u00e9lebres Memorias del duque de Saint-Simon y tantas otras, quedaron tan pr\u00f3ximas a Plinio, al punto de que \u00e9l se refer\u00eda a ellas con la misma naturalidad con que sus primos se refer\u00edan a los artistas de cine o a los jugadores de f\u00fatbol. Las conversaciones en la sala de los j\u00f3venes en la casa de la abuela eran al menos curiosas: el gal\u00e1n de cine Rodolfo Valentino y el jugador de f\u00fatbol de los a\u00f1os 30 Friedenreich, altern\u00e1ndose muy armoniosamente con\u00a0<em>La Grande Mademoiselle<\/em>\u00a0[Ana Mar\u00eda Luisa de Orleans, prima de Luis XVI], Mar\u00eda Antonieta y Chateaubriand&#8230;<em>Fr\u00e4ulein<\/em>\u00a0Mathilde les ense\u00f1\u00f3 tambi\u00e9n a distinguir todo aquello que es honesto, noble, elevado, verdadero, de las cosas vulgares, ordinarias, falsas o mezquinas. Les llev\u00f3 a comprender que la educaci\u00f3n y la elevaci\u00f3n del esp\u00edritu son valores intr\u00ednsecamente superiores a la riqueza material y a las glorias ef\u00edmeras que el mundo puede ofrecer. As\u00ed se comprende c\u00f3mo, desde peque\u00f1o, Plinio conoci\u00f3 el primado de la cultura, de la fineza y del esp\u00edritu aristocr\u00e1tico.No fue sin raz\u00f3n, por consiguiente, que dos realidades disputaban la primac\u00eda dentro de mi cabeza de ni\u00f1o: el mundo de mis otros primos \u2013\u2013corriente, banal, con prevalencia de lo inmediato, lleno de contradicciones, materialista y hedonista\u2013\u2013 y el mundo de Plinio, con sus absolutos, sus grandezas, sus cumbres del esp\u00edritu a ser alcanzadas.<strong>Certeza de sus convicciones y santa intransigencia<\/strong>\u00a0Plinio en su ni\u00f1ez, vestido de espa\u00f1ol para una fiesta de disfraces<strong>C<\/strong>omo alumno de los jesuitas, Plinio aprendi\u00f3 desde temprano el arte de las disputas ideol\u00f3gicas, los meandros de la buena argumentaci\u00f3n, la habilidad para defenderse de falsos argumentos. Su placidez y objetividad constituir\u00e1n tambi\u00e9n armas eficaces en las pol\u00e9micas y persecuciones de que fue v\u00edctima. En efecto, \u00e9l o\u00eda calmadamente los argumentos y las objeciones de sus interlocutores, y despu\u00e9s los iba desmontando, rebatiendo, separando la verdad del error, y todo ello con una l\u00f3gica ignaciana, en un tono de voz fuerte pero desapasionado.Su principal fuerza resid\u00eda, sin embargo, en la certeza y seguridad de sus convicciones. El director de un colegio \u2013\u2013en el que fue a hacer una conferencia para los alumnos\u2013\u2013 se quej\u00f3 de que, siempre que invitaba a hablar a Plinio, el ambiente quedaba alborotado con discusiones, que se prolongaban por buen tiempo despu\u00e9s de terminada la exposici\u00f3n. Yo respond\u00ed, elogiando el inter\u00e9s de los j\u00f3venes por el debate de temas ideol\u00f3gicos, pero \u00e9l fue perentorio:\u00a0<em>\u201c\u00a1Plinio es de una radicalidad insoportable. Debemos buscar el consenso, nunca la controversia!\u201d<\/em>. En realidad, \u00e9l era tan contrario a los medios t\u00e9rminos y concesiones en cuestiones de ortodoxia cat\u00f3lica, que transmit\u00eda a muchos la impresi\u00f3n de excesiva intransigencia. Llegaron injustamente a acusarlo de fan\u00e1tico.<strong>Su ardiente anhelo por una civilizaci\u00f3n idealE<\/strong>sta impresi\u00f3n de intransigencia y de esp\u00edritu categ\u00f3rico que Plinio causaba era reforzada por la vitalidad y el arrojo con que defend\u00eda verdades hace tiempo olvidadas. En una \u00e9poca en que ser cat\u00f3lico practicante e ir a misa era solo para las mujeres, en que los hombres en su inmensa mayor\u00eda eran positivistas, masones y liberales, \u00e9l, con su voz fuerte, proclamaba en alto y sonoramente que la moral cat\u00f3lica deb\u00eda ser practicada por todos, mujeres y hombres. En una \u00e9poca en que en los medios cat\u00f3licos solo se alababan la paciencia, la humildad y la conformidad, \u00e9l dec\u00eda que los cat\u00f3licos deb\u00edan afirmar su fe con arrojo, ser combativos y capaces de vencer a los enemigos de la Santa Madre Iglesia. M\u00e1s a\u00fan, que deber\u00edan aglutinarse y formar un movimiento que tuviera las condiciones de influir en los destinos del pa\u00eds y alterar el rumbo de los acontecimientos.Con apenas 22 a\u00f1os, el Dr. Plinio se gradu\u00f3 de abogado por la Facultad de Derecho de la Universidad de S\u00e3o Paulo<em><strong>En una \u00e9poca en que ser cat\u00f3lico practicante e ir a misa era solo para las mujeres, en que los hombres en su inmensa mayor\u00eda eran positivistas, masones y liberales, \u00e9l, con su voz fuerte, proclamaba en alto y sonoramente que la moral cat\u00f3lica deb\u00eda ser practicada por todos, mujeres y hombres<\/strong><\/em>Amigos m\u00e1s pr\u00f3ximos de Plinio, todos aprendimos con \u00e9l, a lo largo de nuestras vidas, a desear una sociedad ideal, en una civilizaci\u00f3n aut\u00e9nticamente cristiana \u2014sustentada en los escritos de San Luis Grignion de Montfort\u2014, llamada entre nosotros, el\u00a0<em>Reino de Mar\u00eda<\/em>. Tal sociedad deber\u00e1 tener un tono sacral, una organizaci\u00f3n social org\u00e1nica y jer\u00e1rquica, y reflejar la doctrina cat\u00f3lica en toda la amplitud de esta expresi\u00f3n. En mi estrecha relaci\u00f3n con Plinio, pude constatar c\u00f3mo \u00e9l era un modelo vivo, una prefigura de esa futura sociedad ideal.<strong>Una personalidad suscitada por Dios\u00bfC<\/strong>\u00f3mo esta germinaci\u00f3n fue posible en una ciudad moderna, incrustada en el Nuevo Mundo? \u00bfPor una gracia especial\u00edsima de la Sant\u00edsima Virgen? Ciertamente s\u00ed. Pero ello nos lleva a otras consideraciones: si Dios suscit\u00f3 una personalidad como la del Dr. Plinio, \u00bfno ser\u00e1 esto una primera gracia y un primer paso para un cambio radical en el rumbo de los acontecimientos? \u00bfNo estar\u00e1 pr\u00f3xima la restauraci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n cristiana?En estas l\u00edneas, intent\u00e9 dar algunos trazos de c\u00f3mo Plinio, desde ni\u00f1o, ya respiraba valores contra-revolucionarios. Con los a\u00f1os, \u00e9l creci\u00f3\u00a0<em>ultramontano\u00a0<\/em>\u2014como eran llamados en el siglo XIX los cat\u00f3licos antiliberales y fieles al Papado\u2014, monarquista, antimodernista, cat\u00f3lico en todas sus manifestaciones. Con la lectura de autores como De Bonald, Donoso Cort\u00e9s, Veuillot, y de numerosos santos como San P\u00edo X (foto en la p\u00e1g. siguiente), \u00e9l explicit\u00f3 y formul\u00f3 de modo sistem\u00e1tico sus teor\u00edas, su\u00a0<em>Weltanschauung<\/em>\u00a0(visi\u00f3n del universo), aunque todas ellas ya exist\u00edan en su alma en estado germinal.<strong>Consideraci\u00f3n del pasado con miras al futuro<\/strong>En los a\u00f1os 1940 y 1950 el Dr. Plinio ley\u00f3\u00a0los discursos de P\u00edo XII a la nobleza y patriciado romano, y redact\u00f3 muchos y\u00a0magn\u00edficos comentarios al respecto. Posteriormente compil\u00f3 y complet\u00f3 tales\u00a0comentarios en su \u00faltimo libro, publicado en 1993: Nobleza y \u00e9lites tradicionales an\u00e1logas en las alocuciones de P\u00edo XII al Patriciado y a la Nobleza romana<strong>C<\/strong>on la lectura de autores como De Bonald, Donoso Cort\u00e9s, Veuillot, y de numerosos santos como San P\u00edo X, \u00e9l explicit\u00f3 y formul\u00f3 de modo sistem\u00e1tico sus teor\u00edas, su Weltanschauung\u00a0(visi\u00f3n del universo), aunque todas ellas ya exist\u00edan en su alma en estado germinal.Sin embargo, sabemos que la tradici\u00f3n no se opone al futuro, apenas postula que sean respetados el rumbo, los h\u00e1bitos y las leyes por ella establecidos a lo largo de las generaciones. El Dr. Plinio, en los a\u00f1os 1940 y 1950, ley\u00f3 los discursos de P\u00edo XII a la Nobleza y al Patriciado romanos, y teji\u00f3 muchos y magn\u00edficos comentarios al respecto. Tales comentarios, despu\u00e9s los compil\u00f3 y complet\u00f3 en su \u00faltimo libro, publicado en 1993:\u00a0<em>\u201c<strong><a href=\"https:\/\/www.pliniocorreadeoliveira.info\/LN_Espanha\/Volume%20I\/LN_ES_Cap_00_0_Indice.htm\">Nobleza y \u00e9lites tradicionales an\u00e1logas en las alocuciones de P\u00edo XII al Patriciado y a la Nobleza romana<\/a><\/strong>\u201d<\/em>.Estas consideraciones conducen a la \u00faltima parte de este art\u00edculo: Plinio Corr\u00eaa de Oliveira y el futuro. La m\u00e1s com\u00fan, la m\u00e1s contundente de las acusaciones hechas a los movimientos tradicionalistas es la de que son nost\u00e1lgicos, est\u00e1n vueltos al culto del pasado, manifiestan desagrado o hasta aversi\u00f3n a todo lo que es actual y se contentan con derramar l\u00e1grimas sobre los infortunios que se acumulan sobre sus cabezas.Papa San P\u00edo XAdem\u00e1s de detectar las se\u00f1ales de la proximidad del gran castigo previsto en F\u00e1tima en 1917, procuramos seguir la evoluci\u00f3n del arte contempor\u00e1neo y de las costumbres en su senda hacia el m\u00e1s abyecto de los satanismos.Por consiguiente podemos afirmar que de ning\u00fan modo sus disc\u00edpulos cerramos los ojos al futuro. Al contrario, consideramos un seguimiento de los nuevos rumbos de la cultura y de la pol\u00edtica como una de las actividades primordiales. Adem\u00e1s de acompa\u00f1ar con lupa las noticias para entrever en ellas los pr\u00f3ximos pasos de la Revoluci\u00f3n anticristiana, y al mismo tiempo detectar las se\u00f1ales de la proximidad del gran castigo previsto en F\u00e1tima en 1917 \u2014al cual Plinio, en lenguaje casero, denominaba\u00a0<em>Bagarre<\/em>\u00a0(refriega, en franc\u00e9s)\u2014, procuramos seguir la evoluci\u00f3n del arte contempor\u00e1neo y de las costumbres en su senda hacia el m\u00e1s abyecto de los satanismos. Nos esforzamos igualmente en descubrir los intereses y planes de las fuerzas m\u00e1s decisivas que buscan la expansi\u00f3n del mal en todas las naciones, entre las cuales est\u00e1 ciertamente el islamismo revolucionario. Todo ello sin desatender las pol\u00e9micas que mantenemos con el progresismo y las campa\u00f1as contra el agro reformismo, la pr\u00e1ctica homosexual, el aborto, etc.<strong>Confianza en la Sant\u00edsima Virgen y certeza de su victoria<\/strong><em><strong>Interpretando el pensamiento del Dr. Plinio, puedo decir que \u00e9xitos parciales \u2014y esos los hemos alcanzado\u2014 deben servir de pedestal para conquistas m\u00e1s arduas, pretendiendo la victoria final se\u00f1alada por \u00e9l como el Reino de Mar\u00eda<\/strong><\/em>El Dr. Plinio junto a la Imagen Peregrina\u00a0de Nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima, que llor\u00f3 milagrosamente en Nueva Orleans, el a\u00f1o 1972<br \/><br \/><strong>\u00bfQ<\/strong>u\u00e9 pensar sobre el futuro? Primeramente, y procurando interpretar el pensamiento del Dr. Plinio, yo dir\u00eda que lo m\u00e1s importante de todo es el empe\u00f1o, la voluntad, la fuerza de alma con los cuales debemos actuar en nuestra lucha contra-revolucionaria. Escribo especialmente para los lectores de\u00a0<em>Tesoros de la Fe<\/em>, algunos de los cuales ya nos acompa\u00f1an desde sus comienzos, otros desde mitad del camino, y otros m\u00e1s recientemente. Pero todos, ciertamente, con muchas apetencias contra-revolucionarias. Algunos dedican su tiempo para dar continuidad a la obra de Plinio Corr\u00eaa de Oliveira, otros acompa\u00f1an tal obra muy de cerca, otros un tanto distantes, pero todos de alg\u00fan modo ya participaron u oyeron hablar de nuestras pol\u00e9micas, campa\u00f1as, libros, etc. En una palabra: acompa\u00f1an los acontecimientos seg\u00fan un prisma que se aproxima a la visi\u00f3n que \u00e9l nos dej\u00f3.Nuestra mirada hacia el futuro contiene la certeza de que, en determinado momento, la Providencia Divina intervendr\u00e1 en los acontecimientos, pues sin un auxilio divino muy especial es pr\u00e1cticamente imposible revertir la marcha de los acontecimientos. En ese sentido, el mensaje de F\u00e1tima \u2013\u2013con su promesa \u201cPor fin mi Inmaculado Coraz\u00f3n triunfar\u00e1\u201d\u2013\u2013, para los cat\u00f3licos que desean ser enteramente fieles, constituye lo que en el pasado medieval galvanizaba el entusiasmo de los caballeros: el estandarte del rey, presente y participante de todas las batallas. Sin embargo, con todo respeto y seriedad, afirmo enf\u00e1ticamente: todo eso es poco, est\u00e1 muy por debajo de lo que podemos hacer. Interpretando el pensamiento del Dr. Plinio, puedo decir que \u00e9xitos parciales \u2013\u2013y esos los hemos alcanzado\u2013\u2013 deben servir de pedestal para conquistas m\u00e1s arduas, pretendiendo la victoria final se\u00f1alada por \u00e9l como el Reino de Mar\u00eda, como arriba mencion\u00e9. El empe\u00f1o cada vez mayor es la verdadera llave para la realizaci\u00f3n de la meta trazada por el Dr. Plinio. Este empe\u00f1o consiste en procurar estudiar y actuar con el firme prop\u00f3sito de defender los ideales cat\u00f3licos y contra-revolucionarios. En el mundo moderno, esa es una batalla ardua. Pero en medio de los golpes, \u00e9xitos y derrotas, tenemos confianza en la Sant\u00edsima Virgen y la certeza de que la victoria final ser\u00e1 de Ella. Si la historia presenta ejemplos de peque\u00f1as agrupaciones de guerreros seriamente dispuestos a alcanzar sus objetivos, que por eso derrotaron imperios, \u00bfpor qu\u00e9 no esperar que la civilizaci\u00f3n cristiana triunfe?El Dr. Plinio siempre procur\u00f3 en su vida detectar y estimular los movimientos que reaccionaban contra medidas revolucionarias, no apenas en el Brasil sino en el mundo entero. Debemos tambi\u00e9n detectar y apoyar a tales movimientos. Debemos mostrarles que los diversos puntos del programa revolucionario que ellos combaten est\u00e1n entrelazados, hacen parte de un movimiento \u00fanico, calificado por el Dr. Plinio y otros pensadores cat\u00f3licos de Revoluci\u00f3n universal.Movimientos inspirados en el pensamiento y en la lucha del Dr. Plinio surgieron durante su vida en muchos pa\u00edses, otros se est\u00e1n constituyendo en diversas partes, como por ejemplo uno que pude conocer recientemente, nacido en Polonia. Confieso que qued\u00e9 entusiasmado. Un movimiento con intensa devoci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora y fiel a la misi\u00f3n hist\u00f3rica del Dr. Plinio, que tiene un potencial para dar el rumbo correcto a aquella naci\u00f3n cat\u00f3lica, tan castigada por el r\u00e9gimen comunista que la hab\u00eda subyugado. As\u00ed como en Polonia, en muchos otros lugares pueden nacer movimientos de cat\u00f3licos contra-revolucionarios.El Dr. Plinio utilizaba con frecuencia la expresi\u00f3n alemana\u00a0<em>vorw\u00e4rts<\/em>\u00a0(adelante). Termino este art\u00edculo imaginando lo que \u00e9l dir\u00eda, si estuviese entre nosotros, a todos los que se empe\u00f1an en seguir sus ideales y el rumbo por \u00e9l trazado. Creo que dir\u00eda con un tono de voz de quien est\u00e1 conclamando a una cruzada: \u201cMiremos el futuro, confiemos en la Sant\u00edsima Virgen, y\u00a0<em>\u00a1vorw\u00e4rts!<\/em>\u201d<\/p>\r\n<\/td>\r\n<\/tr>\r\n<\/tbody>\r\n<\/table>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dr.Adolfo Lindemberg es un Brasile\u00f1o muy reconocido tanto en los ambientes de las ilustres familias de Sao Paulo como en los mediso empresarales siendo el fundador y director de una de las mas reconocidas empresas de construcci\u00f3n del gran Sao Paulo. la CAL que impuso un estilo de edificios que f\u00e1cilmente se destacan\u00a0 en<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1098,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-1087","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-vida-ejemplar"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1087","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1087"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1087\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3040,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1087\/revisions\/3040"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1087"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1087"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pliniocorrea.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1087"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}